miércoles 12  de  agosto 2026
HÉROES

Hialeah reconoce a jóvenes salvavidas por rescatar a bañista de 80 años

El equipo de Bucky Dent aplicó su entrenamiento ante una emergencia real y logró reanimar al adulto mayor. Conozca cómo actuaron durante el rescate

Diario las Américas | CÉSAR MENÉNDEZ
Por CÉSAR MENÉNDEZ

MIAMI.- El alcalde de Hialeah, Bryan Calvo, y miembros del Concejo Municipal reconocieron a los jóvenes salvavidas que el pasado 4 de agosto protagonizaron una operación de rescate en Bucky Dent Water Park y, junto al veterano del Ejército y maestro Kevin Palmer, lograron salvar la vida de un bañista de 80 años.

La ceremonia, que tuvo lugar en la reunión ordinaria de Concejo municipal del martes 11 de agosto, puso rostro a un rescate en el que cada integrante desempeñó una función diferente: mientras unos sacaron al hombre del agua e iniciaron las maniobras de reanimación cardiopulmonar (CPR), otros buscaron los equipos de emergencia, alertaron a los responsables de la instalación, llamaron al 911, despejaron el área y ayudaron a coordinar la respuesta.

El Ayuntamiento destacó especialmente el entrenamiento recibido por los salvavidas y la capacidad del grupo para aplicar, en una emergencia real, los procedimientos que practican para responder a situaciones de vida o muerte.

Cómo ocurrió el rescate en Bucky Dent Water Park

Camilo Jiménez, de 17 años y con apenas unos dos meses trabajando como salvavidas, se encontraba en su puesto cuando advirtió que algo no estaba bien. Segundos antes había visto al hombre desenvolverse normalmente en la piscina, pero posteriormente lo observó inmóvil bajo el agua.

“Me lanzo al agua a mi derecha. Mi compañero Tristan también se lanza al agua y a mi izquierda también alguien que estaba allá en el agua, que era Kevin, me ayudó a sacarlo”, relató Jiménez.

Ese tercer hombre era Kevin Palmer, quien se encontraba nadando con su hija. Palmer explicó que escuchó a una mujer alertar sobre la presencia de una persona debajo del agua, se colocó sus gafas y nadó hacia el bañista.

“Lo toqué. Todavía no se estaba moviendo”, recordó. Entonces lo sujetó por la camiseta y, junto con los salvavidas, ayudó a llevarlo hasta el borde y sacarlo de la piscina.

Palmer no era un bañista cualquiera. Es veterano del Ejército de Estados Unidos y recibió entrenamiento junto a un oficial de la Fuerza Aérea especializado en rescates. Actualmente trabaja como maestro de matemáticas en Mast Acadamy. Sin embargo, aseguró que nunca antes había tenido que salvar a una persona en una situación real.

“Alegre de que está vivo, de que todo salió bien”, respondió al describir cómo se siente después de lo ocurrido.

Aplicar el CPR aprendido apenas semanas antes

Una vez fuera del agua comenzó otra fase decisiva del rescate.

Camilo Jiménez inició las maniobras de CPR. Era la primera vez que el adolescente tenía que aplicar en una emergencia real la capacitación recibida apenas unas semanas antes de comenzar su trabajo de verano.

Jiménez contó que el hombre estaba pálido y no tenía pulso cuando lo sacaron. Mientras realizaban las maniobras, comenzó a observar señales alentadoras.

“Fue recuperando su color de la cara, ya que cuando lo sacamos estaba blanco. Luego recuperó el pulso [...] y empezó a escupir mucha agua”, explicó.

El joven dijo que ver cómo el hombre comenzaba a responder le permitió sentirse más tranquilo y continuar concentrado en las maniobras.

Durante el reconocimiento, Calvo destacó directamente su intervención y recordó que incluso médicos que atendieron posteriormente al paciente felicitaron al adolescente por su actuación.

“Camilo fue el joven que comenzó los esfuerzos de CPR y logró que esta persona pudiera ser salvada”, señaló el alcalde durante la ceremonia.

Sacar al bañista del agua

Tristan Bilbao fue otro de los primeros en responder. Se encontraba realizando una rotación con Camilo cuando detectaron la emergencia.

Bilbao se lanzó a la piscina y participó junto con Jiménez y Palmer en la extracción del hombre.

El joven explicó que, pese al impacto de encontrarse ante una persona inconsciente, actuó apoyándose en lo aprendido durante su preparación como salvavidas.

“Con todo lo que entrené, pasé y lo ayudé, y estoy muy orgulloso de que está bien”, afirmó.

Bilbao dijo que decidió convertirse en salvavidas porque siempre le ha gustado el agua y ayudar a otras personas. Después del rescate, contó lo ocurrido a su familia.

“Estaba muy feliz de mí, toda mi familia está muy feliz”, recordó sobre la reacción en casa.

“Fue un esfuerzo de equipo”

Rayan Elommal también participó en la respuesta y rechazó considerar el rescate como un logro individual.

“Fue obviamente muy estresante”, reconoció sobre los primeros minutos de la emergencia.

Sin embargo, insistió en que el resultado fue consecuencia del trabajo colectivo.

“Nunca lo tomé como un logro mío porque fue un esfuerzo de equipo. Todos lo hicimos juntos”, afirmó.

Elommal, estudiante de último año de secundaria en Miami Country Day School, explicó que lleva prácticamente toda su vida vinculado a la natación y encontró en el trabajo de salvavidas una manera de combinar sus habilidades en el agua con su deseo de ayudar.

“Gracias a Dios pudimos sacar algo bueno de esto, algo positivo”, sostuvo.

Calvo destacó precisamente esa coordinación al reconocer al joven.

“Todos desempeñaron un papel. Tenían sus procedimientos operativos y los siguieron al pie de la letra, y por eso se salvó una vida”, expresó el alcalde.

Así actuó el equipo durante la emergencia

Juan Morera, jefe de los salvavidas y con dos años de experiencia en Bucky Dent, desempeñó una función de coordinación.

Morera reconoció que internamente sintió miedo al conocer lo que estaba sucediendo, pero reaccionó inmediatamente. Explicó que tomó junto a Rayan el equipo necesario y se dirigió hacia el lugar donde Camilo y Tristan trabajaban con el bañista.

Allí se concentró en ayudar a mantener tranquilos a los jóvenes y asegurarse de que los procedimientos fueran realizados correctamente.

Su experiencia personal también influyó en su reacción. Morera contó que tiene un hermano con epilepsia y que las situaciones que ha tenido que enfrentar en casa le han dado fortaleza para responder ante emergencias.

Calvo resaltó su liderazgo al frente del grupo.

“Tenías un muy buen equipo, un muy buen grupo de salvavidas. Gracias a tu liderazgo al frente de ese equipo pudimos salvar una vida”, señaló.

Camilo Jiménez, Juan Morera, Tristan Bilbao, Kevin Palmer, Stephanie Castillo,  Rayan Elommal en Bucky Dent Park

Camilo Jiménez, Juan Morera, Tristan Bilbao, Kevin Palmer, Stephanie Castillo, Rayan Elommal en Bucky Dent Park

Ayudó a coordinar la respuesta de emergencia

Stephanie Castillo, de 17 años, también tenía apenas unos dos meses de experiencia como salvavidas cuando ocurrió el incidente.

Mientras sus compañeros trabajaban directamente sobre el bañista, Castillo ayudó en la respuesta alrededor de la emergencia, incluida la llegada de los paramédicos y el control de las personas que se habían congregado cerca de la víctima.

“Estoy muy contenta de que todo el mundo hizo su parte, que ayudaron al hombre, que el hombre está bien”, afirmó.

Castillo aspira a convertirse en enfermera y explicó que su formación como salvavidas, con certificaciones en CPR y el uso del desfibrilador externo automático (AED), constituye también un primer paso hacia esa profesión.

Durante la ceremonia, Calvo destacó su corta edad.

“Tienes 17 años, eres estudiante de secundaria en la ciudad de Hialeah y tienes pasión por salvar vidas”, dijo el alcalde. “Lo hiciste a los 17 años; lograste algo extraordinario”.

Las claves para salvar una vida

El rescate mostró que la operación no dependió exclusivamente de quienes entraron al agua.

Mientras una parte del equipo atendía directamente al hombre, otros salvavidas buscaron el AED, notificaron a los administradores de la instalación, activaron la llamada al 911, coordinaron la llegada de los paramédicos y retiraron a los bañistas del área para permitir que continuaran las maniobras.

Morera aseguró que el entrenamiento constante fue fundamental.

“Todo lo que hacemos aquí y cada experiencia que tenemos, buena o mala, vamos a aprender de ella. Nos adaptaremos a cada situación [...] y seguiremos mejorando”, afirmó.

Willie Sanchez, de Parks and Community Engagement de Hialeah, señaló durante la ceremonia que precisamente para situaciones como esta se prepara constantemente al personal.

“Siempre están entrenando para algo como lo que ocurrió y demostraron su experiencia, su preparación y su dedicación a la ciudad de Hialeah”, expresó. “Nos tomamos muy en serio el trabajo en las piscinas”.

Hialeah agradece a los salvavidas y a Kevin Palmer

Durante el reconocimiento, Calvo agradeció a los jóvenes por su “extraordinario valor”, rapidez para pensar y capacidad de actuar ante una emergencia que amenazaba la vida de un residente.

También reservó un reconocimiento especial para Palmer por intervenir cuando pudo haber permanecido al margen.

“Muchas veces las personas miran hacia otro lado y piensan que alguien más se encargará. Pero usted no hizo eso. No dudó, se lanzó a la situación y ayudó a nuestros increíbles salvavidas”, expresó Calvo.

Para Palmer, la recompensa principal es mucho más sencilla. Espera poder encontrarse algún día con el hombre al que ayudó a sacar de la piscina.

“Quiero la oportunidad de hablar con él y con su familia”, dijo.

Días después del rescate, Bucky Dent Water Park permanece cerrado por orden del Departamento de Salud de Florida, tras una inspección en la que fueron detectadas varias irregularidades en sus instalaciones.

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