Nuevo liderazgo
La actividad política en Miami estuvo bajo el paraguas de un proceso electoral que puso a prueba la carta constitutiva. El evento central fue la elección para la alcaldía, motivada por la limitación de mandatos que cerró las puertas a Francis Suárez para buscar la reelección por un tercer periodo.
Los comicios generales del 4 de noviembre tuvieron trece candidatos, lo que reflejó la diversidad de visiones sobre el destino de la urbe. La competencia fue liderada por la entonces comisionada del Condado, Eileen Higgins, y el exadministrador de la Ciudad, Emilio Gonzalez.
Debido a que ningún candidato obtuvo la mayoría absoluta, la contienda se trasladó a una segunda vuelta el 9 de diciembre, un evento que no ocurría en una elección de alcalde en Miami desde el año 2001.
Higgins basó su campaña en la restauración de la confianza en el gobierno municipal, la gestión de la crisis de vivienda y la seguridad ciudadana. La excomisionada nacida en Ohio obtuvo la victoria final con un 59.46% de los votos y marcó múltiples hitos históricos.
La política de afiliación demócrata se convirtió en la primera mujer elegida para liderar la Ciudad, además de ser la primera alcaldesa de ese partido desde finales de los años 1990 y la primera titular no hispana desde 1996.
El impacto de esta elección trascendió lo simbólico, pues sugirió un giro en las prioridades del electorado hacia una gestión que centra sus esfuerzos en los servicios públicos básicos y el transporte masivo.
Comisión renovada
Asimismo, el cuerpo legislativo municipal experimentó transformaciones profundas que alteraron el equilibrio interno de fuerzas políticas.
En el Distrito 3, la contienda resultó particularmente llamativa por el enfrentamiento entre Rolando Escalona, un profesional del sector de la gastronomía sin experiencia política, y Frank Carollo, dos veces comisionado local.
La victoria de Escalona en la segunda vuelta de diciembre con un 53.1% de los votos se interpretó como un rechazo ciudadano a las dinastías políticas tradicionales que dominaron el sector por décadas.
Con este cambio, la Comisión, al cierre de 2025, quedó integrada por Miguel Ángel Gabela, Damián Pardo, Rolando Escalona, Ralph Rosado y Christine King, quien ejerce la presidencia del ente legislativo.
Conflictos y democracia
Un aspecto crítico de la gobernanza en la metrópoli durante este año fue el intento de la Comisión por posponer las elecciones municipales. En junio, se votó una ordenanza que pretendía trasladar los comicios a los años pares para que coincidieran con los ciclos estatales y federales.
Esta medida habría extendido el mandato de los titulares en el ayuntamiento un año adicional de forma automática. Sin embargo, la ordenanza fue desafiada en los tribunales por el candidato Emilio González, quien argumentó que tal decisión vulneraba los derechos de los votantes.
En julio, una jueza de circuito dictaminó que la medida era inconstitucional. El fallo judicial determinó que una modificación de esa magnitud a la carta de la Ciudad requiere de forma obligatoria la aprobación de los ciudadanos a través de un referéndum.
Gestión financiera
La aprobación de los recursos públicos para el año fiscal 2025-2026 reflejó una política de estabilidad impositiva en medio de un mercado inmobiliario que comenzó a mostrar algunos signos de estabilización.
El presupuesto operativo municipal se fijó en 1.837.585.000 dólares, mientras que el presupuesto de capital se proyectó en 1.997.305.000 dólares, con ingresos por impuestos a la propiedad estimados en 52.7%, equivalentes a 650.1 millones de dólares.
A pesar de un aumento del 8.7% en el valor gravable certificado por el tasador de propiedades del Condado, el gobierno municipal mantuvo la tasa de amillaramiento en 7.3900.
En cuanto a los gastos, la seguridad pública se perfiló como una de las prioridades. A los departamentos de Policía y Bomberos-Rescate se les aprobaron el 55.5% del presupuesto del Fondo General, con asignaciones de 415.7 millones y 268.9 millones, respectivamente.
Los costos de personal se tasaron en casi el 75% del presupuesto operativo debido a los salarios y beneficios de los empleados. Para el ciclo 2025-2026, la Ciudad autorizó un total de 4.805 puestos de trabajo.
Urbanismo y zonificación
El 2025 marcó un cambio significativo en la política de desarrollo urbano de Miami con la aprobación de nuevas categorías de zonificación. En julio, la Comisión adoptó la legislación denominada Distritos de Vecindario de Estaciones de Tránsito (TSND), un paradigma conocido como "Zonificación 3D".
Esta normativa permite a los urbanizadores un aumento significativo en la densidad, intensidad y altura de las construcciones en propiedades situadas dentro de un radio cercano a las estaciones de transporte ferroviario.
Al establecer su propio marco, el ayuntamiento desde entonces puede exigir beneficios públicos específicos, como un compromiso de vivienda asequible de entre el 10% y el 20% a cambio de los denominados “bonos de densidad”.
No obstante, la medida recibió críticas de defensores de vecindarios tradicionales, quienes argumentaron que la norma abre casi la mitad de la ciudad a desarrollos de alta densidad, lo que permite torres de doce pisos adyacentes a zonas de casas unifamiliares en áreas como Coconut Grove y Little River.
Reformas y poder ciudadano
Entretanto, la presión social se tradujo en reformas a la carta municipal aprobadas mediante referéndums introducidos en la boleta electoral durante la jornada democrática de noviembre.
Los resultados fueron contundentes: el establecimiento de límites de mandato de por vida recibió un 79% de aprobación, lo que impide que exoficiales electos regresen al poder tras periodos de ausencia.
De igual forma, la creación de una comisión ciudadana para revisar la carta constitutiva después de cada censo federal (se realizan cada década) obtuvo un 76% de apoyo, con lo que se descentraliza el control sobre las reglas del gobierno en este aspecto.
El Referéndum 3, otra de las consultas ciudadanas de noviembre, fue votado con un 77% de apoyo de los miamenses, dando paso a un freno importante en la lucha contra el gerrymandering, una táctica de “manipulación geográfica” que permite a los comisionados rediseñar los mapas electorales para su propio beneficio.
Mediante esta reforma, los votantes de Miami despojaron a los políticos de la facultad de trazar las fronteras de sus distritos y transfirieron esa responsabilidad a un comité de redistribución independiente.
Protección ante calor extremo
En el ámbito de la sostenibilidad, el ayuntamiento formalizó una respuesta ante las amenazas ambientales. Fue así como Miami inauguró su temporada de calor extremo el 1 de mayo y el 31 de octubre.
Dada la frecuencia de días con índices de calor superiores a los 110 grados, la Oficina de Resiliencia lanzó una red de diez centros de enfriamiento con aire acondicionado y agua potable para proteger a los residentes más vulnerables.
Además, el gobierno municipal mantuvo una vigilancia constante sobre las king tides o “mareas más altas” y coordinó inversiones del "Miami Forever Bond", un bono aprobado durante el gobierno de Tomás Regalado, para la instalación de válvulas de retención y la elevación de muelles.
Como parte de los esfuerzos de reforestación se distribuyeron 500 árboles durante el mes de octubre para combatir el calor en las comunidades.
Duelo
Uno de los eventos más dolorosos y significativos del año fue el fallecimiento del comisionado Manolo Reyes en abril. Su partida no solo representó la pérdida de un servidor público, sino el fin de una forma de entender la política local basada en el rigor fiscal y la defensa del contribuyente.
Reyes, quien batalló contra una enfermedad terminal sin abandonar sus funciones legislativas hasta el último momento, era interpretado como la “voz de la conciencia financiera” dentro de una Comisión a menudo dividida.
El legislador cubanoamericano se distinguió por su labor en favor de las personas de la tercera edad y por su constante vigilancia sobre los fondos destinados a infraestructura.
Tras su fallecimiento, el ayuntamiento convocó a una sesión especial el 17 de abril para declarar la vacante y organizar una elección especial que tuvo lugar el 3 de junio. En esa contienda, el planificador urbano Ralph Rosado obtuvo la victoria con el 55.1% de los sufragios frente a José Regalado.
Rosado asumió el cargo con la promesa de continuar los proyectos de drenaje y mejora urbana que Reyes dejó pendientes, aunque la ausencia del veterano comisionado todavía se percibe en los debates presupuestarios donde su voz técnica era fundamental.