Madrid. España no logra despejar la incertidumbre en torno a quién debe ir a la investidura como presidente de gobierno, a cuatro días de las elecciones generales, del 27 de julio, que ganó el Partido Popular, PP, de Alberto Núñez Feijoo.
Madrid. España no logra despejar la incertidumbre en torno a quién debe ir a la investidura como presidente de gobierno, a cuatro días de las elecciones generales, del 27 de julio, que ganó el Partido Popular, PP, de Alberto Núñez Feijoo.
Este martes, el líder popular que salió victorioso no conseguía granjearse los apoyos políticos suficientes que le aseguren los 176 escaños que requiere. El PNV, que logró cinco escaños, le negó el respaldo para facilitarle su llegada a La Moncloa. Sin embargo, Feijóo no se da por vencido. Insistió en que “todavía hay opciones para conformar una mayoría de investidura”.
Ayer, se acercó a los candidatos del Partido Popular ganadores en las municipales del 28 de mayo, Fernando López Miras y Jorge Azcón, de la Región de Murcia y Aragón, quienes esperan llegar a acuerdos con otras fuerzas parlamentarias, lo más pronto posible. Además, el voto en el exterior podría asegurarle un diputado más en el Congreso.
El PP podría aumentar a 169 escaños al sumar los 33 votos del partido derechista VOX, y reducir a 7 los puestos a negociar, pero recientes reportes indican que dentro del partido hay quienes se oponen a ese respaldo.
Por su parte, el socialista Pedro Sánchez continuaba con el proceso de alcanzar los votos faltantes con los independentistas y con Junts, de Carles Puigdemont, y parecía acercarse a la posibilidad de permanecer en La Moncloa.
Por ejemplo, el BNG anunció su disposición de respaldar una investidura de Sánchez, quien informó que decidió congelar las reuniones formales para negociar la investidura hasta después del 17 de agosto. Ese día se constituyen las Cortes y se forma la Mesa del Congreso.
Cabe recordar que en las elecciones, el PP logró 136 escaños, 14 más que el Partido Socialista, PSOE, que tuvo 122, de acuerdo con el resultado electoral.
Pocos entienden cómo puede resultar perdedor quien gana una elección. En España, donde el Rey Felipe IV ostenta la jefatura de Estado, las elecciones son de segundo grado, explica el jurista Asdrúbal Aguiar. Quiere decir que en los comicios se escogen a los representantes del Congreso de los Diputados y el Senado.
Son los representantes del Congreso, en proporción la mitad más uno, (176 de los 350 que lo integran) quienes designan al presidente del Gobierno. No participa en este proceso el Senado, donde el PP tiene, por cierto, mayoría absoluta.
Resultados con visos inéditos
La circunstancia plantea en España escenarios políticos complejos y también inéditos, señalan expertos. Mientras, crece el desasosiego.
Nunca en la democracia constitucional de España, desde 1978, hubo un presidente que no haya ganado las elecciones, señala Blas Jesús Imbroda, presidente del Colegio de Abogados Penal Internacional de España y especialista en Justicia Constitucional.
“Siempre ha sido presidente el que ganó la elección, aún sin tener la mayoría absoluta; siempre quien ganó alcanzó la suma de apoyos de partidos”, dijo. “Pero estamos, por primera vez, ante un escenario distinto: que a Feijóo, quien resultó victorioso, le falten votos para tener los 176 diputados, y que Sánchez, del Partido Socialista que perdió, tenga la posibilidad de ser presidente, con los votos de otros partidos minoritarios, de extrema izquierda e independentistas”.
Aunque lo “normal” es el candidato más votado sea el primero en ir a la investidura con el Rey Felipe VI, hay dirigentes opuestos a que Feijóo acuda. De predominar esta tendencia, ocasionaría una situación compleja del segundo bloqueo político de España, ante el Rey. La primera ocurrió en 2019 cuando el aspirante más votado y sin mayoría, Mariano Rajoy, comunicó que no asistiría. Como no se podía convocar a nuevas elecciones sin votación en la sesión, el Rey designó a Sánchez como candidato que finalmente se invistió.
Otro elemento inédito es que Sánchez, presidente de gobierno en funciones, quede en manos Carles Puigdemont, expresidente catalán, del partido y solicitado por la justicia, como procesado en rebeldía por desobediencia y malversación agravada, en España, según el reporte judicial.
“Sánchez considera que llegará a un acuerdo con Puigdemont para que lo apoye y tendrá que hacerle concesiones que considero no le harán ningún favor a España”.
-Permite el sistema español que Sánchez pueda negociar y llegar a acuerdos con un prófugo de la justicia?
-Absolutamente, así es. Y además puede ocurrir que le haga concesiones, que lo indulte o que ese señor le exija impunidad y una concesión en la autodeterminación, que es lo que él reclama. Algo le tendrá que conceder en esa línea para que finalmente apoye a Sánchez y sea presidente.
