Ha terminado la tan esperada cumbre de Las Américas y los resultados saltan a la vista por encima de las conclusiones que el día de mañana ha de publicar la Organización de Estados Americanos a través de sus documentos oficiales. Se habla de un nuevo fracaso y diríamos que entonces fue más de lo mismo. Sin embargo, para quienes puedan evaluar la participación de actores fundamentales que no habían tenido la posibilidad de participación y de quienes definen, por su carácter social, la convivencia y guía de los pueblos en su actividad interior dentro de los Estados, más allá de las instancias del poder, podemos decir con seguridad que hay avances un tanto significativos para el empoderamiento de la ciudadanía en el contexto exterior.
La Sociedad Civil representada en la 'cumbre de los pueblos' por más de 800 personas de diversidad de géneros, etnias, ideologías de más de 30 países, dio su primer paso de participación como un actor fundamental en acompañamiento a los empresarios, que de nuevo como actores económicos activos de los Estados cumplieron su participación con mayor asentamiento a las definiciones establecidas en la VI Cumbre de Cartagena. Los ejes temáticos de trabajo para esta cumbre de la sociedad civil se tradujeron en cuatro grandes áreas, una de las cuales enmarcó el tema vital que signa a dos de los países presentes en dicha cumbre, Cuba y Venezuela. Democracia y Derechos Humanos, con ausencia presente en estos países en la actualidad y que muestra de esta realidad se vio, no solo en las declaraciones del foro de la Sociedad Civil, sino a través de otros espacios, discursos y hechos ocurridos. Allí se pudo notar las marcadas diferencias entre sus regímenes y la sociedad civil.
De este desafío en plantear realidades, la Sociedad Civil presentó ante los mandatarios de sus naciones sus conclusiones, donde podemos resaltar en consideración el eje temático de Gobernabilidad. Allí el reclamo de respeto a los Derechos Humanos a los mandatarios y a la Organización de Estados Americanos el apego a su rol en defensa de estos. Además de pedir a los Gobiernos el cese de la criminalización del derecho a protestar y liberación de los presos políticos. Entre otros aspectos de vital importancia para la Sociedad Civil como el tema Ambiental y Cambio Climático.
Pero además de los discursos de varios de los mandatarios presentes en este Foro de la Sociedad Civil, me permito resaltar dos de ellos y que sirva de caracterización y guía a los subsecuentes trabajos y seguimientos que se ha de dar a esta participación ciudadana en los países, como en las próximas cumbres por venir. “No existe un país fuerte sin una sociedad civil fuerte y, no hay sociedad civil fuerte sin ciudadanía. No hay ciudadanía sin ciudadanos y no puede haber ciudadanos en condiciones de exclusión socioeconómica y de limitación al pleno ejercicio de los derechos y libertades democráticas”, señaló el Presidente de Panamá. Mientras que el Presidente de los EEUU enfatizó, “La sociedad civil es la conciencia de nuestros países. Es el catalizador del cambio. Es por eso que naciones fuertes no le temen a ciudadanos activos”. En otro orden aseveró; “En línea con la Carta Democrática Interamericana, continuamos defendiendo firmemente la democracia y los derechos humanos. Esta fue la primera Cumbre de las Américas en incluir una función formal para la sociedad civil. Como mencioné en el foro de ayer, Estados Unidos continuará profundizando su apoyo a los grupos de la sociedad civil en todo el continente americano y el mundo”.
La participación de Cuba no dejó de ser tema de trascendencia junto al encuentro de su mandatario dictador con el mandatario demócrata estadounidense B. Obama. Las declaraciones dicen por sí mismo lo controversial de tal encuentro. Sin embargo, la esencia de la democracia y libertades de un país como los EE UU marca la diferencia en acceder a tal cambio de relaciones entre los dos países sin menoscabo de su planteamiento de lucha por la democracia y los derechos de la población, a quien busca favorecer el Presidente Obama de acuerdo a su discurso. “Le dije al Presidente Castro en privado lo mismo que ya he dicho en público, nuestros gobiernos seguirán teniendo diferencias y Estados Unidos continuará defendiendo firmemente los valores universales y los derechos humanos”.
En cuanto a Venezuela, mucho se manifestó de introducir unos párrafos en la declaratoria final de la cumbre sobre el rechazo a la las sanciones de los EEUU para violadores de Derechos Humanos en Venezuela. Pero de nada sirvieron discursos clientelistas de Cuba y Ecuador, más las burdas diligencias del régimen venezolano en manifestar sobre las mentadas firmas recogidas y el transporte de simpatizantes o grupos que hicieron papel de representación de la sociedad civil con manifiesta expresión violenta en tales actuaciones segregacionistas y agresivas, como así lo intentaron contra la humanidad de la esposa de Leopoldo López, Lilian Tintori. Aquí sí hubo un fracaso rotundo de parte de quien requirió de un DOBLE para tratar de aparentar un orden de inseguridad sobre sí y el rechazo al consecuente trabajo de los periodistas con los medios de comunicación.
Al final, al regreso sobre Venezuela, los alegatos del decreto “no derogado” continúan; “erosión de las garantías de derechos humanos, persecución de opositores políticos, restricciones a la libertad de prensa, violencia y abusos a los derechos humanos para responder a protestas antigubernamentales, arrestos arbitrarios y detención de manifestantes antigubernamentales y corrupción pública significativa”.
Antonio Rivero G.
@antonioriverog