martes 17  de  marzo 2026
Irán

Los riesgos políticos de la guerra contra Irán

El desafío para la administración Trump, así como para las fuerzas militares involucradas en la operación contra Irán, es poner fin al conflicto lo antes posible

Diario las Américas | SONIA SCHOTT
Por SONIA SCHOTT

No hay duda de que el participar en una guerra siempre implica grandes riesgos especialmente cuando sistemas de armamento modernos, en manos del enemigo, pueden frustrar incluso a una superpotencia militar como Estados Unidos

El presidente Donald Trump, junto con el primer ministro israelí Benjamín Netanyahu, lanzó una guerra conjunta contra Irán el sábado 28 de febrero; desde entonces, se ha registrado un saldo diario de destrucción provocado por bombardeos selectivos contra el régimen de Teherán; uno de los ataques cobró la vida del ayatolá Ali Jomeini.

Sin embargo, en la tercera semana del conflicto, Irán ha logrado cerrar el crucial estrecho de Ormuz, situado en un extremo de la vía marítima del Golfo; ha atacado buques petroleros y de carga, y ha lanzado misiles balísticos y drones contra Israel y las naciones del Golfo, lo que impide que Trump declare victoria.

El cierre del estrecho tiene el potencial de retirar unos 20 millones de barriles diarios del suministro mundial de petróleo, lo que representa alrededor del 20 por ciento del consumo global

En el país, las repercusiones políticas son evidentes.

Y es que, a menos que Trump logre que todo el país lo respalde y las encuestas muestren un panorama muy diferente, la guerra que eligió librar podría perjudicarlo en las elecciones de mitad de mandato, en noviembre próximo.

Su campaña, bautizada como «Operación Furia Épica» contra Irán, también ha generado desafíos diplomáticos entre algunos de sus aliados más cercanos, en particular en Europa, pues pocas naciones han acogido con agrado la guerra de Estados Unidos contra Irán. Incluso las naciones del Golfo, que anteriormente consideraban a Irán una amenaza para Oriente Medio, desean que el conflicto termine debido al enorme impacto en los precios del petróleo y a la inestabilidad provocada en la región por los ataques de represalia iraníes.

Trump ha afirmado que la operación militar está casi concluida. Sus palabras impulsaron el mercado de valores y lograron reducir algo el precio del barril de petróleo, que había escalado hasta superar los 100 dólares.

No obstante, el optimismo no ha durado mucho.

Ante el cierre del estrecho de Ormuz por Irán, Estados Unidos se enfrenta ahora a un tipo de guerra distinto, en el que el enemigo aún tiene cartas que jugar.

Incluso muchos de los partidarios acérrimos de la comunidad MAGA, han manifestado que no comprenden por qué su líder ha ido a la guerra, cuando durante su campaña presidencial dejó claro que estaba decidido a poner fin a todas las guerras y evitar la participación de las fuerzas armadas estadounidenses.

¿Podrían estas dudas entre sus votantes leales marcar la diferencia en noviembre?

En la actualidad, los republicanos gozan de mayoría tanto en el Senado como en la Cámara de Representantes.

En el Senado, de un total de cien escaños, 53 son de los republicanos y 47 de los demócratas. En la Cámara de Representantes hay actualmente 218 republicanos y 214 demócratas, una diferencia de tan solo cuatro escaños, en un contexto de creciente tensión de cara a las elecciones de mitad de mandato de 2026.

Si Trump perdiera la mayoría republicana, ya sea en el Senado o en la Cámara, sería un duro golpe para su movimiento.

El desafío para la administración Trump, así como para las fuerzas militares involucradas en la operación contra Irán, es poner fin al conflicto lo antes posible.

Sin embargo, para lograrlo, deberá asegurar a los votantes que realmente ha obtenido una victoria decisiva contra el régimen de Teherán y por los momentos, dicha declaración no sería considerada creíble.

¡Recibe las últimas noticias en tus propias manos!

Descarga LA APP

Deja tu comentario

Te puede interesar