MIAMI.-Con su contagioso ritmo y su jovial energía, Oscar D´León pondrá a bailar a quienes asistan el sábado 20 de mayo a la gala del St. Jude Hospital, una cita anual que se celebra con el fin de recaudar fondos para contribuir a la labor que realiza este hospital infantil.

El afamado músico venezolano reveló que además de la satisfacción por apoyar esta causa, hay un motivo personal que lo condujo a querer sumarse a la gala que este año celebra tres lustros.

“Es un orgullo y una gran felicidad contribuir a esta noble causa, por el hecho de que en mi familia hubo un problema de esa índole que nos hizo sufrir mucho, pero al final salimos adelante con la mano de Dios”, expresó a DIARIO LAS AMÉRICAS el autor de Llorarás.

“Ahí estaré con mi reportorio. La orquesta pudo viajar de Venezuela hasta acá y vamos a compartir un rato muy agradable, a pesar de alguna tristeza que pueda existir por ahí, la erradicaremos de inmediato con la música”, añadió.

Su día a día

El Sonero del Mundo también conversó sobre su vida, las tareas que hoy ocupan su tiempo, su fascinación por la música cubana y su añoranza por su querida Venezuela.

Dueño de un dominio escénico único y una voz inconfundible, con la que entona sus populares canciones y además dirige su orquesta, Oscar D´León sabe que se debe a su gente.

“Yo interactúo con todo el mundo, no ando escondiéndome, porque pienso que los artistas que se meten en la cabeza que se tienen que alejar del público, sucumben muy rápido”, advirtió.

Y es precisamente ese proceder zalamero combinado con una dosis de humildad, que lo distingue entre sus colegas, lo que lo hace brillar por donde pasa y llevar alegría con su peculiar grito de “sabroso”, que suele emplear como saludo.

Aunque el talento es primordial para triunfar en la música, D´León considera que mantenerse con los pies en la tierra es esencial, aunque la humildad, según define, es innata.

“La humildad no se manifiesta si no la traes contigo de nacimiento. Si quieres buscarla para aparentar, no va a resultar. Eso tiene que ser espontaneo”, recalcó.

En su caso, asegura que la fama no ha logrado cambiar su esencia.

“Soy un hombre que no me encierro en el estrellato, porque las estrellas están en el cielo. Yo salgo para donde sea y no estoy pendiente de que me vayan a pedir autógrafos, de que me vayan a asediar”, señaló.

Además de la espontaneidad, la amistad y el respeto son las cualidades que más valora en el ser humano.

“Se siente chévere querer a los demás, respetarles su espacio y, sobre todo, tener amigos por doquier. Eso es lo más importante en la vida”, afirmó.

La destreza y disposición van de la mano cuando se describe a este maestro del ritmo, quien se ha entregado incondicionalmente a la música y dice haber recibido todo a cambio.

“La música me lo ha dado todo. Sentirla, llevarla dentro de mi ser, es regocijarme y estar siempre alegre”, expresó.

Asimismo, la música y su naturaleza optimista han sido su refugio en momentos difíciles.

“Yo trato de no aceptar los problemas. Ellos están ahí todo el tiempo, pero trato de evadirlos con la música”, reflexionó.

El también amante del deporte lamentó que la pérdida de la visión en el ojo izquierdo le impida disfrutar las nuevas canchas de tenis que instalaron en su localidad de vivienda.

“El gimnasio me distrae, me ha servido hasta para mantenerme joven. Hago mucho ejercicio, primero porque me gusta, y me mantiene con vitalidad, así las neuronas no mueren tan rápido,” agregó el virtuoso músico, de 73 años, quien confesó haber “abusado” en estos días del café con leche y el quesito venezolano.

Para D´León los días transcurren entre los arreglos musicales y la búsqueda de nueva inspiración, pero también ejercita el cuerpo y la voz, algo que considera fundamental para cualquier cantante.

“Comparto mi tiempo entre dormir, hacer música, ver televisión. Eso es lo que hago todo el día, también ejercito un poco el piano. No soy un erudito en la materia, pero por lo menos satisfago mi ansiedad de hacer música de algún modo”, indicó el intérprete, quien guarda un afecto especial por el bajo.

“Paso el tiempo ensayando, charlando con los músicos, buscando temas, en todo eso que llena mi vida, que mi cuerpo necesita, eso tan bello que se inventó: la música”, añadió.

Sus habilidades

Dirigir dos orquesta requiere, además de gracia y estilo, un talento único con el que fue dotado este venezolano que todos los latinos han hecho suyo. Pero según comentó, compaginar con los músicos es cuestión de tiempo y complicidad.

“Es un atractivo muy especial verme tocar el bajo y cantar a la vez, bailar y dirigir, cuatro cosas que para mí no son difíciles ni fáciles, simplemente nacieron conmigo”, expresó.

Y esa estrecha relación sobresale cuando indica el próximo número en el escenario.

“También el tiempo que llevan los músicos conmigo es muy importante, el que menos tiene, lleva 15 años. Entonces yo les hago señas, y saben por dónde ir. Por eso puedo pegar un tema con otro en el momento que se me ocurra, porque ellos están prestos para cualquier cambio en la tarima”, explicó.

Si está cantando su popular Llorarás y el público pide Castellano, les dice “cuatro”, y eso es indicación de que deben terminar en el último compás. En caso que fuera a indicarles el tema Frenesí, solo les hace una seña “soplando” la “f” con los labios.

Aunque D´León prefiere abstenerse de emitir comentarios sobre política, porque considera que el arte no debe mezclarse con las ideologías, afirma que Venezuela ocupa un lugar primordial en su corazón.

“Siempre estoy rogando por que la situación se normalice, por que vivamos como siempre vivimos, con tanta alegría de visitar una casa, ya sea para tomar café o ver a la novia, o simplemente para un ‘arroz’ [llegar sin ser invitado] como le llamaban en aquella época”, expresó.

También señaló que le gustaría reencontrarse con su público en Cuba, pero recordó que su viaje a la isla en 1975 pudo haberle causado consecuencias irreparables.

“Tengo un deseo inmenso que tampoco tiene medición, pero hay que cumplir con los parámetros para no caer en cosas que puedan perjudicar la salud, la mente, porque un trauma como el que viví en esa época pudo causarme graves problemas, pero me supe sobreponer, porque siempre he tenido presente que la vida se compone de cosas buenas y malas”, enfatizó.

Sobre su tan sonado Llorarás, la constante que no puede faltar en su repertorio, comentó que su letra estuvo inacabada en su mesita de noche hasta que llegó el momento indicado en 1975, tres años después de que iniciara su periplo en la música.

“Nos encontrábamos en una salita listos para grabar en el estudio y ya habíamos deliberado entre todos qué temas grabaríamos. Y yo agarré el bajo que estaba en el piso y le dije a Chuito, que era el pianista de ese momento: ‘Hazme esto y canté el tema hasta donde estaba hecho. Por eso es que repito ‘llorarás y llorarás sin nadie que te consuele, así te darás de cuenta que si te engañan duele’. Esa parte no estaba en la composición”, recordó el intérprete de Detalles, quien dice que “retoca” su emblemático bigote cada cuatro días.

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