LA PAZ.- Este miércoles 27 de mayo, el presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, llamó al diálogo a los manifestantes, al advertir que la crisis “está llegando al límite”, un día después de que el Congreso le facilitara la declaratoria de un estado de excepción para controlar las protestas.
Paz se enfrenta desde hace casi un mes fuertes protestas, con bloqueos de carreteras, por parte de campesinos, obreros y transportistas contra la crisis económica, la peor en cuatro décadas, y ahora exigen su renuncia.
“El país necesita orden y esto está llegando al límite (...) El tiempo se acaba. Convocamos al diálogo”, dijo el presidente de Bolivia, en un acto público en La Paz.
La Constitución por delante
El Congreso de Bolivia, el martes en la noche, abrió la vía para que el presidente Rodrigo Paz pueda declarar un estado de excepción que le permitiría usar a los militares y restringir algunas libertades con el fin de frenar las masivas protestas que exigen su renuncia.
Con más de dos tercios de votos a favor, la Cámara de Diputados eliminó una norma que limitaba desde 2020 la capacidad del presidente de aplicar estados de excepción. Suprimida también previamente por el Senado, el presidente de Bolivia queda con el camino libre.
“El que quiera destruir la patria se las va a ver con este presidente y con toda la fuerza de la Constitución”, advirtió, en alusión a los estados de excepción.
“A los policías, a las Fuerzas Armadas: siéntanse seguros de que su pueblo los está respaldando”, agregó. “A los policías, a las Fuerzas Armadas: siéntanse seguros de que su pueblo los está respaldando”, agregó.
La Paz, sede del gobierno, y la vecina ciudad de El Alto, son el epicentro de las protestas y bloqueos, que han causado escasez de alimentos, medicinas y combustible. Según el presidente, los efectos en la economía llegan a los 600 millones de dólares de pérdidas.
Con polleras y banderas indígenas, miles de campesinas marcharon este miércoles por las calles del centro de La Paz, donde se unieron en una sola protesta con choferes en huelga que paralizaron el transporte público.
El gobierno de Paz denuncia un intento de “alterar el orden democrático” y señala a Evo Morales, prófugo por un caso de presunta trata de una menor, de impulsar los disturbios en las protestas.
Envió carta a líder campesino
El presidente de Bolivia lanzó este miércoles una "última convocatoria" al ejecutivo de la Federación Departamental de Trabajadores Campesinos Túpac Katari, Vicente Salazar, para instalar una mesa de diálogo, tras los 27 días de bloqueos y protestas que atraviesa el país.
“Quiero reiterar, vuelvo a invitar por última vez, porque venimos meses invitando, y le mandaré una carta al señor Vicente Salazar. Hoy lo espero, a la hora que él quiera”, afirmó el mandatario durante su intervención en el Consejo Económico y Social.
Paz aseguró que el Gobierno mantiene disposición para dialogar con los sectores movilizados y pidió frenar las medidas de presión que afectan principalmente a La Paz y El Alto.
“No hay que bloquear, hay que dialogar”, añadió. “No hay que bloquear, hay que dialogar”, añadió.
El jefe de Estado señaló que invitó al dirigente campesino junto a todo su comité ejecutivo para evitar cuestionamientos internos dentro de la organización. “Estoy mandando cartita para hoy verlo, que venga con todo su comité para que no le digan traidor”.
El mandatario afirmó que el país necesita consensos para superar la crisis y anunció que prevé visitar distintas provincias en las próximas semanas.
“Estoy seguro de que si sumamos esfuerzos nos va a ir mejor”, indicó.
Asimismo, aseguró que cualquier hecho de violencia o muerte relacionada con bloqueos debe investigarse y tener responsables. “Si hay muertos por bloqueos, alguien tiene que responder”.
FUENTE: Con información de AFP y el El Comercio de Perú