miércoles 15  de  julio 2026
VENEZUELA

Diseñadores venezolanos elaboran bolsas mortuorias; atrás quedó el brillo y la moda

Cambiaron sus atelieres, por el momento están enfocados en darle dignidad a las personas fallecidas por los terremotos. Las bolsas no están en venta

Por REDACCIÓN/Diario Las Américas

CARACAS.- El aporte social en caso de tragedias ya sean naturales o causadas por el hombre, se manifiesta de múltiples formas y una ellas, la mostraron dos diseñadores venezolanos, Estefani Sánchez y Efraín Mogollón, cuyos atelieres cambiaron las telas de brillo y las lentejuelas, por otras texturas: material para fabricar bolsas mortuorias para las personas fallecidas como consecuencia de los terremotos consecutivos que devastaron Venezuela.

En el país suramericano donde todo hace falta, sobre todo con una tragedia de esta magnitud, por supuesto que bolsas para cadáveres no existían.

Tanto Sánchez como Mogollón se dieron a la tarea de confeccionar estos artículos imprescindibles en estos momentos en Venezuela y la vez, con su trabajo darle dignidad a los fallecidos.

Alianza de talleres

Sánchez, diseñadora de modas y fundadora de la marca “Promessa by Tefi Sánchez”, narró a El Estímulo que el sábado 27 de junio recibió un mensaje de una clienta que estaba en el grupo de rescate de la Universidad Metropolitana (Caracas) que necesitaban con urgencia bolsas mortuorias para llevar a La Guaira, pero no las conseguían y querían saber si ella podía ayudar.

Sin pensarlo dos veces, al día siguiente comenzó a hacer muestras. “A nivel de costura era muy complicado”, relata.

Eso no la desanimó y comenzó a probar con diversos materiales, hasta que encontró una tela que es antifluidos por dentro e impermeable por fuera.

“La bolsa tiene un cierre en el medio y doble costura para aguantar un peso específico. Estamos trabajando con lo que podemos, de la mejor manera posible”, detalla.

El siguiente paso, fue publicar en redes sociales la labor que estaba haciendo y su “aporte de granito de arena”, creó una bola gigante, Mucha gente escribió, entre ellos voluntarios y asociaciones.

La tarea sobrepasó su capacidad, sin embargo, no se detuvo porque se alió con otros talleres para poder entregar la mayor cantidad de bolsas mortuorias en el menor tiempo posible.

“Cuando pasa una tragedia de esta magnitud, tú nunca piensas que vas a contribuir de esta manera. Uno piensa que va a hacer cobijas, carpas o ropa interior. Algo que te alegra un poco más, por así decirlo. Pero soy partidaria de que, si esto es lo que se necesita, y es lo que Dios me puso en el camino, es lo que vamos a hacer”, reflexiona Sánchez.

Bolsas mortuorias clasificadas

En Maracay, Aragua, otro estado de Venezuela impactado por los doble sismos, también puso manos a la obra, Efraín Mogollón.

El diseñador de modas venezolano preguntó cómo podía apoyar en medio de la emergencia. Creó su marca ByEfraín se creó hace 15 años, pero su foco viró de momento por la catástrofe.

"Estamos justamente en estado de shock, porque fue una tragedia inminente y necesitábamos entender qué podíamos hacer desde lo que nosotros sabemos hacer", cuenta Mogollón de 44 años a la AFP en un recorrido por La Guaira.

Las 22 costureras del taller guardaron la seda, el lino, el tafetán y el algodón y tomaron polietileno de alta densidad de 500 micras, así como una tela con antifluidos con revestimiento, para confeccionar las bolsas mortuorias de tres metros de largo por 90 centímetros de ancho.

La fabricación de las bolsas las hace de acuerdo con el sitio al cual van dirigidas y por eso, varían ya sean para clínicas o para las morgues.

"La verdad fue fuerte cuando nos dieron la noticia de lo que íbamos a hacer. Pero a la vez sentimos que estamos haciendo un bien", sostiene Grismary Villegas, de 21 años de edad, con las manos sobre su máquina mientras cose con hilo azul oscuro una bolsa. "Es una manera de apoyar en este dolor".

Donaciones sin fines de lucro

Tanto las piezas de Tefi Sánchez como las de Efraín Mogollón han tenido como destino principal La Guaira y han sido distribuidas de forma directa a través de rescatistas, fundaciones y centros de acopio. Ambos diseñadores insisten en un punto: las bolsas no están a la venta.

“Este trabajo no es mi especialidad”, aclara Sánchez quien, en casi dos semanas, coordinó la distribución de más de 3,200 bolsas. Aunque en los últimos días ha disminuido la demanda por lo que su centro de producción ya no está tan activo como antes.

En cambio, Mogollón explica que desearía que lo llamaran y le dijeran que no se necesitan más donaciones. “Esto es donación 100%. No me interesa mercadear, no las voy a vender. Eso quiero dejarlo súperclaro”, explicó. Aun así, su equipo mantiene un ritmo que supera las 200 unidades diarias.

FUENTE: Con información de El Estímulo /AFP

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