sábado 14  de  febrero 2026
DÍA DEL AMOR Y LA AMISTAD

Un San Valentín sin filtros: "Amar no es posar, sino conectar"

Karen Minor, popular psicóloga de Telemundo, explica por qué la calidad del vínculo importa más que el estado sentimental

MIAMI.- En una fecha tradicionalmente asociada a flores, cenas perfectas y declaraciones grandilocuentes, cada vez más personas confiesan sentir algo muy distinto a la euforia romántica que promete el 14 de febrero. Ansiedad, comparación y soledad incluso estando en pareja, emergen como la otra cara de una celebración que, aunque debiese ser un espacio de encuentro y conexión, se ha transformado en un espejo incómodo que refleja carencias emocionales y expectativas no cumplidas.

Y para comprender mejor este fenómeno cada vez más común, conversamos con Karen Minor, psicóloga y terapeuta con más de una década de experiencia clínica, y creadora del método Embody, un modelo que integra psicología clínica, trabajo somático, y conciencia emocional.

Desde su experiencia en consulta individual y de pareja, Minor ofrece una mirada clara y humana de todo lo que conlleva celebrar y padecer San Valentín, independiente del estado sentimental.

“El problema no es el amor, sino la idea irreal que hemos aprendido a perseguir”, aseguró la experta en entrevista con DIARIO LAS AMÉRICAS.

“En muchos casos celebramos una versión idealizada del amor: romántica, perfecta, constante y sin conflictos. Pero el amor real es imperfecto, cotidiano y requiere presencia emocional y comunicación. Cuando San Valentín se convierte en un medidor del valor de la relación -o del propio valor personal- deja de ser una excusa bonita para conectar y pasa a ser una fuente de presión y comparación. Y el resultado, como suelo ver en consulta, es decepción, frustración y una persistente sensación de ‘no estar a la altura’, alimentada por expectativas externas que poco tienen que ver con la intimidad real de los vínculos”, reflexionó.

La soledad en pareja

Para Karen Minor, experta y consejera frecuente de la cadena Telemundo, uno de los puntos más incómodos y menos abordados es la soledad dentro de la relación. Para la psicología, este fenómeno es más común de lo que se piensa, y no tiene que ver con el estado civil, sino con la calidad de la conexión emocional.

“La sensación de soledad tiene mucho que ver con la conexión emocional que hemos logrado formar en nuestra relación. Estar en pareja sin sentirse escuchado, validado o visto es profundamente solitario, especialmente porque nuestro objetivo al crear una familia es totalmente lo opuesto. San Valentín viene a amplificar esa sensación, porque es un recordatorio de lo que puede ser y porque también viene a confrontar la distancia emocional que quizá durante el año logramos ignorar en nuestra relación. De ahí que para muchas personas esta fecha duela más estando acompañadas que estando solas”.

¿Miami, una ciudad para amar?

Consultada sobre el famoso mito urbano de que “en Miami es imposible encontrar pareja”, Karen Minor aseguró que no comparte esa premisa, pero sí matiza el contexto.

“No es que sea imposible amar o encontrar pareja viviendo en Miami, sino que es una ciudad donde se refuerzan valores como la imagen, el éxito financiero y la inmediatez. Y todo eso puede dificultar la construcción de vínculos profundos si no hay conciencia emocional”, dijo.

Aun así, la psicóloga fue tajante: “el amor real existe, incluso en una ciudad acelerada como Miami, pero requiere intencionalidad, límites claros, y elecciones basadas en valores, no en apariencia ni urgencia”.

El miedo a estar solos

Karen Minor advierte que el miedo a la soledad es uno de los principales factores que mantiene vivas relaciones que ya no funcionan.

“El miedo a estar solos definidamente nos mantiene en relaciones estériles. El miedo a la soledad activa heridas de abandono que muchas veces ni siquiera sabíamos que existían, y puede llevarnos a tolerar vínculos que no son sanos, que son totalmente desiguales, o incluso emocionalmente vacíos. A veces no se elige a la pareja por amor, sino para evitar el vacío que deja la ausencia. Y me atrevería a decir que cuando no nos hemos revisado ni nos hemos dado la oportunidad de sanar, escogemos a la pareja desde la herida más profunda, y muchas veces ese amor se parece al amor que aprendimos a recibir cuando niños”, dijo.

¿Por qué todavía medimos el “éxito amoroso” por tener pareja y no por la calidad de nuestros vínculos? - le consultamos.

“Culturalmente hemos asociado el amor con un estatus y con la validación social. Seguimos viendo el hecho de tener pareja como un logro, aunque el vínculo sea disfuncional. No hemos entendido que el verdadero éxito amoroso está en la calidad de nuestra relación: en el respeto, la seguridad emocional, la coherencia, la constancia y el crecimiento mutuo. El éxito amoroso se vive en elegirnos todos los días desde el amor, no desde la herida”.

“La pareja no puede ni debe ser todo”

Otro error frecuente para Karen Minor, es esperar que la pareja sea amante, mejor amigo, terapeuta y único sostén emocional. Ya que esa expectativa es irreal y agotadora.

“Ninguna persona puede ocupar todos esos roles. Cuando depositamos todo en la pareja, el vínculo se sobrecarga y pierde el equilibrio. Las relaciones sanas se sostienen en una red: amigos, familia, espacios individuales y, cuando es necesario, apoyo profesional”, aconsejó.

Por lo que, si antes idealizábamos el amor en novelas y películas, sabiendo que eran ficción, hoy lo hacemos frente a una pantalla que parece mostrar vidas reales.

“Las redes sociales nos exponen a una versión editada del amor. Cuerpos, gestos y dinámicas idealizadas generan expectativas imposibles y una sensación constante de insuficiencia, tanto en solteros como en parejas”.

¿Es posible amar profundamente sin renunciar a la identidad? – le preguntamos.

“No solo es posible, es necesario. El amor sano no borra la individualidad, la integra. Habrá ajustes y negociaciones, sí, pero cuando amar implica renunciar a quién eres, ya no es amor: es dependencia”.

Para quienes llegan a San Valentín sin pareja o cuestionando la que tienen, Karen Minor propone un cambio radical de mirada:

“Estar solo no es un fracaso, es un espacio inmensamente valioso de autoconocimiento. Un tiempo para definir valores, revisar desde dónde elegimos amar y sanar la relación con uno mismo”.

“Tenemos que entender que el amor no viene a completarnos, viene a acompañarnos. Y quizá ese sea el mensaje más honesto para celebrar este 14 de febrero sin máscaras, sin filtros y con mucha más conciencia emocional”, finalizó.

Si desea saber más de Karen Minor o descubrir sus talleres, viste el perfil en Instagram @karenminor_co

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