MIAMI.-El primer debate de los precandidatos demócratas a la presidencia se hará en Miami, a finales de junio, en uno de los territorios más azules, que más tiende a votar demócrata, de la Florida.

Y la semana pasada la dirigencia de ese partido en el Estado del Sol se reunió en Orlando para definir la estrategia para ganar la Florida en las elecciones de 2020.

Te puede interesar

“Sin la Florida es imposible que (Trump) logre la reelección”, indicó Mike Hernández, analista político de Telemundo 51 y vicepresidente de la agencia Mercury. Pero aclaró que el candidato demócrata de 2020 “gana o pierde la Casa Blanca en el centro del país”.

De acuerdo con Fernand Amandi, presidente de la empresa encuestadora Bendixen & Amandi International, “no se puede sacrificar la Florida y pensar que se puede hacer una barrera en el resto de la nación. Hay que pelear en todos los estados clave”.

En lo que sí están de acuerdo tirios y troyanos es en la necesidad de conseguir nuevos votantes. El Partido Demócrata de Florida ha prometido 2 millones de dólares para hacer campaña y registrar a 200.000 nuevos votantes.

El exalcalde de Tallahassee y excandidato a la gobernación de Florida Andrew Gillum busca llevar a las urnas a 1 millón de electores.

La elección de 2018 dejó en claro que los votantes urbanos son demócratas, pero como lo afirmó Hernández, “no pueden seguir perdiendo los condados rurales 70-30”.

Los tuis del Presidente

¿Qué tanto se está preparando el partido azul para evitar que en su carrera por la reelección, Trump vuelva a conquistar a la Florida?

“Los demócratas aquí no están haciendo lo suficiente para lograr una victoria en 2020. Tienen que motivar la participación, no pueden concluir, como lo han hecho en otras elecciones, que porque eres una minoría o porque te has inscrito como demócrata, entonces los demócratas van a apoyar al candidato demócrata”, enfatizó Hernández.

Explicó que los demócratas de la Florida no son como los de California o Nueva York, “muchos de ellos vienen de otros estados, son mucho más moderados en su política. El Partido Demócrata tiene que comunicar los temas en los que Trump pierde el apoyo, como el cuidado y acceso a la salud, regulaciones en el porte de armas para evitar masacres como la de Parkland, el cambio climático, algo que es real y no inventado, invertir en educación pública sin estar en contra de las escuelas chárter. No puede estar reaccionando a todos los tuits del Presidente, sino tener una plataforma”, insistió.

Sin embargo, para Amandi la mejor manera de enfrentar al presidente Trump “es llamarlo mentiroso, un psicópata que ha puesto por encima de los intereses nacionales, sus muy personales intereses”.

Las limitaciones

Amandi es particularmente crítico con la manera como se está moviendo la colectividad azul. “Sus esfuerzos dejan mucho qué desear”, aseveró. “Parte del problema del 2018 es que los demócratas ignoraran el voto hispano”, complementó

Para este estratega y encuestador demócrata, el camino a la victoria de su partido se abrirá “por un cambio filosófico y cultural de cómo los demócratas de la Florida perciben y tratan al votante. Debe ser un esfuerzo integral con suficientes recursos para guiar, entender y presentar un mensaje cultivado en los distintos grupos hispanos que representan el voto electoral. Debe haber una campaña de contacto con la comunidad. En 2019 y 2020, todos los días son críticos”.

Uno de los temas que surgieron con fuerza en 2018, de la voz del senador Bernie Sanders y la representante Alexandria Ocasio-Cortez, fue el del socialismo y los demócratas.

De acuerdo con Hernández, “el término socialista le hizo daño a Andrew Gillum con los votantes. Perdió por 33.000 votos, mientras que Bill Nelson, que no tiene un hueso de socialista en su cuerpo, perdió por un margen mucho menor. Le hizo daño con los votantes hispanos. Si los demócratas no ponen atención a ese tema y no utilizan su plataforma para explicar que no son socialistas, que están a favor de la libre empresa, pero tienen esas posiciones muchos más beneficiosas para la población, entonces van a perder. Trump motiva y mantiene a su base, en eso es un experto”.

Para este analista político y exdirector de comunicaciones del Condado Miami-Dade, lo concreto es que “Donald Trump va a acusar a cualquier candidato demócrata de ser socialista. Quizás si es Joe Biden ese calificativo no tendrá tanta fuerza, pero si es Elizabeth Warren o Bernie Sanders, o cualquier otro candidato o candidata, el ataque puede ser muy efectivo en motivar a los republicanos y llevar a Trump a un segundo mandato Al respecto la percepción de Amandi es muy distinta. Para él, Sanders no es un demócrata, al tiempo que Warren y Biden recogen lo mejor de la tradición de ese partido.

Por otra parte Amandi explicó que una de sus grandes frustraciones es que haya quienes vean la corriente de Trump “como si fuera una mayoría en el país, y no lo es, tiene entre el 42 y 43 por ciento. Una gran mayoría de los estadounidenses de todas las banderas políticas han rechazado el trabajo de este presidente. En ningún estudio le han dado apoyo mayoritario”.

“Trump no va a cambiar y los demócratas no pueden solo reaccionar a lo que él dice”, reiteró Hernández. “Tienen que explicar su posición, por qué no están de acuerdo con lo que está diciendo el presidente, motivar a sus votantes y que los que votaron por Trump, vuelvan a respaldar al candidato demócrata”, puntualizó.

El actual inquilino de la Casa Blanca sabe, sin duda, que seguir en el poder hasta el 2024 depende de Florida. Ahí lanzará su campaña a la reelección, y con la mira en el Estado del Sol ha cortejado al voto cubano y venezolano, con medidas de presión hacia La Habana y Caracas.

Pero como lo aseveró Hernandez, “sin saber quién será el candidato demócrata oficial a la presidencia, es extremadamente difícil examinar las posibilidades de la reelección de Trump”.

Aparecen en esta nota:

 

Deja tu comentario

Se está leyendo

Lo último

Encuesta

¿Está de acuerdo con que las policías de Florida entreguen los indocumentados a las autoridades de inmigración?

Las Más Leídas