jueves 9  de  abril 2026
MIAMI

Pensadores venezolanos reflexionan en Miami sobre la crisis de su país

El instituto Interamericano por la Democracia realizó un coloquio político donde distinguidas personalidades se sumergieron en la realidad venezolana y expresaron sus ideas al respecto
Diario las Américas | CÉSAR MENÉNDEZ
Por CÉSAR MENÉNDEZ

MIAMI.- ¿ Quo Vadis Venezuela? Fue la interrogante sobre la que reflexionaron cinco analistas políticos en un foro auspiciado el miércoles por el Instituto Interamericano por la Democracia (IID) en su sede en Miami.

No fue por casualidad que se escogiera la frase latina Quo Vadis Venezuela, dijo en su alocución Carlos Sánchez Berzaín, director del IID y moderador del foro de actualidad política. Dicha frase está vinculada a una tradición cristiana que gira entorno a San Pedro, cuando se encontró en la Vía Apia con Jesucristo que iba cargando una cruz. Y Pedro le preguntó: "¿Quo Vadis Domine? (¿A dónde vas Señor?)". A lo que Jesús contestó: "Voy a Roma a ser crucificado de nuevo...". Bajo esta referencia histórica hemos invitado a notables personalidades venezolanas para que compartan sus ideas en un momento de gran crisis, no solo para Venezuela, sino para el hemisferio, Las Américas y para el mundo…, y expresen sus puntos de vistas sobre, ¿quo vadis Venezuela?

Asdrúbal Aguiar, doctor en Derecho y especialista en Comercio Internacional, fue el primero de los invitados en tomar la palabra. Utilizó la imagen del teatro de la democracia del profesor de Oxford Laurence Whitehead. Y reflexionó sobre la importancia de la narrativa a la hora de “armar la actuación de los actores de la democracia, para que al margen de sus actuaciones respectivas, todos logren armonía de conjunto y un desenlace exitoso a la trama”, explicó Aguiar a través de un símil.

“Observando la cuestión venezolana”, sostuvo Aguiar, “percibo que en un lado hay un teatro oculto que no puede verlo y escucharlo el auditorio, acaso por el ruido de los actores sobre la escena que se lo impide o le distrae. Es el teatro que en paralelo se desarrolla cada día, tras el telón y más allá, entre bastidores, de espaldas al público. Su título es El señor de los cielos secuestra a Venezuela”.

“La trama de El señor de los cielos canibaliza al cuerpo de Venezuela y lo posee con violencia, la deja sin territorio, expulsa a sus hijos dejándolos huérfanos y le quita la autonomía de la voluntad, la infesta con sus drogas y crímenes y en cada obra, cada noche, mata al Estado y a la nación venezolana. Esta obra avanza, se repite de modo constante mientras el público asiste a otra, a la obre de la democracia, en el teatro de la democracia”, con esta imagen teatral el intelectual reflejó la realidad de su país.

La tesis de Asdrúbal es que hay muchas escenas superpuestas en el complejo panorama venezolano. “Son varias las obras que se escenifican a la vez y sus narrativas son varias y distintas, tanto que confunden al público dentro del teatro y no dejan que capten su atención”, añadió.

El venezolano “es un pueblo secuestrado como lo fuera en su momento Ingrid Betancourt y Clara Robert” expresó. Los gobiernos y actores internacionales “se debaten entre narrativas y escenarios que les separan, como El Grupo de Lima, El Grupo Internacional de Contacto, El Mecanismo de Montevideo, España y Noruega, esta es la realidad cruda que cargamos a cuesta”, puntualizó.

Diego Arria, economista, político y diplomático, alertó sobre el peligro que entraña “querer correr hacia el pasado, Venezuela debe correr hacia el futuro. Eso implica una serie es esfuerzos colectivos que muchas veces a los venezolanos no les gusta escuchar”, puntualizó.

El economista y director del medio digital Pan Am Post, Luis Henrique Ball, hizo énfasis en la “falta de estrategia de la oposición y la falta de claridad”, y llevó a lanzar unas nuevas interrogantes ¿Quién realmente está dirigiendo el rumbo de Venezuela? ¿Quiénes son las personas distintas que piensan distintos que están dirigiendo el rumbo de Venezuela?

Y cuando le exiges a los políticos ellos dicen “que tenemos que agotar las instancias porque nos lo exige la comunidad internacional, ¿cuántos procesos más de diálogos se necesitan para decir que agotamos las instancias?”, se preguntó.

Y para colmo, “estas historias siempre surgen en el momento de mayor debilidad de régimen. En ese momento siempre el régimen acepta acudir al diálogo”.

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Por otra parte, el analista político, periodista y diplomático Edgar Otálvora hizo referencia a la historia del país y se detuvo en el año 2000, cuando Fidel Castro firmó con Hugo Chávez el Acuerdo de Cooperación Integral, “la materialización del pacto entre el castrismo y el chavismo, que recién conquistada el poder en Venezuela, y decidía casarse con el régimen cubano en plan de protegerse”.

María Teresa Romero, representante de Juan Guaidó, periodista y doctora en Ciencias Políticas, dijo que “lo único certero era el camino que venimos observando hace 20 años y que se ha ido haciendo diariamente, es el inexorable deslizamiento de Venezuela al abismo integral y destructivo de su estado nacional”.

“La pregunta más importante es cómo detener y cambiar ese camino, tarea que pasa por acabar con la causa del problema, con el gran responsable de ese tránsito perverso y destructivo, es decir la salida del régimen castrochavista”.

Romero encendió la polémica al tratar el tema desde la perspectiva de dos escenarios, dos propuestas estratégicas prioritarias, las propuestas “idealistas y realistas”.

Según Romero, “la primera propuesta plantea una salida inmediata y abrupta de raíz de la dictadura sin negociación y por la fuerza militar”, aun cuando no se cuenta con los medios necesarios..

Mientras que la segunda, la realista, “plantea la salida del régimen madurista no necesariamente como un único evento, sino como el resultado de un proceso político consensuado y acordado con los factores de poder reales”.

“En vista de que es consensuada con actores externos e internos, esta propuesta incluye la utilización de cualquier estrategia e instrumento, diplomacia, negociación, presión, sanción, o incluso a la fuerza militar pero con una condición siempre y cuando la acción esté avalada por el derecho nacional e internacional”, amplió.

A dónde va Venezuela sigue siendo un enigma, incluso para estos expertos, esperemos que no sea a ser nuevamente crucificada frente a la impasible opinión internacional o como dijo Jesús: Romam vado iterum crucifigi.

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