MIAMI.– La Comisión de Operaciones Gubernamentales de la Cámara de Representantes de Florida aprobó por unanimidad el proyecto de ley HB 841, una medida que pretende eliminar la obligación de adherir la calcomanía amarilla de validación en las matrículas o placas de los vehículos.
La iniciativa, impulsada por el representante republicano Tom Fabricio, propone sustituir el distintivo físico por un sistema de verificación electrónica para reducir la burocracia, disminuir el gasto público y evitar el robo de etiquetas.
Modernización y ahorro
El avance de la propuesta responde a una necesidad de actualización tecnológica y eficiencia fiscal. Según el representante Fabricio, la transición hacia un modelo digital permitirá "ahorrar dinero del gobierno, lo que a su vez ahorrará dinero de los contribuyentes".
Aunque el análisis del personal de la Cámara no especificó una cifra exacta a nivel estatal, la Oficina del Recaudador de Impuestos de Miami-Dade, dirigida por Dariel Fernández, proyectó que la digitalización evitaría el gasto de aproximadamente 2.5 millones de dólares anuales solo en este condado.
Estos fondos se destinan actualmente a la impresión, almacenamiento y envío por correo de las calcomanías, un proceso que los defensores del proyecto consideran obsoleto.
Además, la eliminación del adhesivo resolvería problemas recurrentes para los ciudadanos, como el desgaste del material por el sol, la pérdida en el correo o el robo de la etiqueta por parte de terceros que buscan falsificar renovaciones.
Respaldo y verificación policial
El proyecto de ley goza de un fuerte impulso político. En diciembre, el gobernador Ron DeSantis expresó su apoyo directo a la medida a través de la red social X, donde instó al representante Fabricio con un contundente: "¡Hazlo!".
La principal inquietud frente al cambio residía en la capacidad de las fuerzas del orden para detectar registros vencidos sin una señal visual. Sin embargo, un análisis legislativo confirma que la mayoría de las patrullas modernas cuentan con sistemas automatizados de reconocimiento de matrículas (ALPR).
Esta tecnología permite a los oficiales escanear las placas y consultar la base de datos estatal en tiempo real, lo que hace innecesaria la validación visual mediante el sticker amarillo.
Camino legislativo y tendencia nacional
Para convertirse en ley, la propuesta HB 841 debe superar una audiencia más en comité antes de llegar al pleno de la Cámara para su votación final.
Mientras tanto, su contraparte en el Senado, la medida SB 982 presentada por la senadora republicana Ana María Rodríguez, aguarda su turno para el debate en comisiones.
De aprobarse, Florida se sumaría a una creciente lista de estados que han descartado los adhesivos físicos en favor de la eficiencia digital. Pensilvania, Connecticut y Nueva Jersey ya operan bajo modelos similares, con reportes no solo ahorros administrativos, sino también una mayor agilidad en los procesos de renovación para los conductores.
Actualmente, los floridanos pueden renovar su registro por periodos de 12 o 24 meses. La nueva ley mantendría estos plazos y las tarifas correspondientes, modificando únicamente la prueba física de cumplimiento.