BRUSELAS.- dpa
El acuerdo establece que aquellos migrantes que lleguen en forma irregular a Grecia desde Turquía serán enviados de regreso a suelo turco. De este modo, la UE se propone frenar la ola de migrantes y combatir a los traficantes de personas que operan en el mar Egeo
BRUSELAS.- dpa
La Unión Europea (UE) y el Gobierno turco sellaron este viernes un acuerdo para poner freno al flujo de refugiados, que contempla la deportación a Turquía de los migrantes irregulares que lleguen a Grecia y que será implementado desde el domingo.
"Después del 20 de marzo (...) Turquía recibirá de regreso a los migrantes irregulares", afirmó la canciller alemana Angela Merkel, una de las principales promotoras del acuerdo con el Gobierno turco.
"Eso significa que quienes inicien este peligroso camino no sólo arriesgan sus vidas, sino que además no tendrán ninguna perspectiva de éxito", advirtió la canciller.
El consenso logrado entre la UE y Turquía fue dado a conocer hoy como un "acuerdo unánime" entre los 28 líderes de la UE y el jefe de Gobierno turco, Ahmet Davutoglu, según palabras del presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk.
El acuerdo establece que aquellos migrantes que lleguen en forma irregular a Grecia desde Turquía serán enviados de regreso a suelo turco. De este modo, la UE se propone frenar la ola de migrantes y combatir a los traficantes de personas que operan en el mar Egeo.
A cambio, el acuerdo prevé que por cada refugiado sirio que sea enviado de regreso a Turquía, la UE aceptará a otro sirio que viaje al bloque europeo en forma legal.
La agencia de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) tendrá participación en este proceso, para el cual la UE ha ofrecido en un primer momento aceptar a 72.000 refugiados.
En contrapartida, Turquía exigió que la UE le otorgue fondos para hacer frente a los más de dos millones de refugiados que viven en su territorio y solicitó que el bloque europeo suspenda el requerimiento de visados para sus ciudadanos.
El primer ministro turco celebró el pacto alcanzado hoy subrayando que marcaba "un día histórico".
"Hoy reconocemos que Turquía y la UE tienen el mismo destino, los mismos desafíos y el mismo futuro", sostuvo. "No existe una mejor opción" a este acuerdo, aseguró.
Se espera que ahora se acelere el desembolso de los fondos que la UE se comprometió a poner a disposición de Turquía. Al referirse a este punto, Davutoglu destacó que las ayudas no serán en beneficio de su país sino de los refugiados a los que Turquía ha dado albergue.
Davutoglu también se refirió a la anulación de los requerimientos de visado para ciudadanos turcos que quieren viajar a la zona Schengen y aseguró que su país ya cumple con 37 de los 72 requisitos para suspender los visados.
Añadió además que su Gobierno espera poder avanzar antes de mayo en los puntos restantes para que el requerimiento de visados pueda ser suspendido antes de fines de junio, tal como está previsto.
"Haremos nuestros deberes y la UE hará los suyos", aseguró.
En el documento firmado hoy, la UE sostiene que enviará de regreso a Turquía a migrantes irregulares, algo que en la práctica atañe prácticamente a todas las personas que están llegando a las islas griegas del Egeo, señalaron fuentes diplomáticas.
Si bien fuentes diplomáticas aseguran que no habrá deportaciones masivas y que Grecia estudiará cada caso en forma individual, varias organizaciones de derechos humanos manifestaron fuertes reparos.
"La UE vende los derechos humanos de los refugiados a Turquía. En Grecia (...) podrá haber procesos meramente formales que derivarán en encarcelamientos y deportaciones masivas", advirtió el director de la organización Pro-Asyl, Günter Burkhardt.
El presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, admitió que el acuerdo plantea una "tarea hercúlea", "el mayor desafío logístico que haya tenido que enfrentar la UE". Será "sobre todo Grecia la que se vea ante los mayores retos", agregó.
Al referirse a la situación que vive Grecia, donde unos 46.000 refugiados están varados a raíz del cierre de la frontera en los países de la ruta de los Balcanes, la canciller Merkel aseguró que Alemania colaborará con las autoridades de Atenas para tramitar las solicitudes de asilo.
Según Juncker, la implementación del acuerdo requerirá de unos 4.000 colaboradores y tendrá un costo de entre 280 y 300 millones de euros en los próximos seis meses.
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