Cuando miles de cubanos salieron a las calles el 11 de julio de 2021 para exigir libertad, el pintor Fredy Villamil respondió de la manera que mejor conoce: con los pinceles.
El pintor entrega una obra original cada semana a Diario Las Américas, colaboración que convierte al periódico en una vitrina para las artes plásticas
Cuando miles de cubanos salieron a las calles el 11 de julio de 2021 para exigir libertad, el pintor Fredy Villamil respondió de la manera que mejor conoce: con los pinceles.
Aquellas primeras obras, nacidas de las históricas protestas iniciadas en su natal San Antonio de los Baños, dieron origen al proyecto SOS Cuba, una iniciativa artística desarrollada junto a Diario Las Américas para denunciar, a través de la pintura, la represión del régimen cubano y acompañar el reclamo de libertad del pueblo de la isla.
A las puertas de un nuevo aniversario del 11J, ese compromiso permanece intacto.
Lejos de ser una iniciativa puntual, la colaboración entre Villamil y Diario Las Américas se ha reafirmado como uno de los proyectos culturales más singulares del periódico. Cada semana, el artista entrega una obra original que acompaña la sección dedicada a Cuba en la edición impresa, lo que convierte cada publicación en un espacio donde el periodismo y las artes plásticas dialogan para ofrecer una mirada más profunda sobre la realidad cubana.
La iniciativa también representa una apuesta editorial poco habitual en la prensa local. Al incorporar pintura original en sus páginas, Diario Las Américas abre una ventana a las artes visuales y reafirma su compromiso con la cultura como herramienta para comprender la actualidad y preservar la memoria histórica.
Las obras de Villamil no ilustran simplemente las noticias. Funcionan como una interpretación artística de acontecimientos que han marcado la historia reciente de Cuba y de la diáspora.
Los acontecimientos del 11 de julio tuvieron un significado profundamente personal para Villamil. Las primeras manifestaciones comenzaron precisamente en San Antonio de los Baños, el pueblo donde nació y dio sus primeros pasos como artista.
"El 11 de julio la candela se forma en San Antonio de los Baños, mi pueblo natal. Estaba emocionadísimo haciendo una obra, y agarro un poco de pintura roja y pongo 'Patria y Vida' en medio de la obra. Fue muy emocionante", recordó el artista en una entrevista anterior con este rotativo.
Aquella intervención espontánea marcó el inicio de una serie que continúa creciendo varios años después.
Desde entonces, el pintor ha seguido utilizando el arte como una forma de denuncia.
"No puedo hacer otra cosa, yo soy como los pinceles, la herramienta para poner el grito o el reclamo frente a los ojos de las personas. El arte siempre ha sido un arma fundamental", afirmó.
Villamil considera que la pintura posee una capacidad única para comunicar aquello que muchas veces resulta difícil expresar con palabras.
"No tengo la dicha de hablar bonito, pero tengo la dicha de representar el grito a través de otra manifestación. Y es un solo idioma, porque un americano, un chino, puede entender la pieza", aseguró.
Ese carácter universal ha convertido sus obras en un complemento permanente del trabajo periodístico de Diario Las Américas, enriqueciendo cada edición con una propuesta visual que invita tanto a la reflexión como a la memoria.
Con más de tres décadas de trayectoria, Fredy Villamil ha expuesto en diferentes países y mantiene su estudio y galería en el sur de Florida. Su lenguaje pictórico combina influencias del barroco, el surrealismo, el expresionismo, el impresionismo y el fauvismo, una mezcla que él mismo define como un "expresionismo bridge", reflejo de la fusión cultural que caracteriza a Miami.
Pero más allá de las etiquetas estilísticas, su producción reciente continúa marcada por un mismo propósito: mantener viva la memoria de quienes salieron a las calles el 11 de julio de 2021 y de quienes siguen defendiendo la libertad de Cuba.
En vísperas de un nuevo aniversario de aquellas manifestaciones históricas, las pinturas que cada semana llegan a las páginas de Diario Las Américas recuerdan que el arte también puede convertirse en testimonio, denuncia y esperanza. Porque, como ha demostrado Villamil desde aquel verano de 2021, un lienzo también puede ser una forma de resistencia.
