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MIAMI.- En Venezuela sí hay esperanza y la decisión de mantenerla viva comienza desde la voluntad que cada ciudadano coloca a disposición de una idea y proyecto que construya las bases para un nuevo país. Cuando se escucha hablar a Roberto Patiño, la palabra esperanza deja de ser un concepto abstracto y toma forma y sentido en la nación caribeña. Él es el creador de la iniciativa privada, sin fines de lucro, Alimenta la Solidaridad, con la cual ha logrado dar una comida cada día a más de 4.500 niños en 53 comedores que funcionan en todo el país.

Con la finalidad de recaudar fondos para ampliar el funcionamiento de la red, Patiño se reunió en la ciudad de Miami con parte de la diáspora venezolana del sur de la Florida, a quienes mostró el alcance de la iniciativa, y explicó el funcionamiento de la red en la que no solo se beneficia a los niños más necesitados, sino que se compromete a los padres a trabajar en la producción y elaboración de las comidas.

Alimenta La Solidaridad es una organización que desarrolla soluciones sostenibles a los problemas alimenticios de las familias venezolanas, según explican sus promotores. Nació con un comedor, en el que los padres de los niños beneficiados fueron comprometidos a trabajar en la producción de las comidas, tanto en la elaboración como en el almacenaje de los alimentos y la logística.

Ahora, luego de dos años de trabajo, también ofrecen comidas delivery que con su comercialización dan alimento a tres personas. A la persona que la compra para consumirla, a un niño que se beneficia y a la persona que la elabora que obtiene una ganancia.

Cómo participar

Patiño indicó que con un aporte de diez dólares se garantiza el alimento para un niño durante un mes. “Justamente estamos haciendo este esfuerzo de vinculación con la diáspora para poder seguir creciendo. Para nosotros es importante alimentar a un niño a través de los comedores Alimenta la Solidaridad. Entiendo que aquí en Miami la gente vive con el presupuesto al límite pero puede contribuir con esto”, dijo.

Invitó a quienes deseen aportar a visitar la página de GoFundMepara realizar su aporte.

Explicó que las comidas se dan de lunes a viernes, y cada plato de comida ofrece unas 500 kilocalorías, de una variedad como sancocho y crema de vegetales con carne, papa sancochada con queso y huevo duro, plátano sancochado y salchicha, además de minestrone de granos y verduras.

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Roberto Patiño promotor de Alimenta la Solidaridad.
Roberto Patiño promotor de Alimenta la Solidaridad.

Todos ganan

En una entrevista con DIARIO LAS AMÉRICAS, Patiño contó que esta iniciativa deriva de anteriores proyectos en los que buscaba combatir la violencia. En 2013 fundó Caracas Mi Convive, una iniciativa para combatir la violencia en las zonas populares. Luego fue a Harvard a especializarse en el tema y en uno de sus viajes se entera que su padre ha sido víctima de un secuestro express. Comenta que los momentos de angustia, rabia, impotencia y desesperación lo hicieron pensar en que se debía hacer algo, por lo que en 2015 luego de graduarse decide regresar a Venezuela para relanzar su proyecto contra la violencia.

“La violencia se concentra en pocos lugares (llamados Hot Spots o puntos calientes) y en pocas personas. Por ejemplo, en Petare (zona popular con altos índices de homicidios) el 80% de los homicidios ocurren en 5% del territorio, son siempre los mismos espacios donde ocurren una y otra vez. Y eso sucede porque son espacios donde los jóvenes que no han tenido oportunidades y que tienen armas”.

Explica que en 2016 cuando estaban en una actividad en uno de estos puntos rojos, una niña le pide comida y se dio cuenta que había otra prioridad que le golpeaba en la cara: el hambre por la falta de alimentos. Allí nace el proyecto con el primer comedor que instalaron en la parte más alta de La Vega (sector popular en el suroeste de Caracas, en el cual la organización se comprometió a la consecución de alimentos para 60 muchachitos, mientras que la comunidad se involucró en un trabajo voluntario para la preparación de los alimentos y la disposición de espacios, utensilios y neveras para la conservación de la comida.

“Estamos hablando de jovencitos que se desmayaban en los salones de clase, a muchos de ellos los dejaban durmiendo hasta mediodía para que brincaran una comida y entonces no iban a la escuela”, planteó Patiño.

El trabajo se dio a conocer rápidamente en La Vega y por lo que otras comunidades solicitaron la inclusión de más niños y la organización empezó a recibir apoyo en dinero y comida de personas dentro y fuera de Venezuela, lo que permitió el crecimiento y la expansión de la corporación a otras zonas.

"Hemos logrado tener 18 comedores en el municipio Libertador, en la Cota 905, la carretera vieja Caracas-La Guaira, en Nuevo Horizonte, en El Valle, en lugares que pensamos que eran impenetrables y nosotros a través de este trabajo de organización hemos ganado la confianza de otras comunidades y se ha ido inspirando a gente en otros estados del país para replicar esta iniciativa- sostuvo el entrevistado".

El éxito de la iniciativa de Alimenta la Solidaridad ha sido tan significativo, que ya ha recibido la visita de periodistas tanto de Venezuela como de medios internacionales, así como diplomáticos de Alemania, Francia y otros países que han querido ser testigos del trabajo que allí se realiza en beneficio de los niños.

Seguir expandiendo

Pero la idea no se quedó allí, Patiño cuenta que decidieron crear otra iniciativa llamada Sustento, con la cual se le brinda apoyo a las madres y mujeres de escasos recursos para que puedan ser productivas.

"Hemos formado a las mujeres con los mejores chefs para eventos especiales y ofrecemos almuerzos deliveryes directo a oficinas. Con la venta de cada almuerzo comen tres personas: quien lo compró, un niño cuya comida está siendo financiada por esa venta y la mujer que comienza a recibir un ingreso de un trabajo voluntario", señaló.

Para el crecimiento de ese proyecto, a los promotores de la organización se les ocurrió recurrir a los venezolanos en el extranjero y pensaron qué productos pueden hacer para ofrecerles, de manera de establecer una relación de apoyo y no de caridad. “Yo con la compra de este producto estoy comprando una visión de una Venezuela solidaria, productiva y democrática”, aseguró Patiño.

Aseguró que en un futuro cercano traerán productos elaborados por las mujeres participantes en Sustento con el fin de conseguir ese apoyo a través de la aduquisición de delantales, joyería entre otros artículos.

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¿Cómo es la situación en Venezuela?

"En uno de nuestros comedores las mujeres tuvieron que cocinar con leña porque no hay gas. Muchas veces tienen que bajar más de 200 escaleras para subir cargada el agua para cocinar porque no llega el líquido. Estamos hablando de que hay cortes de electricidad que muchas veces limitan nuestra capacidad de mantener alimentos almacenados y tuvimos en una oportunidad un robo en uno de nuestros comedores".

Pero ese robo generó una movilización de defensa a la iniciativa de toda la comunidad, según relata el propio Patiño. "Y yo creo que al final ese es el aprendizaje, que si bien los retos y obstáculos son enormes, igual de grande es la disposición y el deseo de las mujeres que están trabajando en los comedores y el equipo debe sobreponerse. Ante esta realidad tan difícil, nosotros queremos ser un rayito de esperanza que demuestra que en Venezuela podemos lograr un cambio si nos articulamos desde lo más local y lo más inmediato y que eso pueda aplicarse a acciones más grandes", dijo.

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