¿Has sentido desesperación o impotencia cuando mandas todo ese dinero en pagos y tus deudas no disminuyen? Sientes que tu trabajo es en vano porque todo el dinero que ganas se va en pagos y parece como si estuvieras atascado. Aquí es cuando la mente dice: “debo estar haciendo algo mal; o, debe haber alguna otra solución para salir de este atoramiento financiero en el que me encuentro”. Aquí es cuando frente a tu televisor o celular aparece la respuesta: “Si siente atorado, la solución es consolidar sus deudas”. No es por nada, pero la palabra “consolidar” suena a plan sofisticado y si es sofisticado “debe funcionar”. Aparte, cuando uno se está ahogando, hasta una cadena parece una soga con salvavidas.

A fin de que comparemos manzanas con manzanas y no con peras, hay dos tipos de consolidación que me gustaría resumirles:

  • Cuando tú les mandas un pago a “ellos” y “ellos” hacen los pagos por ti. Este tipo de plan es más una administración de deudas, aunque también se le llama consolidación de deudas. Suena atractivo porque tú piensas: “en vez de mandar ocho pagos, que me tienen bien estresado, solo mando uno y ellos hacen los pagos por mí”. Normalmente, este tipo de plan se le ofrece a una persona que no califica para un préstamo para pagar todas sus deudas y quedarse solo con una. Las promesas van más allá de hacer tu vida más fácil con un solo pago. Ellos prometen reducir tu interés o los montos de las deudas; y, la principal, es que ese único pago será menor que todo lo que pagabas. Aparte, ellos se hace cargo de todo, hasta de hablar a los bancos para negociar un mejor interés o reducir el monto de la deuda. La verdad es que hoy en día la mayoría de los bancos no hablan con nadie que no sea el responsable de la deuda o dueño de la cuenta; así que el cuento de que ellos hacen todo por ti, son cuentos chinos para obligarte a firmar. Cuando las cadenas de la deuda te están pesando, consolidar las deudas es como cuando un niño se tropieza y en lugar de curarlo le dices “sana, sana, colita de rana, si no sanas hoy, sanarás mañana”, porque lo que estás haciendo realmente es quitarte tus cadenas y pagarle a alguien más para que las cargue por ti. Por supuesto que este servicio tiene un costo; y, ahora, parte del total de tu pago es para cubrir el precio de sus servicios. Así que ese pago chiquito que prometen, menos su comisión, hará que estés endeudado por más tiempo.
  • El otro tipo de consolidación es cuando sacas un préstamo nuevo para pagar todas tus deudas. Esto puede ser un préstamo que ellos mismo te ofrecen o te “ayudan” a pedir un préstamo contra tu casa. La idea es consolidar todas tus deudas bajo un solo préstamo. Esto requiere que tengas buen crédito para calificar para el nuevo préstamo. Uno de los problemas con este tipo de consolidación es que meten deudas donde no mejoran tu interés, sino todo lo contrario. Es obvio que el interés de las tarjetas será reducido, pero también incluyen deudas médicas, en las que no se paga interés o la deuda del carro que la mayoría de las veces tiene un interés más bajo. Como en todos los servicios, también te van a cobrar una comisión –y no tengo ningún rollo con que cobren, así son los negocios– simplemente creo que tú solo puedes salir más rápido de las deudas que con un programa de estos. Este tipo de consolidación tienden a estructurar lo en periodos de pago largos como 5, 7 y hasta más años. La meta no debe ser pagar menos por más tiempo, la meta debe ser no tener deudas.

“Pero Andrés, si me hacen los pagos más chiquitos, mi vida será menos estresante”. La gente cree que el problema es la deuda, pero el problema no es la deuda sino la falta de orden. La falta de aprender a vivir con lo que ganas es el verdadero problema y si eso no cambia la consolidación puede hundirte mucho más. He sido testigo de personas que consolidan con un préstamo contra su casa y como las tarjetas quedaron libres, las vuelven a llenar; y como diría mi tía Juana, “les salió más caro el caldo que los frijoles”.

Mi recomendación es ustedes mismos enfrenten y paguen sus deudas. Creer que saldrás de esto poniéndolo en manos de alguien más es como creer que al banquero le conviene que pagues tus deudas. La consolidación cuesta, aparte de que el avance es demasiado lento. Los periodos de pago son a muchos años y, lo más importante, es que no tratan en el verdadero problema: el desorden.

Otra razón por la que no recomiendo la consolidación es porque da falsas esperanzas. La gente cree que por mover la deuda ya está mejor financieramente, pero la verdad es que la deuda sigue siendo la misma. No han pagado nada. Destaparon un hoyo para tapar otro. Ahora bien, si cortan sus tarjetas y toman una decisión muy, muy firme de no pedir prestado más, no estoy en contra de que muevas la deuda a otro lugar donde te castiguen menos con los intereses, pero eso sí, debes atacar la deuda con mucha intensidad.

A veces, tomamos decisiones sin analizarlas bien porque aparentan ser buenas. Otras veces, la gente habla sin saber. Aunque la gente da consejos con buena intención, puede ser que tú no quieras los resultados ni la vida que esa persona tiene. “No comadre, no lo perdones por llegar tarde del trabajo, tú te matas por hacerle de cenar y él que no llega”. Tomar consejos de un quebrado es como tomar consejo matrimonial de esa vecina a la que le gusta sembrar cizaña para luego regar el chisme. Les puedo decir que la consolidación no es la solución para salir de sus deudas. Lo que he visto que funciona es un plan muy intenso, con mucho coraje y acelerado para salir. Toma las riendas de tus deudas, no es complicado, simplemente ponlas todas en papel y pregúntate: “qué se necesita para salir de esto en 10 meses” y hazlo.

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