[email protected]
@JesusHdezHquez
[email protected]
@JesusHdezHquez
MIAMI.- Tras una larga búsqueda y complejo proceso selectivo, Miami Dade College (MDC) pone en manos de Madeline Pumariega la presidencia de la institución académica, en momentos que la habilidad de gestión, los valores culturales, la innovación y la inclusión definen el futuro de la muy respetada red educacional.
Para nadie es novedad escuchar decir que sin Eduardo Padrón al frente del college durante casi 25 años, probablemente MDC no sería lo que es.
Tampoco Miami y sus alrededores serían lo mismo sin la existencia de MDC. Que además de haber sido fuente y única posibilidad de estudios para miles de los que hoy conforman la sociedad profesional del sur de Florida, ha sido bastión de integración y promoción de las artes y la cultura.
La presidenta electa, que tomará posesión del cargo a comienzos de enero, es la primera mujer en dirigir las riendas del recinto académico que consideran el más grande del país.
Pumariega, que nació y creció en Hialeah, es fruto de MDC, graduada de la institución académica, a la que regresó más tarde a trabajar durante 20 años.
Fue incluso rectora del Wolfson Campus y presidenta de la organización estatal sin fines de lucro Take Stock in Children, así como canciller del Florida College System y vicepresidenta del Tallahassee Community College.
DIARIO LASAMÉRICAS conversó con la presidenta electa Pumariega acerca de sus percepciones y planes para mantener e impulsar el desarrollo de MDC durante los próximos años, cuando se avecina una preocupante dificultad económica, producto de los efectos colaterales de la pandemia de coronavirus, que podría atentar contra el presupuesto y los proyectos del complejo académico.
-Usted es graduada de Miami Dade College, y aunque luego trabajó durante 20 años en la institución académica e incluso fue rectora del recinto Wolfson, ¿cómo se siente regresar a casa como presidenta?
Es una sensación muy grande, muy especial. Regreso a un lugar que conozco. El lugar donde crecí, donde estudié y me gradué primero. Creo que conocer la comunidad y entender lo que necesita me da capacidad para ser presidenta del College. Aquí tengo familia, amigos. Es regresar a casa.
-Como vicepresidenta del Tallahassee Community College (TCC), con unos 25.000 estudiantes, fue responsable de poner en práctica programas académicos, estudiantiles y desarrollo laboral. ¿Cómo planea expandir la capacidad de MDC, que ya cuenta con unos 165.000 estudiantes?
Durante mi trabajo en TCC pude enriquecer mis apreciaciones, enfocarme en las necesidades de los estudiantes. Estimular la matrícula de varias maneras. Atraer la atención de jóvenes y adultos a los estudios. Creo que esa debe ser la prioridad, la matrícula, la expansión de posibilidades de estudios y trabajo. También retener a los estudiantes que tenemos, que permanezcan estudiando. Y ahora, que la economía y todos han sufrido producto de la pandemia, hay que priorizar las ofertas de estudios académicos, que sean esenciales y flexibles. Pienso en lo mucho que podemos hacer con las nuevas tecnologías, y ya lo estamos haciendo. Podemos llegar a ser líderes en eso en el país.
-De hecho, MDC representa la única fuente de estudios para miles de jóvenes e inmigrantes. Sabemos que buena parte de los fondos proviene del estado de Florida, y se anticipa un déficit presupuestario que podría afectar las operaciones y planes de MDC. El College confía en su experiencia para convencer a las autoridades en Tallahassee de la importancia de la institución y sus planes.
Haber estado al frente de la red de colleges del estado me dio la oportunidad de trabajar con 28 instituciones y líderes legislativos. Entiendo cómo funcionan y entiendo cómo funciona el espíritu de colaboración entre todos. Es cuestión de unir a la delegación legislativa de Miami-Dade. Sabemos que MDC es la gran fuente de estudios para muchos jóvenes que no tienen otros recursos. Mi plan es continuar el desarrollo de MDC, con el apoyo de todos, mientras desarrollamos confianza entre todos a través de transparencia y comunicación.
-El coste de la matrícula escolar no ha aumentado significativamente en los últimos años: se plantea actualmente en unos 129 dólares por crédito para residentes en Florida que no reciben subvención. ¿Anticipa algún aumento, dada la situación financiera?
No lo creo. Eso sería lo último que haríamos. Primero tenemos mucho por hacer para evitar eso. Buscaremos los fondos si es necesario.
-Miami Dade College ha sido bastión de la actividad cultural en el condado Miami-Dade. Desde feria del libro, festival de cine, galerías de arte y teatro hasta música, arte público y gastronomía. ¿Podríamos mantener esos programas e incluso ampliar la participación de artistas de Miami, como actores, músicos y escritores, que necesitan más exposición?
Definitivamente, los programas culturales se mantendrán. Estamos muy ligados a la cultura de Miami. Y Miami hoy es mucho más que el centro urbano que es, gracias al desarrollo que han tenido en las artes. Y eso lo seguiremos haciendo.
-La cooperación académica con otras instituciones, incluso con gobiernos extranjeros, es posible. ¿Mantendría MDC el necesario cuidado para evitar influencias foráneas disímiles a los valores de la sociedad estadounidense?
Pueden estar seguros de que cuidaremos muy bien los valores de la sociedad, desde el libre pensamiento hasta la democracia que defendemos. No permitiremos que sea diferente.
-Tras 60 años de existencia y una encomiable labor en la sociedad miamense, ¿Qué más podemos esperar de MDC?
Continuaremos siendo un centro nacional de excelencia de educación superior. Seguiremos siendo conocidos por la excelencia académica, por la innovación, así como por el éxito de los estudiantes.
