MIAMI.-La imagen de Mayelín Rodríguez Prado, alias “La Chamaca”, se ha esparcido a través de las redes sociales desde que la policía la detuvo por haber transmitido en vivo las recientes protestas registradas en localidades de Nuevitas, una ciudad costera en la provincia de Camagüey.
Rodríguez Prado filmó escenas similares a las que ya se han visto en otras zonas de Cuba donde la chispa del 11J de 2021 se aviva con los problemas cotidianos.
Sobre todo, son los cortes sistemáticos de electricidad los que protagonizan el precario vivir de los cubanos, en particular de las madres de niños pequeños condenados a dormir con calor mientras los adultos hacen malabares para que la comida que consiguen no se eche a perder por la falta de refrigeración.
Mayelín es una de las madres cubanas que dicen abiertamente no aguantar más esta situación en la que el gobierno les sigue pidiendo que resistan, cuando ellos, los que se aferran al poder, exhiben su bonanza.
A sus 21 años, ser madre es un desafío que Mayelín comparte con otras mujeres como Amelia Domínguez, quien tampoco pudo más y se rebeló públicamente en una directa, no sin represalias del régimen, que ha convertido a las cubanas en opositoras con independencia de su edad.
Es justo eso lo que subyace en otro video compartido por Mayelín Rodríguez Prado, en este caso entrevistando a dos niñas a las que la Policía había golpeado.
Las niñas le dicen a la interlocutora que unos hombres (cuyo deber es protegerlas y salvaguardar el orden) les provocaron heridas. Una de ellas mostró sangre en los pies descalzos y empolvados, otra se alzó la blusa para mostrar la espalda.
En la espontaneidad de sus gestos es fácil encontrar la verdad. Cuentan que se las llevaron para Camagüey, la capital de la provincia homónima a la que pertenece su localidad, Nuevitas, aunque se encuentra a unos 77 kilómetros de distancia.
Fueron estas las represaliadas más mediáticas por el impacto que generó el video, pero no las únicas. De acuerdo con Justicia 11J, grupo de trabajo sobre detenciones políticas, la represión contra los manifestantes en Nuevitas, que fueron cientos y gritaban Libertad, no ha cesado.
Durante la semana esa fuente documentó la detención de al menos 14 personas por participar en las protestas de Nuevitas y Camalote, para un total de 76 en todo el país durante este verano.
Informó también que agentes del régimen cubano se encontraban en el reparto de Pastelillo (Nuevitas), buscando a manifestantes que no habían podido localizar para arrestarlos.
Se trata, sin embargo, de grupos de ciudadanos que lejos de ser los culpables que estos agentes buscan, son víctimas de sus circunstancias, como los del 11J.
En Nuevitas, la ciudad costera que en siglos pasados tuvo un puerto próspero, cientos de cubanos protestaron durante la noche del jueves y el viernes contra los apagones que afectan a todas las regiones del país, pero son más intensos en las comunidades rurales. De modo que los nueviteros les dieron un nuevo epicentro a las protestas antigubernamentales en Cuba.
A raíz de los eventos, la Fundación para los Derechos Humanos en Cuba (FDHC), que se dedica a monitorear violaciones que conllevan responsabilidad individual, incorporó este lunes a su base de datos de represores a dos funcionarios que arremetieron contra los manifestantes de Nuevitas.
En primer lugar, ubicó a Roberto Conde Silverio, primer secretario del Partido Comunista en la ciudad. Lo señalan por haber ordenado "la persecución, represión e intimidación al pueblo" que salió a la calle pacíficamente los pasados 19 y 20 de agosto.
El otro represor incorporado es Alien Velázquez, agente de la Seguridad del Estado que la Fundación caracteriza como “el cabecilla en la golpiza que recibieron en el barrio de Pastelillo, en Nuevitas, dos niñas de 11 años que trataban de impedir a los represores la detención de José Armando Torrente, uno de los adultos que salieron a protestar el sábado 20 de agosto de 2022 por los apagones de hasta 18 horas”.
Una de las niñas es la hija del detenido, Gerlin Torrente Echevarría y en ese sentido la Fundación alertó sobre posibles traumas que la represión pueda causarle a esta y a su amiguita, también agredida durante la protesta en Pastelillo. "Hasta hoy se mantienen con dolores y fiebre. Según nos contó un familiar, una de ellas tiene problemas de insomnio a causa del dolor", explicó en un comunicado la fuente.
Las protestas en Nuevitas habrían impactado también a un menor de 17 años, identificado como Kenay Perdomo Soria, detenido tras incorporarse a la manifestación de Camalote el sábado. “Kenay será tratado penalmente como adulto, a pesar de que la Convención sobre los Derechos del Niño reconoce como tal a toda persona menor de 18 años”, denunció por su parte Justicia 11J.
Asimismo, los adultos Léster Camejo, Orlando Pérez Cruz, Yoandry Lescay, Adisnel Hernández Ricardo y Menkel Menéndez Vargas, fueron identificados por ese grupo de trabajo luego de haber confirmado con los familiares de los detenidos que más de 20 boinas rojas allanaron sus viviendas acompañados de perros policías.
El escenario donde se alza la ciudadanía, cada semana, puede ser nuevo; las fórmulas para reprimir siguen siendo las de siempre.