WASHINGTON — El regulador de la aviación estadounidense emitió este viernes una advertencia a las aeronaves civiles que circulan por el espacio aéreo venezolano, citando los peligros del "aumento de la actividad militar" en medio de un importante despliegue de fuerzas estadounidenses en la región.
La Administración Federal de Aviación (FAA) instó a las aeronaves en la zona a "extremar la precaución" debido al "empeoramiento de la situación de seguridad y al aumento de la actividad militar en Venezuela y sus alrededores".
"Las amenazas podrían representar un riesgo potencial para las aeronaves a todas las altitudes, incluso durante el sobrevuelo, las fases de llegada y salida del vuelo, y/o para los aeropuertos y las aeronaves en tierra", indicó.
"Se recomienda a los operadores extremar la precaución al operar en la Región de Información de Vuelo de Maiquetía (SVZM FIR) a todas las altitudes debido al deterioro de la situación de seguridad y al aumento de la actividad militar en Venezuela o sus alrededores", indicó el organismo estadounidense en un comunicado.
Washington ha enviado un grupo de ataque de portaaviones, otros buques de guerra y aeronaves furtivas a la región, un despliegue que, según afirma, tiene como objetivo frenar el narcotráfico, pero que ha generado temores en la dictadura chavista de que el objetivo sea un cambio de régimen.
La advertencia a las aeronaves se produce pocos días antes de que entre en vigor la designación por Estados Unidos como organización terrorista de un cártel narcotraficante supuestamente liderado por el gobernante de Venezuela, Nicolás Maduro, una medida que algunos creen que podría presagiar una acción militar contra ese régimen.
Desde principios de septiembre, las fuerzas estadounidenses han atacado más de 20 embarcaciones presuntamente dedicadas al narcotráfico en el mar Caribe y el Pacífico oriental, causando la muerte de más de 80 personas.
Aumento de interferencias
La FAA apuntó que desde septiembre han registrado un aumento de las interferencias en el país y una mayor actividad militar por parte del Estado venezolano. Aunque por el momento asegura que Venezuela no ha manifestado la intención de atacar a aviones civiles, han advertido de su capacidad militar para llevar a cabo ataques de este tipo.
"Sus fuerzas armadas poseen aviones de combate avanzados y múltiples sistemas de armas capaces de alcanzar o superar las altitudes de operación de las aeronaves civiles, además del riesgo potencial a baja altitud que representan los sistemas portátiles de defensa aérea (MANPADS) y la artillería antiaérea", reza la nota.
En este sentido, varios aviones habrían notificado a la FAA recientemente problemas relacionados con interferencias mientras se encontraban sobrevolando el espacio aéreo venezolano. "En algunos casos, provocó efectos persistentes durante todo el vuelo", advirtió.
"Los inhibidores y suplantadores de GNSS (Sistema Global de Navegación por Satélite) pueden afectar a las aeronaves hasta 250 millas náuticas y pueden impactar una amplia variedad de equipos críticos de comunicación, navegación, vigilancia y seguridad a bordo", afirman.
El organismo mantendrá la vigilancia en la región y han sostenido que llevarán a cabo las medidas "necesarias" para defender la seguridad de los vuelos.
Aumento de la represión
Maduro reaccionó con un nuevo movimiento para blindar su estructura de control interno, apenas días después de que Washington endureciera las acciones contra el llamado Cartel de los Soles, organización narcoterrorista que estaría liderada por el régimen, según informes de inteligencia.
La reciente aprobación de la Ley del Comando para la Defensa Integral de la Nación se interpreta como un intento de “legalizar la represión” y consolidar un mecanismo institucional para amedrentar a la población.
La ley, promulgada por el dictador, establece un sistema paralelo de control territorial, articulado entre la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB), gobernaciones, alcaldías y organizaciones del llamado Poder Popular, con amplias competencias para “planificar, coordinar y ejecutar” acciones ante cualquier “amenaza o agresión” que, en términos del régimen, ponga en riesgo “la independencia, la soberanía o la tranquilidad de la República”.
El articulado describe al nuevo Comando para la Defensa Integral de la Nación como una instancia encargada de “integrar, articular y dirigir” todos los órganos de defensa interna. La estructura tiene potestad para recopilar información sobre las comunidades, coordinar operaciones con los cuerpos de seguridad, supervisar servicios públicos y evaluar “patrones y riesgos” en cada territorio mediante Salas Situacionales.
FUENTE: Con informaciòn de AFP