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En momentos en que EEUU, atraviesa por un profundo proceso de cambios, la mirada del Dr. Eduardo Padrón en torno a la universalidad del acceso a la educación se convierte en la brújula más confiable y un faro inspirador para millones de inmigrantes, familias vulnerables y los dreamers.

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Tras el anuncio de su retiro después de medio siglo formando parte del Miami Dade College, el Dr. Padrón recuerda los hitos de su vida, su carrera, y comparte reflexiones en las que deja al descubierto la profundidad de su pensamiento pedagógico, más actual y vigente que nunca.

Su misión de vida ha sido romper el elitismo de la enseñanza superior en EEUU, y democratizar el acceso a la educación universitaria; y su mayor orgullo, el que más de dos millones de personas hayan pasado por el Miami Dade College, lo que consagra a la institución como la casa de estudios con más alumnos, y en la que más hispanos y afroamericanos se gradúan.

Portador de variados e importantísimos reconocimientos, entre ellos, la Medalla de la Libertad, el más alto honor civil que entrega el gobierno de EEUU, el trabajo del Dr. Padrón es reconocido por todos como vital, no solo para el desarrollo de Miami, sino del país.

Todo un logro para aquel joven que llegó a EEUU con 15 años, en la denominada Operación Pedro Pan, un plan respaldado por la Iglesia católica que permitió el exilio de más de 10.000 niños, cuyos padres buscaban alejarlos de la influencia del sistema comunista que se había instalado en la Mayor de Las Antillas. Hoy, ese hombre mira al pasado y confiesa: “El éxito era algo que le debía a mis padres que se arriesgaron a enviarme aquí. A ellos y a este país les estoy eternamente agradecido”.

Cuando anunció su retiro diversas personalidades, líderes políticos, sociales, académicos y estudiantes, manifestaron públicamente sentirse en una sensación de orfandad, ¿cómo se sintió usted?

Estas decisiones nunca son fáciles. Mi vida ha estado arraigada a esta institución. Son 50 años de penetración en el quehacer de este college y casi 25 años desempeñándome como presidente, pero en la vida uno tiene que saber cuándo algo comienza y cuándo termina.

El Miami Dade College ha sido mi vida y éste es el momento ideal porque nos acercamos a cumplir 60 años, y es importante que un nuevo líder esté al mando de la institución para que pueda comenzar una nueva era.

Es triste saber que no voy a estar directamente ligado al establecimiento, pero en mi caso tengo el privilegio de quedar como presidente emérito, y podré hacer muchas de las cosas para las cuales hasta ahora no me había dado el tiempo.

Este cargo es muy complejo porque hay muchas presiones diarias que a veces no te permiten concentrarte en aquellas tareas que realmente requieren tu atención completa. Me siento privilegiado de poder tomar esta decisión.

Muchos se preguntan, ¿por qué no esperó hasta el 2020, fecha histórica en la que el College celebrará sus 60 años?

Porque esa fecha es justamente tan importante, es el momento preciso para que otro presidente inicie una nueva era. Todos estamos ansiosos de que ese momento llegue y yo estoy ayudando a que esto se logre de la mejor manera.

Transcurre una época muy difícil para los inmigrantes. Sin estar a la cabeza del Miami Dade College, ¿cómo se seguirá escuchando su voz como líder social y académico?

Se seguirá escuchando con más fuerza que nunca. Ese es uno de los motivos por los que me retiro. Quiero tener mucho más tiempo para convertirme en un activista en favor de aquellas causas que son nobles, que favorecen al desarrollo de esta gran nación, y que nos ayudan a construir esta maravillosa ciudad.

¿Cree en los sucesores?

Definitivamente. Mi éxito no se va a poder evaluar hasta que yo no esté unos años fuera de aquí. El triunfo de toda persona y el propio, no se logra sin una base sólida donde cualquier persona que venga pueda seguir construyendo sobre ese cimiento. Eso es vital y estoy convencido de que la institución va a poder encontrar a la persona ideal que pueda continuar en los pasos que se han establecido para darle al Miami Dade College todo lo que se merece.

Esta es una gran institución que ha logrado un éxito a nivel nacional e internacional. Tiene un reconocimiento muy especial y hay que seguir adelante en ese camino.

¿Qué cualidades debe tener la persona que lo reemplace? ¿Le gustaría que fuese un líder comunitario y que estuviese empapado de la problemática de la ciudad?

Aquí lo que hace falta es un corazón bien ancho. Un soñador y una persona con visión de futuro. Se necesita alguien con mucha pasión, porque este tipo de trabajo no puede ser burocrático. Este oficio requiere verdaderamente que exista pasión por nuestra misión.

Nuestra misión es brindarles oportunidades a aquellos que no las tienen. A toda persona que quiera superarse y tener un mejor futuro. Estamos aquí para todo aquel que desee construir una mejor vida. Sin fines elitistas, con una determinación intensa para abrir las puertas de las oportunidades. Esa es nuestra vocación.

¿Cree que sea capaz de desligarse de la institución?

Eso es imposible porque todas las noches sueño con Miami Dade College, pero voy a tener la oportunidad de hacer aquellas cosas que antes no pude. Nadie se imagina las presiones tan intensas que hay en este trabajo…

Yo llego aquí a las 7 de la mañana todos los días, y salgo a las 8 de la noche a seguir representando a la institución en cenas, cócteles, recepciones, etc. Los fines de semana también los mantengo ocupados con asuntos del College. Y no lo digo como queja, pero es la realidad de lo que he vivido.

Nunca he tenido tiempo para dedicar a otros proyectos y eso es lo quiero hacer. Quiero trabajar en obras que construyan un legado no solo para el Miami Dade College, sino para esta ciudad que me abrió las puertas y que ha sido maravillosa conmigo.

¿Proyectos filantrópicos?

De todo, con fines sociales. Todo con el fin de construir una ciudad mejor.

Sabemos que disfruta del arte y de la gastronomía, ¿a qué tipo de hobby se va a dedicar?

No tengo hobbies.

Quizá porque no ha tenido tiempo.

Es verdad, los hobbies requieren tiempo. Mi hobby es Miami Dade College, pero disfruto mucho todos los aspectos de la vida. La gastronomía es mi pasión; el arte me encanta, y también sentarme con un short y un sombrero para que no me reconozcan en Lincoln Road; tomarme una copa de vino o un refresco y ver a la gente pasar…

Tengo cosas de psicólogo…, me gusta mucho observar a la gente. Averiguar qué los motiva y por qué hacen ciertas cosas. Eso es un espectáculo…, cuando ves la gente pasar, a veces te preguntas, ¡cómo es posible!, eso me encanta.

¿Qué es lo que más disfruta de la vida cultural de Miami?

No era así, y eso es lo que me da más regocijo. Darme cuenta de cómo una ciudad a la que se le llamaba “desierto cultural”, hoy en día ofrece tantos eventos, tantos que no tienes tiempo para ir a todos. Y yo creo que ése es uno de los papeles más importantes que ha jugado Miami Dade College.

Al fundar la Feria del Libro de Miami, esta institución convirtió esta ciudad en el epicentro del desarrollo cultural. De hecho, una de las cosas que motivó a Art Basel a venir a Miami fue el éxito de la Feria del Libro. Este evento logró que la gente acudiera al downtown cuando nadie quería hacerlo. Ese es el evento cultural que más nos une.

Si le pidieran reconsiderar su decisión, como lo hizo en 2006, ¿lo haría?

Como dice el dicho: “Para atrás, ni para coger impulso”.

Esta decisión la he pensado mucho, no fue tomada hace un mes. Yo vengo hace cinco años sembrando la semilla y es importante. No me gusta el título “vitalicio”, yo creo que todas las instituciones necesitan renovarse y tener nuevos bríos, y no es que yo no los tenga. Incluso, siento que tengo más energía que la que tenía hace 10 años, Dios me ha premiado, pero creo que he contribuido a la altura de las circunstancias y me he ganado un descanso.

Se rumora que podría comenzar una carrera política, ¿es verdad?

No, me encanta la política, pero detrás de bastidores. La política me interesa mucho porque es esencial para el desarrollo de los países, pero no.

Si yo fuera multimillonario, es posible que lo considerara, porque para ser político y mantenerte fiel a las causas hay que tener medios propios y no dejarse corromper por el dinero. Pero no me gustaría estar sentado en la silla del político, me gusta estar en frente de él para poder confrontarlo.

¿Miami seguirá siendo su hogar?

Puedo viajar y que Miami siga siendo mi hogar. Adoro esta ciudad, no quiero vivir en ningún otro lugar del mundo. He tenido muchas oportunidades de empleo y nunca me he movido, pero viajar me gusta mucho y es saludable.

¿Cómo quiere ser recordado por los estudiantes?

Es una pregunta injusta, difícil de responder…

Como alguien que hizo lo mejor que pudo y que trató. Nadie es perfecto y yo tampoco. Tengo muchos defectos, pero he dado lo mejor de mí.

¿Cumplió su sueño americano?

Sí y no. La oportunidad se me dio y estaré eternamente agradecido por haber tenido esa suerte. El éxito era algo que les debía a mis padres que se arriesgaron a enviarme a este país. A ellos les estoy eternamente agradecido, pero también a este país, donde reina la democracia con todos sus defectos, y que me ha permitido llegar adonde he llegado. Siempre estaré eternamente agradecido.

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