Los diputados de la coalición opositora denunciaron la contaminación ocasionada por unos 50 mil barriles de crudo que cayeron a los afluentes acuíferos de la zona. Desde la bancada oficialista se negó que PDVSA haya ocultado el siniestro y se esgrimió el argumento del posible sabotaje.
En el debate se escucharon denuncias sobre la falta de mantenimiento y corrupción en la principal empresa estatal de Venezuela, que la convierten en una suerte de "bomba de tiempo". Se exigió una vez más explicación al presidente de PDVSA, Eulogio del Pino, sobre la verdadera situación de la petrolera, que hoy es líder en siniestralidad en el mundo, según argumentaron algunos diputados opositores.