A través de una arriesgada maniobra de asalto al poder, el socialista Pedro Sánchez se convierte en el séptimo presidente de la transición en España, un país que afronta serios retos económicos, sociales y de orden territorial y constitucional.

Pero más inquietante que este panorama político inestable es el protagonismo que han cobrado las fuerzas políticas antisistemas –Unidos Podemos, Bildu, ERC, PdeCAT y PNV–, con las que Sánchez ha negociado su moción de censura, enemigos del orden institucional y cuyo fin último es dinamitar la convivencia democrática de un país que marcha hacia una peligrosa balcanización.

¿Qué está pasando en España cuando el líder del PSOE con tan sólo 84 diputados, el 24% de los escaños de la Cámara, apoyado por partidos enemigos de la Constitución, se convierte en presidente?

La situación no es nueva. Ya había ocurrido tras la caída de Isabel II y durante la Segunda República: descrédito de la clase política por corrupción y por la falta de un proyecto creíble, desaparición de políticos de peso que, en este caso, construyeron la transición española y, especialmente, la alianza de minorías antisistemas que representan a muy pocos y que persiguen que el Estado de derecho salte por los aires.

¿Hasta qué punto es legítima la moción de censura presentada por Sánchez? Es algo que tendrá que analizarse con el paso del tiempo en el que cada organización política deberá esclarecer las innnumerables tramas de corrupción y financiación ilegal que sacuden actualmente a cada partido.

Por lo pronto, cabe destacar que, en ningún caso, el presidente saliente, Mariano Rajoy, se ha visto implicado en los conocidos procesos de corrupción que han afectado la reputación del Partido Popular ante los españoles y ante la opinión pública internacional.

Y aunque el juez Ricardo Javier de Prada haya condicionado al líder popular para que declarase ante un Tribunal en calidad de testigo –no de acusado–, de momento las autoridades judiciales no cuentan con una sola prueba que autorice a encausarle por delitos de corrupción. Citación judicial que han utilizado el PSOE y sus corifeos para preparar el linchamiento político y mediático contra Rajoy, elegido democráticamente en las urnas.

Es verdad que a Rajoy se le pueden reprochar muchas cosas. Aplicación ambigua y timorata del artículo 155. Demasiadas concesiones a los separatistas y a los partidos golpistas. Falta de prevención e incapacidad para poner en marcha reformas de regeración y transparencia contra las tramas de corrupción que afectan al PP y a otras fuerzas políticas. Incluso, Rajoy podía haber dimitido y evitar de esta manera una moción que ha metido a España en una inestabilidad política sin precedentes.

Retos que tiene ahora Sánchez sobre la mesa, además de ofrecer respuestas urgentes a la crisis institucional de Cataluña, compensar la precariedad laboral y la desigualdad que padece el país, sin que ello suponga un descuadre de la estabilidad fiscal y un incremento del gasto público que ya frisa los 480.000 millones de euros al año.

¿Con su táctica de verdades a medias, conseguriá Sánchez poner en marcha un nuevo programa económico, sin subir los impuestos y sin exceder la deuda pública que ya ha alcanzado este año el 99% del PIB? En este momento, parece casi imposible.

Sin un liderazgo claro y leltades en entredicho, España tiene ante sí una delicada coyuntura, condicionada por el desafío de los nacionalismos y fuerzas filocomunistas y separatistas contrarias al proceso integrador. Las instituciones democráticas, la clase política y los partidos todavía mayoritarios deberán tomar mayor conciencia de su responsabilidad y vigilar que este gobierno contrahecho y populista respete la Constitución y ponga en marcha políticas de regeneración democrática, sin afectar la estabilidad presupuestaria y la unidad nacional.

La UE ya ha tomado nota de la conexión explosiva que existe en España entre corrupción, populismo e inestabilidad económica e institucional. Los ciudadanos españoles también.

* Analista y consultor

Las opiniones emitidas en esta sección no tienen que reflejar la postura editorial de este diario y son de exclusiva responsabilidad de los autores.

Aparecen en esta nota:

 

Deja tu comentario

Se está leyendo

Lo último

Encuesta

¿Cree que el reconteo de votos en Florida despejará las dudas sobre el ganador en el senado y la gobernación?

Las Más Leídas