MIAMI.- El periodista, presentador, productor y escritor cubano radicado en Miami, Jorge Luis Sánchez Grass regresa a Diario de las Américas para conversar sobre el periodismo y el valor de la palabra.
El periodista cubano viaja con la mente a la época de los inicios de la fusión de soportes, proceso que vivió en carne propia, desde la redacción de esta casa editora
MIAMI.- El periodista, presentador, productor y escritor cubano radicado en Miami, Jorge Luis Sánchez Grass regresa a Diario de las Américas para conversar sobre el periodismo y el valor de la palabra.
En este reencuentro, viaja con la mente a la época de los inicios de la fusión de soportes, proceso que vivió en carne propia y con entrega desde la redacción de esta casa editora.
Este episodio, conducido por el periodista Carlos Armando, recibe a Sánchez Grass con el afecto de quien abraza a un maestro y amigo. La complicidad entre ambos marca el inicio del diálogo, donde el respeto y la historia que comparten guían cada reflexión sobre el oficio.
La voz del invitado vibra de afecto al recordar a su abuela, cuya enseñanza rige sus pasos en la vida. Ella le repetía que el estudio marca la diferencia entre la medianía y la inteligencia. Este recuerdo de la infancia impulsa su defensa de la preparación frente al micrófono. Para Sánchez Grass, la comunicación exige la entrega de la persona y no solo el dominio de los aparatos.
Al hablar sobre el podcast, Sánchez Grass rechaza la frialdad de las pantallas y defiende la palabra. Describe este espacio como un círculo de unión, un refugio donde la voz de la gente se coloca en el centro para romper la distancia. Lamenta que la imitación reste vida a las producciones. Compara la situación de los medios con una selva donde coexisten seres con diversidad de naturalezas, desde aves que cantan hasta cocodrilos en el pantano, donde cada quien posee una identidad que defender.
