MADRID.- El creciente interés por la inteligencia artificial (IA) se ha convertido también en terreno fértil para los ciberdelincuentes. Nuevas campañas utilizan falsos agentes de IA como señuelo para convencer a las víctimas de instalar programas maliciosos capaces de sustituir extensiones legítimas de monederos de criptomonedas y apropiarse de sus credenciales.
La advertencia aparece en el más reciente Threat Insights Report de HP Wolf Security, elaborado a partir del análisis de "millones de dispositivos" protegidos por sus soluciones de seguridad. El informe identifica algunas de las técnicas empleadas actualmente por los atacantes para evadir los sistemas de detección y comprometer computadoras.
Entre abril y junio, los investigadores identificaron tres campañas que muestran la evolución de estas amenazas. Además de explotar el interés por la llamada IA agéntica, los ciberdelincuentes continúan utilizando el phishing mediante códigos QR y desarrollando componentes de malware cada vez más sofisticados.
Una falsa IA para controlar las criptomonedas
Una de las campañas detectadas utiliza supuestos agentes de inteligencia artificial especializados en la negociación de criptomonedas. La estrategia consiste en convencer a los usuarios de sustituir servicios de asesoría financiera por herramientas de IA capaces de supervisar sus carteras y realizar operaciones en su nombre.
Los atacantes promocionaban un sitio denominado tradingclaw, presentado como un asistente de IA para el comercio de criptomonedas. En realidad, la plataforma distribuía una familia de malware conocida como Needle Stealer.
Una vez instalado, el programa malicioso analiza los navegadores en busca de extensiones vinculadas a monederos de criptomonedas, entre ellos Coinbase y MetaMask.
Cuando las encuentra, las sustituye por imitaciones visualmente similares pero controladas por los atacantes. De esta manera, cuando el usuario introduce sus credenciales para acceder a su monedero, el malware captura la información. Los ciberdelincuentes pueden utilizar posteriormente esos datos para acceder a los fondos de la víctima.
Patrick Schläpfer, investigador principal de HP Security Lab, advirtió que las nuevas campañas muestran cómo los atacantes "están aprovechando la adopción de herramientas de IA agéntica para desarrollar nuevos señuelos que engañan a los usuarios y les llevan a descargar 'software' malicioso que parece legítimo".
Este escenario provoca que la distribución de malware "sea más sofisticada y difícil de detectar", agregó.
Phantom Gate amplía las posibilidades de ataque
El informe también identifica el uso de Phantom Gate, un nuevo cargador de malware vinculado a la campaña conocida como Phantom Stealer, especializada en el robo de información sensible, incluidas credenciales y datos financieros.
Los investigadores detectaron la combinación de Phantom Stealer, comercializado como un software aparentemente legítimo para realizar pruebas de penetración, con el mecanismo de carga de Phantom Gate. Esta unión facilita a los ciberdelincuentes la creación y expansión de campañas maliciosas.
Para Schläpfer, estas herramientas reflejan "la expansión del panorama de amenazas", porque permiten construir "cadenas de infección peligrosas" y aumentan considerablemente "el riesgo de que las organizaciones se vean comprometidas".
Códigos QR trasladan el engaño al teléfono móvil
Los códigos QR también continúan ganando terreno como herramienta para ejecutar ataques de phishing. En una de las campañas analizadas, los delincuentes intentan trasladar a las víctimas desde sus computadoras hacia teléfonos móviles, donde pueden existir niveles diferentes de protección.
La estrategia comienza con el envío de documentos PDF cuyo contenido aparece difuminado supuestamente "por motivos de seguridad". Para acceder a la información, se pide al usuario que escanee con su teléfono un código QR incluido en el documento.
El código conduce a páginas de phishing diseñadas para obtener credenciales. Según los investigadores, estos sitios podrían haber sido bloqueados si se hubieran abierto directamente desde una computadora, pero logran funcionar al ser visitados desde determinados dispositivos móviles.
Archivos ejecutables, entre las principales amenazas
HP Wolf Security analiza este tipo de ataques permitiendo que el malware se ejecute de manera controlada dentro de "contenedores protegidos". El procedimiento permite estudiar el comportamiento de los programas sospechosos sin comprometer el dispositivo.
Según los datos difundidos por la compañía, los usuarios protegidos por el servicio han hecho clic en 60.000 millones de archivos adjuntos de correos electrónicos, páginas web y archivos descargados "sin que se hayan registrado brechas de seguridad".
El informe también señala que al menos 10% de las amenazas recibidas por correo electrónico e identificadas por HP Sure Click consiguieron eludir "uno o más escáneres de las pasarelas de correo electrónico".
Los archivos ejecutables fueron el método más utilizado para distribuir malware, al representar hasta el 40% de los casos detectados. Los archivos comprimidos ocuparon el segundo lugar, con 38%, mientras que los documentos PDF representaron 7,5%.
James Wright, director global de Seguridad de Sistemas Personales de HP, señaló que actualmente los usuarios "se mueven constantemente entre dispositivos y aplicaciones" mediante navegadores y herramientas de inteligencia artificial y, por tanto, los ciberdelincuentes "no tardan en seguirles".
Ante este panorama, Wright considera que las organizaciones deben adoptar un enfoque Zero Trust basado en "el aislamiento y la contención", con el objetivo de evitar que "los clics y las descargas que no son de confianza se conviertan en un riesgo".
FUENTE: Europa Press