WASHINGTON— El presidente de Estados Unidos, Donald J. Trump, firmó este jueves una orden ejecutiva que declara una emergencia nacional frente a la amenaza que representa el régimen de Cuba y establece un mecanismo de aranceles adicionales a países que vendan o provean petróleo a La Habana, en un paso firme para confrontar las políticas hostiles de la dictadura comunista en el Caribe.
La medida autoriza al Gobierno estadounidense a imponer tarifas sobre bienes importados desde cualquier país que directa o indirectamente suministre petróleo o derivados al régimen cubano, en un intento por estrangular la economía de la isla y reducir los recursos que sostienen a quienes persiguen, torturan y silencian voces de libertad.
"Considero que la situación con respecto a Cuba constituye una amenaza inusual y extraordinaria para la seguridad nacional y la política exterior de EEUU, y por la presente declaro una emergencia nacional con respecto a esa amenaza", argumentó el mandatario en la orden ejecutiva.
Además, subraya, Cuba "persigue y tortura a sus oponentes políticos, niega al pueblo cubano la libertad de expresión y de prensa, se aprovecha corruptamente de su miseria y comete otras violaciones de derechos humanos".
El régimen de Cuba, aliado de actores hostiles
Según el documento oficial de la Casa Blanca, la orden responde a la amenaza inusual y extraordinaria que representa el régimen de Cuba para la seguridad nacional y la política exterior de Estados Unidos. El texto critica la relación de La Habana con gobiernos y actores considerados “hostiles”, así como la existencia de instalaciones de inteligencia vinculadas a países como Rusia y el apoyo brindado a grupos como Hezbolá y Hamás, que socavan la estabilidad regional.
Trump señaló que la política de presiones no es nueva ni aislada. Es parte de una estrategia más amplia para responsabilizar a dictaduras que desafían los intereses de EEUU, tras acciones recientes como la operación para capturar al exdictador venezolano Nicolás Maduro y neutralizar la red de apoyo entre Caracas y La Habana.
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“America First”, la línea de Trump
Desde su primer mandato, Trump ha mantenido una postura firme frente al régimen castrista, revirtiendo las políticas de acercamiento de la administración anterior y aplicando sanciones que buscan degradar los recursos energéticos y económicos de Cuba. En 2025 ya había impuesto restricciones de viaje y firmó memorandos de política de seguridad nacional para fortalecer la línea dura contra La Habana.
Este nuevo paso, declarar una emergencia nacional y abrir la puerta para aranceles punitivos, busca disuadir a gobiernos que podrían seguir suministrando petróleo a Cuba, obligándolos a elegir entre mantener relaciones con el régimen o proteger sus propios intereses comerciales con EEUU.
Trump ha planteado con anterioridad que el régimen cubano tiene los días contados desde el ataque de Estados Unidos a Venezuela del pasado 3 de enero, que se saldó con la captura de Maduro y de su esposa, Cilia Flores, quienes ahora enfrentan cargos por narcotráfico en Nueva York.
La orden ejecutiva firmada por Trump es un movimiento estratégico para aislar aún más al régimen cubano y cortar sus líneas de vida energética y económica, en un momento de profunda vulnerabilidad para la dictadura comunista.
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FUENTE: Con información de AFP / Casa Blanca / EFE