El inicio de la temporada de Grandes Ligas nos ha tenido en vilo. Después de un sinnúmero de tiras y encoges entre el sindicato y los dueños, finalmente, y prácticamente de manera unilateral, MLB decidió jugar una temporada inédita de 60 juegos.
El inicio de la temporada de Grandes Ligas nos ha tenido en vilo. Después de un sinnúmero de tiras y encoges entre el sindicato y los dueños, finalmente, y prácticamente de manera unilateral, MLB decidió jugar una temporada inédita de 60 juegos.
Pese a lo reducida, tras ser anunciada nos dio la alegría de sentir que volvía la pelota, y el esfuerzo del béisbol y otros deportes nos daba una nueva sensación de normalidad pese a las restricciones de nuestras vidas en tiempos de pandemia.
Una liga multimillonaria como es MLB nos brindó un show de cifras y pagos prorrateados con el sindicato que tratamos de descifrar siempre con la ilusión y prácticamente rogando por una temporada de cualquier manera.
Justo cuando parecía que nos podíamos concentrar en la pelota como tal y la actividad en el diamante, se dieron brotes de coronavirus en equipos como los Marlins y los Cardinals que amenazaron incluso con otra suspensión.
Todo apunta a la irresponsabilidad de algunos, a salidas nocturnas, a no respetar el distanciamiento social entre peloteros y a una actitud displicente e irresponsable que indigna a los que queremos tratar de volver a la normalidad.
ESCUCHA los mejores shows de deportes a través de UNANIMO Deportes Radio. DALE CLICK AQUÍ
Si bien es cierto que los casos se van a presentar sí o sí, también es bueno recalcar que en otras ligas los brotes han sido mínimos o inexistentes y todo empieza por la responsabilidad individual, en este caso, de todos y cada uno de los deportistas.
Pese a que el béisbol no está en burbuja como la MLS o la NBA, las ligas de fútbol en Europa nos mostraron el camino sin burbuja y con éxito, al terminar sus torneos.
No se trata de suspender o cancelar temporadas. Se trata de lidiar con los casos positivos que se presenten y ajustar el calendario para que se pueda llegar a buen puerto. Eso sí, lo mínimo requerido es responsabilidad y obediencia a los protocolos y en eso se poncharon varios de los peloteros de la Gran Carpa.
A pasar la página, a jugar pelota, a desplazarse por todo el país con responsabilidad y a dar ejemplo de cómo comportarse en una “NORMALIDAD” que apenas estamos conociendo.
Click aquí para acceder a más contenidos de UNANIMO Deportes

video