LONDRES.- Al igual que muchos católicos norirlandeses de su generación, Martin McGuinness se crió en medio de la violencia sectaria y desde temprana edad abrazó la causa de una Irlanda unida.

McGuinness nació el 23 de mayo de 1950 en la ciudad predominantemente católica de Derry, también conocida como Londonderry, y vivió en el barrio periférico rebelde de Bogside, que en 1969 formó parte del área republicana autoproclamada "Free Derry" (Derry Libre).

En la década de los 70, McGuinness fue admitido como miembro del Ejército Republicano Irlandés (IRA), catalogado como una organización terrorista por el gobierno británico.

McGuinness fue uno de los muchos jóvenes nacionalistas que se incorporaron al IRA después del despliegue de tropas británicas en Irlanda del Norte y lo que se consideraba como una violenta represión del movimiento por los derechos civiles, encabezado por nacionalistas irlandeses.

Cuando en Derry se produjo la matanza de Bloody Sunday (Domingo Sangriento), en enero de 1972, que se cobró la vida de 14 personas cuando soldados británicos abrieron fuego contra manifestantes defensores de los derechos civiles, McGuinness ya era el segundo jefe de las fuerzas del IRA en la ciudad. Allí conoció a un joven Gerry Adams.

"Él y yo nos encontramos por primera vez, hace 45 años, detrás de las barricadas en Free Derry, y desde entonces hemos sido amigos y compañeros", dijo Adams en enero al rendir tributo a McGuinness, a quien llamó "líder, patriota, pacificador y poeta".

Adams sigue siendo presidente del partido republicano irlandés Sinn Fein, que originalmente surgió como brazo político del IRA. Adams y Guinness han sido desde mediados de los 70 las caras públicas del republicanismo en Irlanda del Norte.

En 1972, McGuinness fue uno de varios dirigentes del IRA que volaron en secreto a Londres para mantener, sin éxito, conversaciones con el gobierno británico. Al año siguiente fue condenado por delitos terroristas relacionados con la posesión de explosivos en la República de Irlanda y cumplió una breve pena de prisión.

Sin embargo, el mismo hombre al que un político protestante unionista calificó alguna vez como el "padrino de los padrinos" desempeñó un papel fundamental para persuadir al IRA de que anunciara un cese del fuego en 1994.

McGuinness fue en 1998 uno de los dos firmantes del Acuerdo de Viernes Santo, que apuntaló el proceso de paz en Irlanda del Norte y el reparto del poder político entre protestantes y católicos.

A pesar de su estatus como excomandante del IRA y uno de los líderes del Sinn Fein, McGuinness recibió unos de los elogios más generosos de unionistas rotundamente opuestos a su proyecto de lograr una Irlanda unida.

El político Ian Paisley, hijo del fundador del Partido Unionista Democrático (DUP) fallecido en 2014, rindió tributo en enero a McGuinness cuando este anunció su renuncia como viceprimer ministro norirlandés.

"No estaríamos donde estamos en Irlanda del Norte en términos de estabilidad, paz y la oportunidad de reconstruir nuestro país si no hubiese sido por el trabajo que él realizó, especialmente con mi padre, en los inicios de este largo viaje", afirmó Paisley, miembro del Parlamento británico por el DUP.

"El extraordinario viaje en el que se embarcó Martin Guinness no solo ha salvado vidas, sino que también ha mejorado las vidas de innumerables personas en Irlanda del Norte gracias al Gobierno compartido", dijo Paisley a la emisora BBC.

Después de que Londres suspendiera la autonomía norirlandesa en 2002, Paisley y McGuinness llevaron a sus partidos a sostener negociaciones que culminaron en el Acuerdo de Saint Andrews, en 2006. Mc Guinness pasó entonces a ejercer de viceprimer ministro al lado de Paisley, quien encabezó el nuevo Gobierno compartido de 2007 a 2008.

Aunque algunos unionistas todavía no pueden perdonar el papel que jugó como parte de la estrategia de violencia del IRA, McGuinness se convirtió para mucha gente en Irlanda del Norte y en el exterior en un respetado estadista.

Su transformación se completó con un apretón de manos muy simbólico con la reina Isabel II en 2002, en un teatro de Belfast, un gesto al que estaba obligado como viceprimer ministro.

Sinn Fein dijo que McGuinness había "subrayado la necesidad de reconocer el dolor de todas las víctimas del conflicto y sus familias".

Para mucha gente, sin embargo, su contribución a la paz en Irlanda del Norte quedó simbolizada por una imagen donde aparece sonriendo al lado de Paisley, que parece estar muerto de risa. La sorprendente calidez en la relación entre quienes fueron alguna vez enemigos irreconciliables le valió a la pareja el apodo "The Chuckle Brothers", el nombre de un famoso dúo cómico británico.

FUENTE: dpa

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