La marina china habría ordenado a un barco de guerra estadounidense salir de una zona disputada en el mar de China, según anunció Pekin, por primera vez desde la posesión del presidente estadounidense Joe Biden.
La marina china habría ordenado a un barco de guerra estadounidense salir de una zona disputada en el mar de China, según anunció Pekin, por primera vez desde la posesión del presidente estadounidense Joe Biden.
China reivindica casi la totalidad de las islas del mar de China meridional y se queja con frecuencia de los operativos en ese sector, escenario de una lucha de influencia con Estados Unidos.
Varios países vecinos como Filipinas, Malasia, Brunéi, Indonesia, Singapur y Vietnam cuestionan también algunas reivindicaciones chinas en esta zona, ruta clave del comercio marítimo mundial.
El destroyer USS John S. McCain "se introdujo en aguas territoriales de las islas Xisha sin autorización", indicó el ejército chino, refiriéndose a las comúnmente llamadas islas Paracelso, archipiélago de pequeñas islas coralinas.
"Las fuerzas navales y aéreas siguieron de cerca la situación y dieron la orden (al barco estadounidense) de salir de la zona", precisó en un corto comunicado el ejército, y fustigó a Estados Unidos por haber "violado gravemente la soberanía de China" y "atentar a la paz regional".
China considera la navegación extranjera en esas aguas como un atentado a su soberanía, mientras Estados Unidos y otros países consideran que la zona pertenece a las aguas internacionales y está abierta a todos.
El jueves China denunció el paso de ese barco de guerra por la parte de mar que separa Taiwán de China continental.
Los barcos estadounidenses suelen cruzar por ese estrecho, causando molestia a China, que considera la isla como parte de su territorio.
El mismo navío militar de Estados Unidos había surcado el Estrecho de Taiwán el jueves.
El destructor USS John S. McCain efectuó un recorrido de "rutina" en el brazo de mar que separa Taiwán de China continental, explicó en un comunicado la VII Flota.
La navegación del USS John S. McCain "demuestra el compromiso de Estados Unidos hacia una zona indo-pacífica libre y abierta" indica la VII Flota.
"Estados Unidos seguirá volando, navegando y operando en todas partes donde el derecho internacional lo permita", agrega.
Conflicto
Entretanto hace una semana una decena de cazas y de bombarderos chinos, un número inusualmente elevado, penetraron el sábado y el domingo en la zona de identificación de defensa aérea de Taiwán, a unos 200-250 kilómetros de las costas taiwanesas.
"Es una advertencia solemne a las potencias extranjeras para que cesen sus injerencias y a las fuerzas independentistas taiwanesas para que cesen sus provocaciones", agregó.
Estados Unidos aseguró entonces que su apoyo a Taiwán es "sólido como una roca" y urgió a Pekín a "poner fin a sus presiones militares, diplomáticas y económicas" sobre la isla.
China continental, donde ha regido un gobierno autoritario, dirigido por el Partido Comunista), por más de 70 años, y Taiwán, que fue refugio primero del Ejército nacionalista y bastión posterior de la alternativa china democrática, están apenas separados por 110 millas de mar.
La isla de 23 millones de habitantes tiene un sistema democrático. Pero Pekín la considera una provincia china y amenaza con retomarla por la fuerza en el caso de una proclamación formal de independencia o de una intervención estadounidense.
Aunque Washington rompió relaciones diplomáticas con Taipéi en 1979 para reconocer a Pekín como el único representante oficial de China, mantiene una relación directa comercial y sigue siendo su aliado más poderoso y su principal proveedor de armas.
Los presidentes estadounidenses suelen ser prudentes en su política con Taiwán para no enfurecer a Pekín. Pero esto cambió bajo el mandato del republicano Donald Trump, quien se acercó más a Taiwán y se distanció de China.
Esta tendencia podría continuar con la administración Biden, quien invitó a la representante taiwanesa en Estados Unidos a su investidura, lo que no sucedía desde 1979.
Las relaciones entre Pekín y Taipéi son especialmente tensas desde la llegada al poder en 2016 de la presidenta taiwanesa Tsai Ing-wen, cuyo partido milita por la proclamación oficial de la independencia de la isla.
FUENTE: AFP
