MIAMI.- Médicos de la escuela de medicina de la Universidad de Miami dieron a conocer hoy miércoles el primer informe clínico, sobre los misteriosos ataques "sónicos" que supuestamente sufrió la delegación diplomática estadounidense en La Habana, hace dos años.
“Tenemos evidencia física de que algo sí sucedió allí”, comentó el doctor Michael Hoffer, profesor de otorrinolaringología. Y reiteró: “Tenemos la evidencia. Esa gente sufrió anomalías. No sabemos aún a qué estuvieron expuestos, pero sabemos que algo les hizo sufrir esas anomalías”.
A fines de 2016, el personal de la Embajada de EEUU en Cuba comenzó a reportar síntomas de afectaciones físicas, como dolor agudo de oído, dolor de cabeza, zumbido en un oído, vértigo, desorientación, problemas de atención y signos compatibles con lesión cerebral leve o conmoción cerebral.
Algunos de los síntomas han resultado ser permanentes, según informó el estudio médico.
Más tarde, en junio 2017, otro empleado de la Embajada estadounidense en La Habana sufrió "efectos en la salud", consistentes con los efectos que experimentaron antes los empleados de la embajada.
El Gobierno cubano ha negado que su país haya tenido alguna participación en dicho ataque e incluso ha puesto en duda que haya ocurrido, pero las autoridades estadounidenses de inteligencia insisten que sí ocurrió.
“Como bien sabemos”, argumentó el galeno, “hay dispositivos electrónicos que emiten sondas. De la misma manera que hay unos que compramos en las tiendas para combatir insectos, hay otros que ocasionan daños físicos a los seres humanos”, argumentó el galeno.
“La tecnología existe pero no sabemos aún si eso fue lo que afectó al personal diplomático en La Habana”, recalcó el médico profesor.
Por otra parte, el doctor Carey Balaban, también profesor de otorrinolaringología en University of Pittsburgh, destacó que “es importante destacar que el estudio denota evidencia física y suficiente de que algo verdaderamente sucedió. No es histeria”.
El doctor Balaban, que contribuyó a la realización del estudio clínico, tuvo el cuidado de decir que lo que sucedió aún no se sabe.
“Quiero dejar en claro que no sabemos a qué estuvieron expuestos y, por supuesto, no podemos hacer ninguna conclusión sobre si fue deliberado o involuntario.”, concluyó.
FUENTE: REDACCIÓN