MIAMI.- En medio de un nuevo reacomodo geopolítico en el Caribe, tras los sucesos del 3 de enero en Caracas, el presidente Donald Trump ha endurecido su discurso contra el régimen de Cuba, lanzando advertencias directas a La Habana y elevando la presión sobre un gobierno ya golpeado por el colapso de sus aliados externos. Sus palabras marcan una nueva fase de confrontación que podría redefinir el futuro inmediato de la isla y su relación con Estados Unidos.
“No habrá más petróleo ni dinero para Cuba. Cero. Cuba tiene que hacer un acuerdo con Estados Unidos antes de que sea demasiado tarde”.
La frase no tardó en recorrer Miami, una ciudad donde cada movimiento político sobre la Mayor de las Antillas se vive como algo personal. Con ese mensaje como punto de partida, DIARIO LAS AMÉRICAS salió a buscar las opiniones de la comunidad.
Rodolfo Lezcano, un cubano radicado en el sur de la Florida desde los años 80 que emigró por el Mariel, habló sin rodeos:
“Lo que quiero es la acción, no las palabras. En Cuba se están muriendo de hambre. No hay ninguna medicina. Cuántos hospitales hay en Cuba? Cuántas clínicas privadas y no existe nada. Ya el régimen cubano lleva mucho tiempo. 67 años y ya es hora que saquen a todos esos esbirros de allí. Si le meten mano, es hora ya. Son 67 años de agonía”.
Antes de terminar, lanzó una consigna que ha marcado a una generación:
“Patria y Vida”, me dijo emocionado.
A pocos pasos, Ileana Bujan también tomó la palabra:
“Hay mucha fe de parte de la comunidad cubana de que sí, de que se puede entrar a Cuba y se va a solucionar esto que estamos viviendo, que es bastante desastroso. Porque lo que nos ha tocado a los cubanos no ha sido fácil”.
Elizabeth Rodríguez agregó:
“Hace falta que ayuden a Cuba como hicieron con Venezuela, porque ya Cuba no da más. Los pobres… verdad que sí. Ya Cuba necesita un cambio”.
Más de una decena de cubanos se mantenía alrededor, tomando café y comiendo pastelitos de guayaba, mientras conversaban entre sí. La mayoría coincidía en una misma idea: “Cuba es de los cubanos y necesitan vivir con dignidad”.
Entre ellos estaba Raúl Marcano, venezolano, que escuchaba en silencio. Al oír que el tema giraba en torno a Cuba y a la captura de Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores, decidió intervenir.
Su primera reacción fue directa:
“Mira, yo creo que ya es hora de que alguien hiciera algo y nadie hace nada”.
Luego amplió su comparación:
“Los cubanos han pedido auxilio por sesenta y tantos años. Igual los venezolanos: treinta años pidiendo auxilio. Hasta que llega una persona y los ayuda”.
Marcano también apuntó hacia los organismos internacionales:
“Ese trabajo lo tenía que hacer la ONU. Si la ONU hubiera sido un organismo para lo que fue creado, hubiera sacado a esos tiranos ya hace tiempo, pero la ONU es un nido de comunistas igual”.
Y cerró su intervención con una conclusión política:
“Está actuando bien. Yo creo que alguien lo tenía que hacer, alguien tenía que hacer el trabajo sucio. Y el único que se atrevió fue Trump, porque ni Regan, que era tan bueno, se atrevió”.
Mientras estas opiniones se escuchaban en Miami, desde La Habana el presidente Miguel Díaz-Canel respondió al mensaje de Trump asegurando que “no existen conversaciones con el gobierno de Estados Unidos, salvo contactos técnicos en el ámbito migratorio”, marcando así la distancia entre el discurso oficial del castrismo y las expectativas que hoy expresa la diáspora cubana en distintos rincones del mundo. Se trata además de una postura que busca cerrar la puerta a cualquier negociación política en medio de la creciente presión internacional sobre el régimen que dirige.
Las voces recogidas por DIARIO LAS AMÉRICAS reflejan cómo una sola frase presidencial puede condensar décadas de espera, frustración y expectativas en torno al futuro y la ansiada libertad de Cuba.