SERGIO OTÁLORA
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@sergiootalora

La Agencia para el Desarrollo Comunitario (CRA), que vela principalmente por el mejoramiento de los vecindarios pobres, vuelve a estar bajo la lupa del escrutinio público, luego que un jurado de consulta (Grand Jury) de la fiscalía estatal del Condado Miami-Dade, hiciera una profunda disección de lo bueno, lo malo y lo cuestionable de estas organizaciones que, según el reporte, “pueden de manera unilateral escoger a qué compañía o persona dar el dinero de los contribuyentes, sin hacer un proceso de investigación, sin justificar el desembolso o sin explicar qué se está remediando”.

Al respecto la ley no especifica guías o pautas que deben seguir esas agencias comunitarias para distribuir los dineros.

“En nuestra investigación – explicó el jurado – sacamos a la luz una larga lista de gastos en proyectos que no intervenían en vivienda pública en mal estado, zonas abandonadas o construcción de vivienda subsidiada”. La razón que esgrimieron las personas que tomaron esas decisiones es que la ley es muy amplia y en ella podían caber gastos que, en realidad, no tenían nada qué ver con los objetivos de las agencias.

Vivienda a bajo costo

“Algunas agencias han utilizado sus recursos para comprar terrenos con el fin de construir vivienda asequible. Esto parecer ser la excepción, no la regla, para los CRA”, señaló el informe.

Lo más preocupante es que esas compras de tierra terminan siendo utilizadas para atraer a constructores privados, que reciben incentivos y, de esa manera, obtener ganancias con la vivienda subsidiada. “La evidencia que nos presentaron indica que este tipo de proyectos no son una prioridad para muchas de las agencias que operan hoy en día”, acotó el jurado.

El comisionado de la ciudad de Miami por el distrito 4 y vicepresidente de la agencia de Overtown, Francis Suárez, no está de acuerdo con la idea de que las CRA sean sólo para construir viviendas asequibles.

“El propósito de estas agencias es el de cambiar la condición de un área, fomentar riqueza y desarrollo. Y eso se hace bajo diferentes métodos: hacer viviendas, restaurar las que ya existen, pero si no hay dónde trabajar, cómo alguien va a poder pagar esa vivienda, comer, salir de su condición de pobreza. Hay que tener techo y una oportunidad de empleo”, subrayó Suárez.

Sin embargo el comisionado está de acuerdo en que el congreso estatal necesita clarificar muchas cosas de la ley, que le da sustento a estas agencias. También cree que es necesario reformar la manera de conformar la junta directiva.

En ese sentido, el informe del jurado de consulta de la fiscalía estatal advirtió que “está profundamente preocupado porque la mayoría de las junta directivas de las agencias están conformadas sólo por los comisionados de la ciudad donde funcionan dichas agencias. Descubrimos varios ejemplos de juntas que han gastado grandes cantidades de recursos de los contribuyentes en lo que al parecer son proyectos de interés personal para el funcionario electo”.

También alertó el jurado que las agencias se encuentra dentro de los distritos de esos comisionados. “Bajo estas circunstancias creemos que hay un peligro significativo de que los fondos de tales agencias se utilicen como dinero de propiedad de los comisionados”, subrayó el informe del jurado.

Víctima de su éxito

Una contradicción que registra el informe es el argumento reiterativo de que construir viviendas asequibles es muy costoso. Sin embargo, los proyectos que se presentan, por lo menos en teoría, son para desarrollar ese tipo de viviendas.

Pero de acuerdo con los testigos que hablaron ante el jurado, las agencias invierten en mejoramiento de la infraestructura para negocios y en la renovación de las fachadas de edificios destinados para uso comercial. “El objetivo de estas inversiones – según quienes testificaron- no solo es beneficiar a los dueños de los negocios, sino incrementar el valor de la propiedad que conduce a mayores impuestos y dinero para las CRA”.

Estos excedentes, en lugar de ser empleados para llevar a cabo las metas de las agencias de desarrollo comunitario, se invierten en más proyectos privados, que incrementan el valor de la propiedad, generan más impuestos y, por lo tanto, mayores recursos para las agencias. De esa manera, se consolida un ciclo económico exitoso, que no se cierra para favorecer a los sectores que no pueden adquirir viviendas a bajo costo.

El comisionado Suárez tiene una visión distinta. “Las CRA han funcionado como catalizadores de desarrollo del área donde se encuentran. Uno no puede crear un organismo que revitalice y desarrolle una zona para después quejarse por el desarrollo de la misma. Lo que hemos logrado en Overtown es combinar el desarrollo comercial con el desarrollo residencial para personas de bajos recursos, y eso lo hemos hecho de manera exitosa en los últimos tres años”.

Desde el punto de vista de Suárez, cada entidad funciona de manera distinta basada en la filosofía de su líder. Cita el caso de la CRA del Omni donde, según él, “se ha invertido más en proyectos grandes, de industria, y menos en viviendas a bajo costo”.

Suárez estuvo de acuerdo, al igual que el reporte del jurado de la fiscalía estatal, en que no todas las agencias funcionan de la misma manera, y hay varias que han servido para rescatar zonas que estaban en ruinas, como es el caso de Wynwood o Lincoln Road.

Pero como bien lo señala el informe en sus conclusiones, estas agencias han fracasado, “de manera miserable”, en ni siquiera “intentar asumir la abrumadora escasez de vivienda asequible de calidad que hay [precisamente] dentro de las zonas donde existen esas CRA”.

¿Qué es un CRA?

La Agencia para el Desarrollo Comunitario es un organismo creado por la constitución de la Florida, en 1969, para intervenir en vecindarios pobres, zonas deprimidas y viviendas deterioradas. Su primer objetivo es financiar  la construcción de viviendas asequibles para personas de bajos recursos en áreas donde hay escasez de ese tipo de soluciones habitacionales.

Operan con un presupuesto generado por el incremento en el impuesto de propiedad dentro del área en desarrollo. Cuando el CRA es establecido, un porcentaje de dicho incremento va a la agencia. Esta primera fuente de ingresos es conocida como el incremento en los impuestos para financiar proyectos (TIF, por sus siglas en inglés). Los dineros del TIF son empleados para financiar  los proyectos propuestos en el plan de los CRA.

Los CRA tienen una junta directiva, compuesta, por lo general, por los comisionados del municipio. Ese organismo decisorio define las áreas en las que quiere intervenir y cómo emplear los recursos de las CRA.

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