MIAMI.- El actor cubano Luis Alberto García estalló contra el régimen de Cuba. En una reciente publicación realizada en redes sociales, el artista calificó la crisis energética que padece la isla como una muestra de desconexión e indolencia de quienes ostentan el mando.
El malestar de García surge tras jornadas críticas que han sumido a la población cubana en la penumbra, incluyendo una denuncia previa donde reportó 34 horas continuas sin servicio eléctrico ni acceso a agua potable en su hogar.
Mensaje
"A ver, babies de allá arriba", inicia el texto del artista publicado en Facebook. "Respiramos o BOQUEAMOS aún en circuitos eléctricos no priorizados y maltratados, HISTERICUS CUBENSIS, con estertores y en oscuridad sostenida durante demasiado tiempo. Un tiempo tan largo, que es contrarrevolucionario y pico, pa’que sepan".
"¿Tendrían la puta bondad de acordarse de nosotros? ¿Está en sus manos darle agua al dominó luminotécnico de manera igualitaria?", prosiguió.
García abordó la desigualdad que sufre el país y cuestionó la falta de equidad en la distribución de la energía. Asimismo, señaló que ha perdido totalmente la confianza en la palabra de quienes ejercen el poder en Cuba.
"Fácilmente se han ganado mi irrespeto y mi falta de credibilidad ante todas sus “MUELAS” (discursos) porque se les ven las costuras y grietas y es evidente que buscan solamente anclarse en el poder que detentan y sus privilegios durante 62 000 milenios.Ningún filósofo se atrevió jamás a aseverar que un sistema social sería eterno. Pero la Ñico López les aseveró que sí".
"Tengo PUTREFACTAS y/o DESAPARECIDAS, la confianza en su gestión; también las comidas, los desayunos, las meriendas y las cenas para los míos, la fe, la esperanza y la caridad.Calientes, el agua para tomar y el aire de los abanicos o cartones.Hirviendo el odio.NO LES MERECEMOS".
Por último, concluyó clamando por Cuba y su libertador: "¡Viva José Martí!¡Viva Cuba!".
Rechazo popular
El pronunciamiento del actor, una de las voces culturales más críticas frente a la realidad de Cuba, refleja un agotamiento y un punto de inflexión.
La persistencia de los apagones y la inestabilidad energética han convertido a Luis Alberto García en un portavoz de una frustración generalizada, que ahora trasciende las quejas económicas para cuestionar la misma raíz de la gestión política en el país.