MIAMI.- El tráfico marítimo a través del estrecho de Ormuz volvió a caer mientras persiste la incertidumbre sobre las negociaciones relacionadas con Irán y aumentan las preocupaciones de seguridad en una de las rutas más importantes para el transporte mundial de energía.
Solo seis buques de mercancías atravesaron el estrecho el lunes, frente a un promedio de 11 durante los últimos 10 días, según datos de seguimiento marítimo de Kpler citados por Reuters y recogidos por OilPrice.com.
De las embarcaciones registradas, cuatro ingresaron al golfo Pérsico y dos salieron de la región. Entre los buques que entraron se encontraban dos petroleros de productos refinados que navegaban vacíos, mientras que las embarcaciones que salieron transportaban productos energéticos hacia los mercados internacionales.
La reducción del tráfico coincide con un nuevo deterioro de las expectativas sobre un eventual entendimiento que contribuya a reducir las tensiones en la región y facilite la reapertura efectiva de esta estratégica vía marítima.
Una ruta estratégica bajo presión
El estrecho de Ormuz conecta el golfo Pérsico con el golfo de Omán y constituye uno de los principales puntos de tránsito para los cargamentos de petróleo y gas natural licuado procedentes de los productores del Golfo.
La actividad marítima se mantiene muy por debajo de los niveles registrados antes del conflicto. De acuerdo con Reuters, el tráfico previo a la guerra rondaba entre 130 y 140 embarcaciones diarias, mientras que actualmente solo una fracción de esa cantidad consigue atravesar la zona.
La circulación ya había mostrado un fuerte deterioro durante julio. El 17 de ese mes, apenas tres buques de mercancías cruzaron Ormuz, el nivel diario más bajo desde mayo, en momentos en que varias embarcaciones decidieron detener sus operaciones o cambiar de rumbo ante el aumento de los riesgos de seguridad.
El escenario había mostrado una breve mejoría entre mediados de junio y principios de julio, pero las renovadas tensiones volvieron a reducir el tránsito marítimo. Las amenazas y ataques contra embarcaciones comerciales elevaron el riesgo para navieras y operadores que utilizan la ruta.
Mercados energéticos atentos
La situación en Ormuz tiene implicaciones directas para los mercados internacionales de energía. Los precios del petróleo permanecieron bajo presión este martes mientras los inversionistas seguían de cerca las gestiones diplomáticas y la evolución del tráfico marítimo.
El crudo Brent se cotizaba alrededor de los 87 dólares por barril, después de haber superado momentáneamente los 90 dólares durante la jornada. Al mismo tiempo, las exportaciones de crudo y productos refinados a través de la región cayeron a unos 3 millones de barriles diarios durante la semana terminada el 7 de agosto, frente a 4,4 millones de barriles diarios una semana antes, según Reuters.
La prolongada interrupción del transporte marítimo también ha elevado los costos y complicado las operaciones de las compañías que todavía atraviesan la zona. La escasez de embarcaciones dispuestas a navegar por Ormuz y el incremento del riesgo han llevado las tarifas de algunos petroleros a niveles extraordinariamente altos.
Mientras tanto, en el estrecho de Bab el-Mandeb, otra ruta estratégica que conecta el mar Rojo con el golfo de Adén y el océano Índico, el tráfico se mantuvo relativamente estable el lunes, con alrededor de 25 embarcaciones, cerca del promedio de los últimos 10 días.
La evolución de ambas rutas mantiene en alerta a los mercados ante el riesgo de que una prolongación de las tensiones limite aún más el transporte de petróleo y otros productos energéticos desde Medio Oriente.
FUENTE: OilPrice.com