Miss Universe Cuba 2026 abre audiciones en Miami y llama a una nueva generación de candidatas
El director nacional del certamen detalla el proceso de selección, el perfil que buscan y la evolución de un concurso que ya consolidó su base en el sur de la Florida tras dos ediciones
Marianela Ancheta, primera Miss Universe Cuba en 57 años, junto a Prince Julio César.
CORTESÍA MISS UNIVERSE CUBA
Prince Julio Cesar, director nacional Miss Universe Cuba.
MIAMI. - Con dos ediciones celebradas en Miami y una estructura que ha ganado consistencia, el certamen Miss Universe Cuba abre su convocatoria para 2026 con un modelo que articula exigencia, formación y una visión más definida sobre el perfil de sus aspirantes.
Al frente de ese proceso está Prince Julio César, director nacional del concurso, quien en entrevista exclusiva con DIARIO LAS AMÉRICAS adelanta los detalles de las audiciones y, sobre todo, el enfoque que marcará esta nueva etapa.
“Estamos buscando una mujer integral, que entienda el compromiso que representa llevar la banda de Cuba. No es solo una pasarela. Es preparación, disciplina y una voz clara”, afirma.
Con más de un centenar de aspirantes inscritas y un sistema de selección que combina tecnología, evaluación presencial y exigencia integral, el proceso ya está en marcha y, según su líder, consolida un proyecto que ha ido tomando forma en Miami.
Para comenzar, desde una perspectiva organizativa, ¿cómo se está estructurando el proceso de selección para el Miss Universe Cuba 2026 y qué criterios definen el perfil de las candidatas?
Nos estamos preparando a través de castings virtuales. Ya tenemos entre cien y ciento cincuenta postuladas. Es virtual porque ellas envían sus datos, sus fotos y, a partir de ahí, nosotros como organización hacemos una preselección. Esas son las chicas con quienes nos vamos a reunir de manera personal.
Vamos a hacer uno, creo que dos castings presenciales. El último será el más importante porque, siguiendo la línea del 2025, es allí donde vamos a seleccionar quiénes serán las 24 candidatas oficiales de la edición 2026. De ahí vamos a elegir oficialmente a Miss Cuba, como marca registrada, rumbo a Miss Universo 2026, que tendrá lugar en el mes de noviembre en Puerto Rico”.
En términos de cronograma, ¿cuándo están previstas las distintas fases de audiciones y cómo se organizarán dentro del calendario de trabajo de la organización?
“Las virtuales ya están abiertas. Ellas pueden acceder a través de la plataforma digital, que es muy importante.
Deben entrar a esta red social que se llama Miss Universe Cuba. Justamente allí, en las historias, aparece todo con la manera en que pueden acceder al casting virtual.
Hay un código de barras que, al escanearlo con su teléfono, las redirecciona inmediatamente a la página web. Es un formato donde pueden llenar todos sus datos y adjuntar su fotografía para que nosotros podamos verla y, de inmediato, comunicarnos con ellas.
También tenemos estipulado el primer casting presencial para la segunda semana de abril. Será en una localidad que estamos por definir: puede ser un hotel capitalino o en las oficinas de Miss Universe Cuba.
Estamos por decidirlo para invitar a todas a esa entrevista personal, tener ese contacto y conocerlas, sobre todo para evaluar cómo están preparadas física y psicológicamente, lo cual es muy importante para poder ser candidata oficial”.
Desde su experiencia al frente del proyecto, ¿qué elementos distintivos crees que marcarán esta tercera edición de Miss Universe Cuba y cómo se traduce esa evolución en la calidad del certamen y el perfil de sus candidatas?
“Con la experiencia de los certámenes anteriores, creo que Marianela Ancheta fue el inicio después de 57 años, y Lina Luaces Estefan lo ha hecho de forma extraordinaria en la continuidad.
Creo que 2026 es la reafirmación de ese proyecto tan bonito que llega a su tercera edición y que ha contado con el apoyo de marcas, de personalidades cubanas y de la industria del entretenimiento. Y eso se agradece.
Este año es, definitivamente, el de reafirmar lo que venimos consolidando en los dos años anteriores”.
MISS UNIVERSE CUBA
Marianela Ancheta, primera Miss Universe Cuba en 57 años, junto a Prince Julio César.
CORTESÍA MISS UNIVERSE CUBA
¿Qué mensaje les envías a las jóvenes que desean formar parte del concurso y qué nivel de preparación y compromiso exige hoy la competencia?
“Pues que, como Marianela Ancheta, como Lina y como todas las participantes que hemos tenido, en la primera edición fueron 26 y en la segunda 22, creo que ya suman cerca de 48, casi 50 mujeres. (Se ríe)
A todas esas que todavía no se han decidido y quieren cumplir ese sueño, que sí pueden. Que vengan a esta plataforma, porque definitivamente es un espacio donde su talento va a ser valorado y donde cada una tiene la oportunidad de acceder y convertirse en la nueva representante de Cuba ante Miss Universo.
Creo que es una plataforma importantísima. El hecho de tener la oportunidad de convertirse en Miss Cuba es algo que les cambia la vida para siempre, independientemente de cuál sea su propósito.
Si quieren trabajar en el mundo del espectáculo, en la televisión, ser comunicadoras, animadoras, conductoras o actrices… Yo creo que aquí hay muchos sueños, sobre todo en Florida, que las cubanas tienen pendientes por cumplir. Y me parece que es una plataforma maravillosa para comenzar.
Y no lo digo yo, lo dice la historia. La televisión está llena de talentos femeninos que comenzaron en los certámenes de belleza.
Pues, bienvenidas. Sáquense de la cabeza esa idea de que tienen que ser multimillonarias o las más famosas. Yo toco ese tema de frente, porque siempre dicen: ‘No, la que va a ganar es esta’. Aquí no va a ganar nadie de antemano. Aquí va a ganar quien tenga la actitud con c y con p y la capacidad de asumir el reto de ir a una competencia tan difícil, tan compleja y, sobre todo, tan exigente.
Y yo creo que ellas mismas, las protagonistas de esos momentos, lo pueden confirmar. Llega un punto en que esas chicas duermen menos de cuatro horas para poder cumplir con todas las actividades del certamen.
Entonces, tienes que estar bien físicamente. La mente tiene que estar concentrada, estable; tienes que sentirte bien para poder asumir el reto de representar a Cuba ante Miss Universo”.
En medio de la expectativa que rodea esta edición, ¿hay algún detalle que ya esté generando comentarios o algún “tras bambalinas” que, sin comprometer el proceso, se pueda compartir y que anticipe lo que viene en el certamen?
“Mira, creo que ya hay chicas que participaron en ediciones anteriores y decidieron volver. Por ahí estuve viendo que Mia Donadio se volvió a postular. Totalmente válido.
Nosotros lo permitimos. En Tailandia ha ocurrido que la primera finalista del año pasado participó cuatro veces y lo logró en la cuarta. Entonces, ¿por qué no? Para nosotros es un placer recibirlas, porque vale la pena intentarlo nuevamente.
Si estás detrás de tu sueño, a lo mejor este año lo puedes lograr perfectamente. Y las que participaron en ediciones anteriores, pues, bienvenidas.
Las que vengan de otras plataformas también. Es totalmente válido. Lo más importante es tener 18 años. Si tienes 18 años, bienvenida. Esta es tu plataforma”.
Mientras la conversación entra en su tramo final, ya sin la formalidad inicial y con un tono más distendido, queda claro que el proceso no se detiene. Permanece abierto y, como en ediciones anteriores en Miami, todo comienza en ese primer paso: una audición donde, en cuestión de minutos, se decide si una aspirante avanza o queda en el camino.
Este año, con un mayor volumen de candidatas y un listón más alto, la exigencia se instala desde el arranque. Es ahí, en ese instante breve pero determinante, donde se concentra la esencia del certamen: la posibilidad concreta de sobresalir o despedirse, en un escenario que no concede margen para dudas.