domingo 14  de  diciembre 2025

¿Preparado para ser malo?

Las series de televisión han cubierto el hueco del cine que desgraciadamente ha dejado de hacerse

Dicen que las excelentes series de televisión estadounidenses que se hacen en la actualidad han cubierto el hueco del gran cine que desgraciadamente ha dejado de hacerse. En mi caso, suscribo absolutamente el diagnóstico. En las salas de cine priman los efectos especiales, los superhéroes, los sonidos ensordecedores y envolventes, las imágenes en 3D. Cuando acudo a ver una película, siempre acompañado de mis hijos, me parece estar envuelto en un videojuego más que metido en una historia que me haga reflexionar, reír, llorar, estremecerme, sobresaltarme, emocionarme o soñar.

nLas buenas películas, esas que te dejan huella e introduces en tu mochila sentimental aparecen cada vez más de tarde en tarde. Para paliar esta carencia, he encontrado consuelo en algunas series cuyas historias y personajes disfrutados desde el salón de mi casa me están reconciliando con la ficción audiovisual. De esta manera, me he enganchado con historias duras pero tremendamente reales como The Sopranos, The Wire o Six Feet Under. En ocasiones he sido capaz de consumir 6 o 7 capítulos el mismo día y durante el periodo en el que mi mente está metida en alguna de estos títulos, siento como si mi vida estuviera conectada con la de estos personajes salidos de la mente de una guionista de televisión. n

Dicen que el personaje de Tony Soprano, interpretado por James Gandolfini, es el personaje más complejo y con más matices que jamás se ha fabricado para una ficción. Lo más fascinante es cómo combina el bien y el mal en una sola personalidad. Acostumbrados al maniqueo juego de buenos y malos de la películas de gánsters, el mafioso Tony Soprano es capaz de enternecernos y repugnarnos en cuestión de segundos. Alguien capaz de encargar un asesinato con su celular a pocas metros de la cálida mesa de cena familiar. Soprano nos enseñó que la vida de mafioso en New Jersey, lejos del glamour y el boato de otros filmes, es realmente dura y estresante. Tanto como para deprimirse y acudir al psiquiatra. n

Ahora, todas las noches después de cenar consumo varias horas de Breaking Bad con el profesor de química Walter White, que tras ser diagnosticado con un cáncer comienza a transitar los caminos del mal en una explosión de rabia, rebeldía y amor a la familia. De ser un blando profesor de secundaria, White se convierte en un cocinero de metanfetamina, una devastadora y lucrativa droga que destruye la vida de miles de jóvenes. n

Este malo con nobles sentimientos u2013al igual que Soprano hace meses- me mantiene desvelado unos minutos antes de alcanzar el sueño cuando voy a la cama. Me alegro de haberles conocido y aunque por instantes puedo llegar a comprenderles, Soprano y Whitman me recuerdan que debo atornillar cada día mis estructuras morales y éticas. La felicidad del delito es efímera y deja secuelas irreparables. Afortunadamente, soy de los que no son capaces si quiera de pasarme una luz de tráfico en rojo. Y usted, u00bftiene madera para convertirse en un malo?

¡Recibe las últimas noticias en tus propias manos!

Descarga LA APP

Deja tu comentario

Te puede interesar