“Cuando recibí información que planteaba nuevas interrogantes sobre nuestras operaciones acuáticas, tomé la decisión de actuar de inmediato”, afirmó Calvo. “Vamos a realizar una revisión independiente, corregir cualquier asunto que deba atenderse y asegurarnos de que estas instalaciones cumplan con los estándares que nuestros residentes merecen”.
La decisión amplía a toda la red de piscinas municipales una crisis que comenzó en Bucky Dent Water Park, instalación que había reabierto recientemente después de permanecer cerrada durante siete años.
¿Qué pasó en las piscinas de Bucky Dent?
El Departamento de Salud de Florida realizó una inspección de Bucky Dent después de recibir, según explicó Calvo en entrevista con DIARIO LAS AMÉRICAS, dos denuncias anónimas tras una emergencia médica sufrida por un hombre de 80 años en una de las piscinas.
El alcalde aseguró que el incidente médico no estuvo relacionado con las condiciones del parque y destacó la actuación de los salvavidas, quienes auxiliaron al hombre antes de la llegada de los equipos de emergencia.
Calvo explicó que las denuncias alegaban que un hombre casi se había ahogado y que las piscinas se encontraban en malas condiciones. A partir de esas quejas, sostuvo, Salud realizó una inspección “rigurosa” y detectó varias violaciones.
Entre los problemas mencionados por el alcalde figuran una escalera suelta, deficiencias relacionadas con una tapa de desagüe y niveles de pH fuera de los parámetros establecidos.
Sin embargo, Calvo aseguró que los registros internos de la Ciudad muestran que los niveles de pH y cloro eran revisados dos y hasta tres veces al día y se encontraban dentro de los parámetros esperados.
“Hay un desconecto entre lo que está diciendo el Departamento de Salud y lo que yo tengo internamente como los récords de la piscina”, afirmó.
Esa discrepancia, dijo, fue una de las razones que lo llevaron a extender el cierre a todas las piscinas y buscar una evaluación externa.
Hialeah abrió Bucky Dent sin el permiso estatal de Salud
Antes de conocerse el alcance de los señalamientos, la Ciudad había informado que realizó una “rigurosa inspección” de las piscinas antes de abrir Bucky Dent y que todos los permisos municipales requeridos habían sido emitidos.
No obstante, el permiso de operación del Departamento de Salud de Florida, que es estatal y distinto de los permisos expedidos por la propia Ciudad, todavía no había sido aprobado.
Inicialmente, Hialeah atribuyó esa situación a un “error administrativo”.
Calvo explicó posteriormente a DIARIO LAS AMÉRICAS que, cuando preguntó qué había ocurrido con el permiso, la información que recibió fue que las condiciones de las piscinas estaban bien y que se había producido “un descuido al momento de llenar ese formulario, esa solicitud” para obtener la aprobación de Salud.
“Cuando yo hago ese comunicado, esa es la información que tengo. Ahora, después que hago el comunicado, salen estas otras cosas, entre los otros reportes”, señaló.
El alcalde reconoció que él desconocía entonces que ese permiso estatal debía estar aprobado.
“Yo no tenía información de que este permiso era algo que se tenía que tener”, dijo.
Según Calvo, la Ciudad había realizado las inspecciones relacionadas con construcción y expedido sus permisos internos. Para los componentes técnicos de las piscinas —entre ellos bombas, filtración y regulación del agua—, explicó que Hialeah contaba con un contratista privado especializado y se apoyaba en la información proporcionada por esa empresa.
¿Qué inspeccionó Hialeah antes de abrir Bucky Dent?
Calvo aseguró que durante los días y semanas previos a la apertura participaron en las revisiones empleados de construcción, mantenimiento, Building, el área acuática y el Departamento de Parques.
Incluso, dijo, hubo inspecciones el mismo día antes de abrir las instalaciones.
Ahora la administración intenta determinar qué empleados tenían la responsabilidad específica de verificar cada requisito, si cumplieron con esa función y si existen problemas en la documentación.
“Estamos determinando en estos momentos quiénes fueron los empleados exactamente que debieron haber estado involucrados y si lo hicieron o no lo hicieron, y si lo hicieron bien”, explicó Calvo.
La Ciudad anunció este martes que, como parte de la investigación, también revisará las responsabilidades de supervisión relacionadas con todas sus operaciones acuáticas.
René García denuncia más de 30 infracciones
La controversia escaló después de que el comisionado de Miami-Dade por el Distrito 13, René García, enviara una carta a Calvo y al Concejo de Hialeah cuestionando la apertura de Bucky Dent.
García sostuvo, citando tres informes de inspección del Departamento de Salud, que se documentaron más de 30 infracciones entre las tres piscinas de Bucky Dent relacionadas con calidad del agua, filtración y circulación, equipos de seguridad, infraestructura, permisos y modificaciones de equipos.
Según la carta, en la piscina principal los inspectores registraron, entre otros problemas, escaleras sueltas, cubiertas antideslizantes faltantes, rejillas rotas o ausentes, un gancho de rescate roto, nivel de agua inadecuado y modificaciones de equipos no aprobadas.
García señaló además que el pH alcanzó 10, cuando el rango permitido citado en la carta es de 7.0 a 7.8.
En la piscina de actividades -Activity Pool-, según García, los inspectores no detectaron cloro libre y también registraron un pH de 10, además de flujo insuficiente de agua y problemas con equipos utilizados para el control del pH y la desinfección.
En la piscina de inmersión -Plunge Pool-, la carta menciona una rejilla del drenaje principal sin asegurar y con tornillos faltantes, un filtro inoperante y con fugas, exceso de residuos, problemas con el medidor de flujo y componentes faltantes del pasamanos.
García sostuvo asimismo que ninguna de las tres piscinas tenía un permiso de operación válido.
García cuestiona la supervisión de la Ciudad
El comisionado fue más allá de enumerar las presuntas deficiencias y cuestionó cuándo la administración municipal tuvo conocimiento de ellas.
Según su carta, los inspectores revisaron los registros de mantenimiento y encontraron anotaciones constantes, pero lecturas de la química del agua que no cumplían los parámetros en todos los días registrados.
García afirmó además que, según la información de la que disponía, el último contacto entre Hialeah y el Departamento de Salud sobre esas instalaciones se había producido en enero de 2026, casi siete meses antes de las inspecciones que provocaron los cierres.
“Es irresponsable que esta administración abra esta piscina, o cualquier instalación, antes de garantizar que se hayan cumplido todas las regulaciones de salud y seguridad y se hayan obtenido todos los permisos necesarios”, escribió García.
También pidió que ninguna instalación reabriera hasta que se corrijan las deficiencias y las autoridades regulatorias determinen que cumple los requisitos necesarios para operar con seguridad.
Calvo rechaza parte de los señalamientos de García
Calvo rechazó específicamente la afirmación de que la Ciudad hubiera permanecido casi siete meses sin comunicación con el Departamento de Salud.
“Eso es completamente falso”, afirmó.
Según el alcalde, el Departamento de Parques mantuvo contacto con Salud y durante los meses y semanas anteriores a la apertura se tramitaron permisos relacionados con las obras.
Calvo también restó gravedad a algunas de las deficiencias señaladas.
“Lo que más me resuena a mí es lo del nivel de pH”, dijo, al señalar que algunas irregularidades pueden corregirse rápidamente.
El alcalde aseguró que la Ciudad no ha recibido una multa relacionada con el caso y que la actuación del Departamento de Salud se limitó al requerimiento de cierre.
Calvo atribuye problemas a años de falta de mantenimiento
El enfrentamiento adquirió además una dimensión política.
Calvo sostuvo que muchas de las condiciones de las instalaciones acuáticas y parques de Hialeah son consecuencia de “años de mantenimiento postergado y abandono” y aseguró que su administración está intentando resolverlas.
El alcalde pidió formalmente a García que ayude a conseguir 5 millones de dólares del Condado para renovar y modernizar las instalaciones.
“Los residentes han esperado demasiado y coincido plenamente: merecen parques y piscinas a la altura de nuestra comunidad”, expresó Calvo en el comunicado.
Durante la entrevista, el alcalde fue más crítico con García. Aseguró que el comisionado “no ha traído nada en todo este tiempo” y lo instó a utilizar su posición en Miami-Dade para conseguir recursos destinados a Hialeah.
Al ser preguntado sobre las diferencias entre ambos y si estas podían estar detrás de la carta, Calvo respondió: “Lo personal es lo de menos”. Añadió que lo importante ahora es trabajar juntos para solucionar los problemas.
¿Cuándo volverán a abrir las piscinas de Hialeah?
Por ahora, no existe una fecha para la reapertura.
Hialeah contratará a un experto independiente en salud y seguridad para realizar una evaluación integral de cada instalación y determinar su condición, funcionamiento y las mejoras que deberán realizarse.
McDonald, Mylander, Babcock y Bucky Dent permanecerán cerrados mientras se desarrolla esa revisión y se ejecutan las medidas correctivas que resulten necesarias.
Calvo dijo que espera que la investigación determine que los problemas están circunscritos a Bucky Dent, pero reconoció que necesita una evaluación independiente ante las diferencias entre los registros municipales y los hallazgos atribuidos al Departamento de Salud.
“Vamos a ver qué dice exactamente el reporte”, afirmó.
La revisión también deberá determinar si hubo fallas de supervisión, problemas en la documentación o deficiencias en el trabajo realizado por el contratista encargado de componentes técnicos de Bucky Dent.
“Todos los filtros, todas las bombas, todas esas cosas son nuevos”, señaló Calvo. “Ahora, si el contratista hizo una mala instalación, bueno, eso hay que saberlo”.
La Ciudad aseguró que divulgará nuevas actualizaciones conforme avance la investigación y se determine cuándo puede reabrir cada una de las instalaciones acuáticas.
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