LESBOS.- dpa
El líder de la Iglesia católica es un gran defensor de los derechos de los inmigrantes. En 2013 visitó ya la isla italiana de Lampedusa, otro de los puntos de llegada de miles de migrantes y refugiados a Europa
LESBOS.- dpa
El papa Francisco visitó a los refugiados que se encuentran en el campo para inmigrantes de Moria, en la isla griega de Lesbos, donde saludó uno a uno a decenas de niños, la mayoría de los cuales hicieron solos el peligroso viaje por mar desde Turquía a Grecia.
Según informó la televisión griega, en el campo lo esperaban cientos de personas. Muchos portaban carteles con inscripciones como "queremos libertad" y "eres nuestra esperanza". Entre ellos había yazidíes (una minoría religiosa de Oriente Medio), paquistaníes y kurdos. Una mujer se echó a llorar y le rogó que la llevara con él.
"Quiero decirles que no están solos. En estas semanas y meses, han sufrido mucho en la búsqueda de una vida mejor. Muchos de ustedes se han visto obligados a huir de situaciones de conflicto y persecución, sobre todo por el bien de sus hijos, por sus pequeños", señaló el pontífice en su mensaje en el campamento.
"Hemos venido para atraer la atención del mundo ante esta grave crisis humanitaria y para implorar la solución de la misma”, señaló en alusión a su persona y a los líderes religiosos que lo acompañaban, el patriarca de la Iglesia ortodoxa de Constantinopla, Bartolomé I, y el primado de la Iglesia ortodoxa griega, Jerónimo II.
"Esperamos que el mundo preste atención a estas situaciones de necesidad trágica y verdaderamente desesperadas, y responda de un modo digno de nuestra humanidad común", subrayó Francisco.
En una carpa, el religioso habló con familias de inmigrantes. Los niños le mostraron y le regalaron dibujos sobre sus vidas. El papa saludó a las mujeres solamente con una inclinación de cabeza y evitó darles la mano en respeto a las costumbres en el mundo islámico. A los hombres sí les dio la mano y a quienes se lo pidieron, la bendición.
Algunos contaron a Francisco experiencias terribles que vivieron durante su huida, mientras que otros relataron que se encuentran atrapados en la isla mientras que sus familias están en Alemania. El papa regresará esta tarde a Roma.
Previamente, la televisión griega aseguró que el papa se llevará consigo a 10 inmigrantes. Se trata de ocho sirios y dos afganos que llegaron a Grecia antes de la entrada en vigor del acuerdo de devolución entre la Unión Europea (UE) y Turquía y que por tanto no serían deportados. El Vaticano no ha confirmado la información.
El líder de la Iglesia católica es un gran defensor de los derechos de los inmigrantes. En 2013 visitó ya la isla italiana de Lampedusa, otro de los puntos de llegada de miles de migrantes y refugiados a Europa, donde aspiran a tener una vida mejor.
El acuerdo UE-Turquía prevé que todos los migrantes que lleguen a Grecia a partir del pasado 20 de marzo sean devueltos a Turquía. A cambio, el bloque se compromete a aceptar a refugiados sirios que se encuentran en el país euroasiático, hasta un máximo de 72.000.
"Los refugiados no son números sino personas con rostros, nombres e historias, y deben ser tratados como tales", escribió el papa esta mañana en Twitter antes de su viaje.
También envió saludos a su antecesor, Benedicto XVI, que cumple hoy 89 años.
A su llegada a Lesbos, el papa fue recibido en el aeropuerto de Mitilene por el primer ministro griego, Alexis Tsipras. En conversaciones privadas con él, Francisco elogió a los griegos por su humanidad frente a los migrantes "pese a los duros esfuerzos económicos" del país y subrayó la necesidad de encontrar soluciones europeas e internacionales para la crisis, informó el Vaticano.
Moria, que ha sido comparado por organizaciones de ayuda humanitaria con un campo de detención, es uno de los controvertidos "hotspots" o centros en los que se separan a los que tienen posibilidades de pedir asilo de los considerados migrantes económicos y que por tanto son deportados.
Tras los discursos, los tres religiosos firmarán en Moria una declaración conjunta y habrá una comida con unos 250 refugiados. Luego, Francisco, Jerónimo II y Bartolomeo I se trasladarán al puerto de Lesbos para reunirse con otras 5.000 personas, entre voluntarios y residentes de la isla.
Allí volverán a pronunciar unas palabras, rezarán, guardarán un minuto de silencio y lanzarán coronas de laurel al agua en memoria de los migrantes que murieron al intentar cruzar por mar a Europa.
En lo que va del año han muerto o están desaparecidos 732 inmigrantes en el Mediterráneo, 375 de ellos en el mar entre Grecia y Turquía, informó el viernes la Organización Mundial para las Migraciones.
En las últimas 24 horas siguieron llegando inmigrantes a las islas griegas pese al acuerdo de devolución con Turquía. El comité de crisis griego informó que fueron 125, un número mucho menor, eso sí, a la etapa anterior al pacto. El Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR) estima que hace un mes llegaba una media diaria de casi 900 personas.
La semana pasada fueron devueltas a Turquía las primeras 325 personas desde las islas de Lesbos y Quíos. Luego se interrumpió el proceso, porque las autoridades alegan que deben procesar antes numerosas solicitudes de asilo.
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