MIAMI.- Evo Morales, fiel su estilo de explicar con disparates los acontecimientos políticos, justificaba el lunes con razones como el machismo y la corrupción su pérdida de poder en los comicios locales celebrados el domingo en Bolivia.
MIAMI.- Parece que la prepotencia y los modos poco democráticos de su estilo de gobierno están pasando factura a Morales
MIAMI.- Evo Morales, fiel su estilo de explicar con disparates los acontecimientos políticos, justificaba el lunes con razones como el machismo y la corrupción su pérdida de poder en los comicios locales celebrados el domingo en Bolivia.
Por un lado, achacó la derrota de su candidata para alcaldía de la capital, La Paz, a la condición de mujer indígena de Felipa Huanca, quien consiguió un 29,2% frente al intelectual aimara Féliz Patzi, disidente del partido de Morales, que logró un 52,1% de los votos. “Siento que todavía hay machismo y discriminación a una mujer originaria campesina… Las mujeres la miraban de reojo con envidia y codicia”, aseguró el presidente boliviano que acompañé en diversos actos a Huanca durante la campaña electoral.
Sorprendente revelación, cuando en la ciudad de El Alto, el candidato de Morales y actual alcalde, Edgar Patana, fue derrotado por Soledad Chapetón, una mujer indígena, que obtuvo el 55,2% de los sufragios. Otra derrota dolorosa del domingo para el exlíder cocalero fue la de la ciudad de Cochabamba, donde desarrolló su lucha sindical en los años 90. El opositor José María Leyes se hizo con la alcaldía con el 56,7% de los votos. La derrota en Santa Cruz, la capital económica del país, tampoco sentó bien al presidente boliviano. Su partido, el MAS, habría ganado 4 de las 9 gobernaciones, mientras que la oposición triunfó en 3 y todo apunta a que en las dos restantes habrá una segunda vuelta.
Parece que la prepotencia y los modos poco democráticos de su estilo de gobierno están pasando factura a Morales. En campaña, amenazó a los votantes asegurando que no financiaría proyectos donde gana la derecha. El presidente boliviano empieza a ser víctima de sí mismo y de su incapacidad de rodearse de líderes políticos que atraigan a los votantes.
