MIAMI.- Horas después de las protestas que iniciaron el 11 de julio en Cuba, la Policía se llevó a los tres hijos de Teresa de Jesús Rodríguez Simón y Emilio Román, residentes en el barrio periférico La Güinera, Arroyo Naranjo, a unos 13 kilómetros del centro de La Habana y donde vivía Diubis Laurencio Tejeda, el único muerto que reconoce el Ministerio del Interior en este contexto de “disturbios”.

“Ni Teresa ni yo estábamos en el momento de la detención”, aclara Emilio Román a varios días de los hechos. “Yo no vivo ahí, y Teresa estaba en el trabajo. Cuando llegué, que me avisaron, ya estaban todos las boinas negra ahí con tremenda mala forma y ya se los habían llevado. Y hasta el sol de hoy que sé que al mayor y al primo los mandaron para el Combinado del Este, a la hembra se la llevaron para la prisión de mujeres y al menor a la del Guatao”.

Te puede interesar

Se trata de los hermanos Emiyoslan (17 años), Yosney (25) y Mackyani (23) Román Rodríguez, y su primo Odlanier Santiago Rodríguez (22). Los cuatro están presos e incomunicados desde el 12 de julio, día en que las protestas en el barrio dejaron sin vida a Diubis Laurencio durante un enfrentamiento de civiles y policías. Además, fueron heridas otras personas cuyas identidades no fueron reveladas por la policía ni los medios estatales.

De acuerdo con un reporte de Human Rights Watch, varios agentes rompieron la puerta de la casa donde residen los hermanos, ingresaron sin mostrarles una orden judicial, los levantaron de la cama y se los llevaron esposados. “¿De qué los acusan? De gritar ‘Patria y Vida’ en la protesta... El 17 de julio un policía le dijo a la familia que los jóvenes iban a ser juzgados por ‘instigación a delinquir’”, publicó la misma fuente.

“Hoy hace siete días que no sé nada de mis tres hijos, que no he podido verlos: te amo Yosney, Emiyoslan, Mamoti Odlanier”, escribió el martes 20 de julio el padre de los tres primeros y tío del último. “Están presos, pero nunca los abandonaremos”, destacó.

La madre de Emiyoslán, Yosney y Mackyani alias “Mamoti”, usa poco sus redes sociales pero responde al teléfono del padre, Emilio: “A mis tres hijos con mi sobrino se los llevaron para 100 y Aldabó y entonces nosotros estuvimos averiguando y ya sabemos que están allí, ahora están bajo investigación”.

Esto lo relata el miércoles 21, más de una semana después de la detención de sus hijos. A continuación, la madre dirá: “A esperar” y lo repetirá un par de veces más: “Dicen que después ellos nos avisan cuando les pongan un abogado… y hasta el día del juicio. De momento tienen medida cautelar: estar detenidos. A esperar, es lo único que te dicen cuando vas allí (al centro de detención de 100 y Aldabó): tienen que esperar porque están bajo investigación”.

“Entonces te preguntan si ellos (los detenidos) tienen algún conecto con un disidente, con alguna asociación contrarrevolucionaria en Estados Unidos… todo eso, porque lo que andan buscando es ver si ellos tienen algo que ver con esa gente para entonces meterles el gajo más todavía”, lamenta la madre, que inicia su conversación llamándome “puti”, de cariño, porque nos conocemos del barrio y tanto ella como sus hijas son mis amigas.

Ella, Teresa de Jesús, una mulata firme que deja sus rizos naturales, va durante estos días al centro de detención, ubicado a unos cuatro kilómetros de su casa, para saber de sus tres hijos. Tiene una hija más que vive en Florida, Estados Unidos, y se comunica constantemente para conocer el paradero de sus hermanos y dar ánimos en la distancia. Teresa sabe que no es la única atravesando por circunstancias similares en Cuba, sabe que no está sola.

El listado de personas detenidas y desaparecidas a partir del 11 de julio en la isla sobrepasa las 700. De estas, hasta el momento se documentan detenidos 23 adolescentes entre 15 y 18 años. Algunos han sido excarcelados provisional o definitivamente, en tanto otros continúan detenidos. Uno de ellos es Emiyoslan aunque la Fiscalía General de la República aseguró que “en Cuba no hay desaparecidos ni torturados, las listas que circulan por las redes sociales son tan falsas como las decenas de videos y fotos que tratan de desacreditar a la Revolución y minar su apoyo internacional”.

La Convención sobre los Derechos del Niño, a lo largo de sus 54 artículos, reconoce que los niños (seres humanos menores de 18 años) son “individuos con derecho de pleno desarrollo físico, mental y social, y con derecho a expresar libremente sus opiniones”, así como establece líneas para la administración de la Justicia de menores: “Todo niño que sea considerado acusado o declarado culpable de haber infringido las leyes tiene derecho a que se respeten sus derechos fundamentales y, en particular, el derecho a beneficiarse de todas las garantías de un procedimiento equitativo, incluso de disponer de asistencia jurídica o de otra asistencia adecuada en la preparación y presentación de su defensa. Siempre que sea posible, se evitará recurrir a procedimientos judiciales y al internamiento en instituciones”. En el artículo 37 se les exige a los estados velar por que ningún niño sea sometido a torturas ni a otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes y porque ningún niño sea privado de su libertad ilegal o arbitrariamente.

Laritza Diversent, directora del Centro de Información Legal Cubalex, considera que hay un conflicto entre la ley penal cubana y la Convención sobre los Derechos del Niño.

“Son menores para la Convención, pero para el derecho interno cubano ya son responsables penalmente (...) Cuba cuando ratificó la Convención de los derechos del niño lo hizo por declaración, y con respecto al artículo que establece la minoría de edad, el estado cubano dijo que en su legislación la edad para responder penalmente es 16 años. Eso entra en conflicto porque el comité de los diferentes exámenes (periódicos universales) le ha recomendado al estado cubano que respete el asunto de la edad”.

No obstante, Yamila Peña Ojeda, Fiscal General de Cuba, dijo el domingo 25 que la Fiscalía garantiza el principio de legalidad y actuará severamente en los casos más graves en los cuales “se demuestre que las personas juzgadas organizaron, promovieron o financiaron los hechos que ante todo violaron la tranquilidad ciudadana y vulneraron la seguridad jurídica”.

Por su parte el profesor Julio Antonio Fernández Estrada, doctor en Ciencias Jurídicas considera que “ninguna de las personas que ejercieron su derecho de manifestación pacífica el 11 de julio cometieron delito alguno. Aunque hayan estado mirando, haciendo fotos o videos, aunque incluso, hayan ido caminando por la calle gritando consignas. Porque el derecho de manifestación es un derecho humano, y el delito que existe, que está previsto en nuestro Código Penal, es el de su limitación”.

“Yo quisiera que vieras, no solo mis hijos. La Güinera entera. Malo que bueno todas las casas tienen o uno o dos muchachos detenidos. Esto ha sido apoteósico. El que estuvo, el que tiró piedras, el que miró, el que grabó, es todo el mundo (preso). Yo te digo que todo el mundo, ahora dicen que van presos. Que todo el peso de la ley les va a caer. Final”, detalló Teresa el miércoles 21 de julio.

Al día siguiente, el 22, la madre se presenta una vez más en el centro de detención de Cien y Aldabó. Para esa fecha es que sabrá que sus hijos, sin juicio, fueron trasladados para prisiones.

De acuerdo con un documento publicado por la Fiscalía General de la República en agosto de 2020, “las medidas cautelares en materia penal indican caución o sujeción del acusado, garantizando su presencia en el proceso”.

“En la Ley No. 5 de 1977, Ley de Procedimiento Penal, se detallan las razones por las que se aplican, por quiénes y los procedimientos en cada caso… En la legislación procesal cubana se establecen diversas medidas… También se encuentra la prisión provisional, que es restrictiva de la libertad, las medidas cautelares no detentivas cumplen igual objetivo, pero con menor rigor”, se lee en el texto.

Igualmente explica que “están excluidos del beneficio de gozar de libertad provisional bajo fianza los acusados en los delitos contra la Seguridad del Estado y para los cuales la ley establece sanción de muerte o la máxima de privación de libertad (artículo 258)”.

A Teresa y a Emilio nadie les ha dicho que sus hijos estén acusados de delitos contra la Seguridad del Estado, pero continúan presos en espera de juicio. Y con muy poca información sobre el proceso en el que, dijo la Fiscal General este 25 de julio, la institución que dirige “actuará con rigor, siempre dentro del marco legal, porque es un derecho penal defender la Constitución y al Estado Socialista que esta representa”.

Reconoció que “algunos detenidos” fueron “asegurados con medida cautelar de prisión provisional y otros con medidas no detentivas; mientras fueron liberadas sin cargos varias personas después de esclarecida su situación”.

Pese a que la Fiscalía no da cifras oficiales, el listado impulsado por la ciudadanía indica que al menos 266 personas están en detención en el país tras las protestas en las que pidieron comida, libertad y corearon que “el pueblo unido jamás será vencido”, así como en medio del cuadro que pintan como socialista, algunos revitalizaron lo nacional al alzar su voz frente a carencias materiales y de fe, cristalizadas por una pandemia de COVID-19 que suma más de 6.000 nuevos casos por día (este 28 de julio más de 9000). Una población hastiada de inventar para ver qué se puede poner en la mesa cada tarde y que padece bloqueos externos e internos, encendió la llama de la libertad de expresión desde la capital hasta Guantánamo, en el punto más oriental de la isla, con gritos de “tenemos hambre”, “Patria y Vida”, y otras frases que se alejan de las consignas tradicionalmente permitidas en territorio nacional. Solo 163, según el reporte que se lleva a cabo por iniciativa ciudadana, han sido excarceladas y a pesar de que artistas han pedido amnistía, hay evidencias de 16 personas condenadas en juicios sumarios a penas de cárcel entre 8 y 12 meses. Ocho son mujeres.

Se desconoce en qué circunstancias se encuentran. Pero el testimonio de la adolescente Gabriela Zequeira Hernández, de 17 años de edad, sentenciada a ocho meses de prisión por, presuntamente, haber participado en las protestas del pasado 11 de julio, y ahora en reclusión domiciliaria, enciende las alarmas en torno a una violencia machista adicional: “En la Unidad de la PNR de 100 y Aldabó cuenta Gabriela que la llevaron al vestuario y le dijeron que se quitara la ropa. Primero el ajustador y luego el short y el blúmer, luego que tosiera fuerte y que hiciera cinco cuclillas mientras se apretaba el bajo vientre. Finalmente, a la adolescente de 17 años le pidieron que se introdujera el dedo en su parte íntima”, reseña Cubanet y precisa que, según la confesión en video de Gabriela, uno de los momentos más desagradables que vivió en la prisión fue cuando el Mayor Abel le dijo que iba a buscar a dos hombres, ‘Manguera’ y ‘Mandarria’, uno mulato fuerte y otro negro grande para pabellón (...) “Yo pensaba que pabellón era encerrarte para que te cayeran a golpes, pero cuando llego a mi casa que le cuento todo a mi familia es que me entero lo que significa pabellón en la cárcel”, reveló la adolescente que pasó por las mismas prisiones que Mackyanis: 100 y Aldabó y el Guatao.

“¿El sentir? ¿Cómo crees?”, dice el padre: “Tengo el video que pusieron en las noticias donde están mis hijos y mi hija Mamoti; el que tiene el número 23 y tiene la camiseta roja y sale corriendo es Yosney. No tengo palabras para hablar”, detalla Emilio.

Se refiere a un video en el que aparece la periodista de la televisión estatal Cristina Escobar explicando que “el bloqueo” (embargo económico de Estados Unidos a Cuba) es causante de la asfixia económica y social que llevó a miles de jóvenes a protestar en las calles desde el pasado 11 de julio en Cuba. La periodista habla desde un pedestal, aunque pretende igualarse al pueblo al decir “tu familia y la mía” cuando a todas luces las personas que salieron a las calles en La Güinera, que son las que ella elige para el reporte, están al margen de los estilos de vida de la elite política residenciada en otras zonas de la capital cubana. Del mismo modo, otro reporte intenta vender a la Güinera como un “barrio de oportunidades”.

“Aquí no hay dinero para nada y hay que poner un abogado para los cuatro y cobra 4.200 pesos por cada uno, en total 16.800 pesos”, dice el padre y esta vez tengo la necesidad de responderle:

“Nosotros que somos de La Güinera somos los que sabemos cómo se vive allí”.

La Güinera es, en todo caso, el barrio donde algunos orientales encuentran la oportunidad de construir; mudarse a una casa que es una zapata sobre la cual se levantan cuatro paredes y en la esquinita del cuarto, puede que haya que poner una tabla para colocar los pies al bañarse con cubo; cables por todos lados para poder acceder a electricidad. Y así, piso de tierra, una camita donada por gente querida, y un techo, a fin de cuentas, un techo donde pernoctar, pero no a un bajo costo.

Pasan años antes de que se acceda a acta de propiedad y el barrio, mientras tanto, da la oportunidad de aprender de la calle y de la gente, del Cuncuní y los ‘llega y pon’ donde viven personas humildes, llegadas de todas partes de Cuba con ganas de prosperar. También, La Güinera da amistades, experiencias de Mariposas en el andamio, historias de gimnasio y peluquería. Y se convierte en hogar, merolicos, plástico, desarrollo local a pesar de trabas institucionales, emprendimiento, delegados corruptos, cervezas, machos de cuatro esquinas que te dicen qué buena tú estás, conexión a Internet en casa de Dámaso, cafetería del Volpe y dispensada, Parque Lenin y La Ceiba, Bachiplán, Micaela, Rafelito, Fe, Toribio, punto del gas, CDR y TRD, Josué, Mamoti, correo, botella.

—Así mismo es, me alegro de que tú lo sepas —contesta el padre.

Mamoti es, de los tres hijos presos de Teresa, la única mujer. Mulata como su madre, la muchacha exhibe igualmente los rizos naturales. No obstante, el día de las manifestaciones en La Güinera, llevaba el pelo recogido. Un abrigo blanco y un nasobuco azul. Desde entonces, su familia no ha vuelto a verla y quedan, solo, las fotos que comparte a diario su padre en las historias de Facebook: Mamoti con rizos, con trenzas, con el pelo lacio. Y el rostro intrépido de joven que no calla. Su post más reciente en Facebook es del 25 de mayo y muestra a su hermano “durakito” con la lengua afuera frente al espejo. El mismo día había cambiado su foto de perfil y se ve con rizos, grandes argollas y esbeltez junto a una amiga.

Un mes después —con los sucesos del 11 y 12 de julio de por medio—, en la mañana del día 22 de julio me dijo el padre: “Ya Tere fue a buscar un abogado para Mamoti. Mañana para Yosney y así sucesivamente”.

Les vuelvo a preguntar por el juicio y me explican: “No, a ellos no les han hecho juicio, se los llevaron para la prisión con medida cautelar. Prisión preventiva pero no les han hecho juicio todavía. A esperar el juicio en la prisión. El martes Teresa va al Guatao a ver a Mamoti y Emiyoslan y yo voy al Combinado a ver a Odlanier y a Yosney”.

El padre insiste en que no descansará hasta que sus hijos estén en su casa: “me los mandaron para prisión, pero nunca los abandonaré; Mamoti, Yosney, Emiyoslán y Odlanier, estamos con ustedes”, comentó en sus redes sociales.

Me cuenta además que hoy (miércoles 28 de julio) “es la visita de aseo de Mamoti y la de Emiyoslan, que está preso en el Guatao. Mamoti está en esa misma prisión, pero en la sección de mujeres”.

“Teresa va mañana para allá a llevarle las cosas de la visita y yo iré entonces al Combinado a llevarles las cosas de la visita de aseo a Yosney y a Odlanier. Es solo llevar las cosas porque por el COVID-19 no nos dejan verlos. Pero bueno, lo más importante es que están vivos”.

@cabezamestiza

Aparecen en esta nota:

 

Diario Las Américas no se hace responsable de las opiniones emitidas por los lectores; sin embargo, exhorta a evitar el lenguaje vulgar u ofensivo contra terceros. Nuestra empresa se acoge al derecho de eliminar cualquier comentario que viole estas normas.

Diario Las Américas is not responsible for the opinions issued by the readers; however, it urges to avoid vulgar or offensive language against third parties. Our company is entitled to remove any comments that violate these rules.

Deja tu comentario

Se está leyendo

Lo último

Encuesta

¿Debería el gobernador DeSantis emitir medidas sanitarias de carácter obligatorio para todo el estado? 41.99%
¿Las medidas deberían ser potestad de los gobiernos locales según se requieran? 30.39%
¿Las medidas sanitarias deben ser decisión individual de cada persona? 27.62%
53183 votos

Las Más Leídas