Exministro de Energía descarta recuperación de Venezuela con permanencia del chavismo-madurismo
La reforma parcial de la ley de Hidrocarburos de Venezuela no da garantías a las petroleras; se requiere un cambio político, opina Humberto Calderón Berti
Humberto Calderón Berti, experto en petróleo de Venezuela
MADRID.- La reforma parcial de la Ley Orgánica de Hidrocarburos que avanza en la Asamblea Nacional de Venezuela, impulsada por el proceso de negociación entre el gobierno de EEUU y el régimen chavista, no ofrece garantías ni seguridad jurídica para la producción de petróleo con empresas extranjeras, afirma el experto Humberto Calderón Berti,
El petrolero, exministro de Energía (1979-1983) y expresidente de la OPEP (1980), se encuentra trabajando, junto a un grupo de expertos, en una nueva ley que permita a un gobierno de transición la recuperación de la destruida industria que controla PDVSA y reposicione el país en el hemisferio, con sus enormes reservas.
No ve posible “en lo absoluto” la trasformación económica del país a punta de la explotación y procesamiento de crudo, sin una transición que conduzca a un cambio político.
Cambios en Venezuela
“No hay ninguna posibilidad de que Venezuela se recupere con el chavismo-madurismo, y la mentalidad y política pública que suele establecer, pues ellos han sido los responsables de destruir no solamente la industria petrolera sino también toda la infraestructura del país”, asevera Calderón.
No hay, recalca, condiciones para que las gigantes ExxonMobil y ConocoPhillips, a las que confiscaron sus activos en 2007, así como Shell, Repsol, ENI y Chevron, interesadas en la producción este 2026, puedan plantearse negocios seguros en un futuro en Venezuela.
De lograrse una ley ajustada a las exigencias de producción de petróleo y gas y un gobierno de transición, “la recuperación del país significará el fenómeno económico más importante de los próximos 30 años en el hemisferio”, señala el experto.
Reforma de ley
Venezuela, de haber tenido la mayor acumulación de reservas probadas y producir 3,300 millones de barriles por día antes del gobierno de Chávez, redujo su producción a 500,000 en tiempos de Maduro, y podría situarse en poco más de un millón de barriles por las operaciones de Chevron, autorizadas bajo sanciones por EEUU, mientras desciende su actividad de refinación.
Este martes, se informó que el gobierno de Trump revisa las sanciones impuestas a PDVSA y se plantea otorgar nuevas licencias de operación.
Según Calderón, la ley de hidrocarburos que hace falta en el país en estos momentos es una “nueva, moderna e integral”, más que una fusión de las cuatro leyes que desde 1943 hasta 2006 rigen hasta ahora la actividad de la industria petrolera.
La reforma parcial, que modifica la ley de mayo de 2006 y que rige desde los tiempos de Hugo Chávez, incluye un socio privado minoritario para asumir “la gestión operativa que antes era exclusiva de PDVSA y establece que los privados pueden realizar una “comercialización directa” con depósito de los fondos en cuentas bancarias en el exterior, según el texto aprobado en primera discusión y que se mantiene bajo reserva en el parlamento.
En materia de regalías al país, el punto álgido de la producción bajo sanciones hasta la fecha, estas se reducen de 30% hasta el 20% en contratos de servicio y hasta 15% en empresas mixtas, lo que significaría una merma de más de 7,4 millones de dólares al año, según cálculos que manejan algunos expertos.
Además, los conflictos por los negocios petroleros que se resolvían solamente en tribunales venezolanos, ahora pueden plantearse en tribunales internacionales “independientes”.
Seguridad jurídica
Calderón insiste en que se requiere una ley que tenga básicamente dos aspectos claros: uno, que ofrezca seguridad jurídica, que permita no solamente acudir a tribunales nacionales sino también al arbitraje nacional e internacional mencionando a los países a los cuales se podría acudir para ello; y dos, que además sea competitiva en materia de impuestos, según señala.
Coincide con el proyecto en que la regalía debe estar por el orden del 20% gradual dependiendo del tipo de yacimiento y del crudo, con un impuesto sobre la renta de alrededor de 34%.
“Si se dan estas condiciones, evidentemente que la ley sería atractiva para la inversión”.
Petróleo Pdvsa Venezuela_AFP
Destrucción de la industria
Calderón hace énfasis en el repaso de cómo fue que Venezuela de alcanzar el máximo histórico de producción en 1997 perdió paulatinamente la capacidad durante el régimen chavista hasta llegar a la destrucción de su industria, de la cual paradójicamente dependía la “revolución” socialista.
El experto lo atribuye a una mezcla “de sesgo ideológico absurdo” en la que Chávez se empeñó para asegurarse el control social del país, con “una gran dosis de ignorancia del gobernante autoritario, “más allá de los caletrazos que aprendió”.
“Uno de los grandes errores que Chávez cometió durante su gestión, además de cambiar las políticas con las petroleras con la ley de 2006, fue haber despedido alrededor de 20,000 personas, entre 2002 y 2003, eso significó que la industria petrolera se quedó sin el 50% de su personal, entre ejecutivos, gerentes, técnicos y obreros especializados”, recuerda.
“Allí comenzó la debacle, la producción comenzó a caer de una manera abrupta y llegó a 400,000 barriles por día y también la capacidad de refinación de 1,250 mil barriles que hubo cuando Chávez llegó al poder a 200,000 barriles, con lo cual ni siquiera cubre las necesidades del mercado interno”, añadió.
Fidel Castro y petróleo
“Él mismo se puso la soga al cuello”, comenta y lo achaca a la influencia del dictador Fidel Castro que tuvo, desde 1959, sus ambiciones con el petróleo de Venezuela.
“Fidel Castro quería recibir petróleo sin pago de ninguna especie. Yo tengo información de que Fidel convenció a Chávez para que destituyera a ese personal que le era incómodo en el manejo de la industria petrolera. Los profesionales del sector no iban a estar regalándole crudo a Cuba sin que lo pagara, porque en los contratos estaba explícitamente contemplado que a los compradores que no cumplieran con las condiciones de pago se les suspendían los suministros”, detalla.
“Y ese era precisamente el temor de Fidel, su aspiración era que le entregaran el petróleo gratis, como efectivamente ocurrió”.
Calderón asegura que durante los 25 años en que Chávez y Maduro detentaron el poder, Cuba recibió, en detrimento de los ingresos del país, un suministro equivalente a 47,000 millones de dólares en petróleo “que nunca pagó”.
Beneficios para el hemisferio
Está convencido de que la rehabilitación de la industria y el logro de altos niveles de producción, previa inversión de capital foráneo con seguridad jurídica, se traducirá en beneficios para EEUU y el hemisferio occidental.
Estima que, de existir condiciones atractivas para la inversión, las empresas petroleras que lleguen al país invertirán ingentes cantidades de dinero que calcula cerca de 20,000 millones de dólares por año, para que la industria alcance niveles atractivos de producción y pueda recuperar unos tres millones y medio de barriles en poco tiempo.
Además, el país ofrece otras oportunidades y ventajas de exploración y explotación en la zona profunda del Lago de Maracaibo, en el occidente del país, y gas particularmente en la Plataforma Continental, de unos 500,000 kilómetros cuadrados, así como en los límites de la plataforma deltana, al norte de Paria.
Calderón añade a este inventario natural, el hallazgo reciente de un yacimiento “sumamente importante” en el Golfo de Venezuela, pegado a las costas de Falcón, que ofrece 17 TSF trillones de pies cúbicos de gas.
Un panorama que le obliga a indicar que “el tema central de Venezuela no es que haya o no petróleo, sino la cantidad de oportunidades para salir adelante y convertirse de nuevo en un gran productor”.
En el proceso de transición en el país, el presidente Trump ha puesto el foco en la actividad petrolera que ha representado para Venezuela, hasta la fecha, un ingreso de 300 millones de dólares al país, días después de que Washington anunció un acuerdo de venta de petróleo por 500 millones de dólares.
EEUU, mercado esencial
“Es importante ahora y lo será más en el futuro”, acota Calderón, tras subrayar que el país fue el gran suministrador de petrolero a EEUU, que es el mercado más importante del hemisferio occidental.
“EEUU producía en 2007 unos cinco millones de barriles por día y optaron por aplicar el fracking —el fracturamiento hidráulico de los yacimientos—, y aumentaron así su producción en ocho millones de barriles adicionales y llegaron a 13 millones de barriles diarios que es lo que producen en este momento”.
El experto indica, no obstante, que la producción estadounidense “irá declinando”, y por razones de seguridad estratégica requiere de un país del hemisferio y cercano geográficamente que sea capaz de cubrir esas necesidades.
“Y el único país que tiene esas condiciones es Venezuela”, asegura, dado que México “va en disminución de su producción entre otras cosas por izquierdismo y nacionalismo absurdo”. Y Guyana no tiene dimensión para generar el petróleo.
“Yo estoy absolutamente convencido de que la recuperación económica y la reconstrucción del país será el proyecto económico más importante del hemisferio occidental, desde Canadá hasta la Patagonia, porque el país hay que rehacerlo prácticamente”, dice esperanzado el experto.
FUENTE: Entrevista al experto Humberto Calderón Berti, expresidente de la OPEP