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Más de 100 transmisiones obligatorias de radio y televisión ha realizado Nicolás Maduro solo en 2018, como parte de la estrategia de hegemonía comunicacional que en su momento ideó Hugo Chávez. No obstante, el pasado sábado cuando dos drone explotaron en el aniversario de la Guardia Nacional como parte de un intento de magnicidio la mayoría de los venezolanos probablemente no estaban viendo el incidente.

Un estudio de la firma especializada en opinión pública Delphos, realizado en conjunto con la ONG Medianálisis (previo al incidente del pasado sábado), reveló que la mitad de los venezolanos suelen escapar (apagando la televisión o la radio o usando internet) de las transmisiones obligatorias de radio y televisión que realiza Nicolás Maduro.

Desde que Maduro asumió el poder (después de las cuestionadas elecciones presidenciales sobrevenidas celebradas en el mes de abril de 2013) ha obligado a los venezolanos a escucharle o verlo en transmisiones obligatorias de radio y televisión por 973 horas. Históricamente los venezolanos han llamado a estas transmisiones oficiales "cadenas".

Aunque Maduro mantuvo la tendencia a "encadenar" al país entre en sus dos primeros años de mandato, a partir de la derrota electoral de 2015 potenció el uso de las transmisiones oficiales. En el año 2016 Maduro estuvo, en promedio, 29 minutos diarios en cadenas y en 2017 el promedio se elevó a 41 minutos diarios. En 2016 Maduro obligó a los venezolanos a verlo o escucharlo por 180 horas, mientras el promedio subió hasta 250 horas el año pasado.

Según el estudio de Delphos y Medianálisis, cada vez que Maduro obliga a los canales de televisión y a las emisoras de radio a trasmitir sus apariciones públicas 17,6% de los ciudadanos aseguran que apagan el televisor o la radio, mientras 24,5% sostiene que intenta escapar de la obligatoriedad de escuchar al Jefe del Estado sintonizando algún canal extranjero a través de los servicios de televisión por cable que aún funcionan en el país.

Estos no son datos menores si se considera que en los cinco años de régimen de Maduro se han sacado del aire al menos a 54 medios nacionales e internacionales. Según el monitoreo realizado por el Instituto de Prensa y Sociedad (Ipys) seis medios informativos extranjeros han sido prohibidos en el país por el régimen de Maduro.

El último caso se generó horas antes del incidente del pasado sábado cuando la Comisión Nacional de Telecomunicaciones (Conatel) ordenó a las empresas de televisión por cable y satelital retirar de su oferta de programación al canal Deutsche Welle a causa de la transmisión del documental titulado: "Venezuela la huida de un Estado Fallido".

Aunque la señal de Deutsche Welle fue restituida, otras señales internacionales permanecen censuradas en el país. Este es el caso de CNN, Todo Noticias (Argentina) y Caracol TV, RCN y El Tiempo (Colombia).

A esta prohibición se le une el cierre de al menos 47 emisores de radio nacionales.

Según el estudio de Delphos y Medianalisis, cuando Maduro quiere obligar a los ciudadanos a escucharlo, 17% de los venezolanos asegura que intenta refugiarse en internet y en las redes sociales.

Sin embargo, cada vez son más frecuentes las denuncias sobre censura ordenada por Conatel contra medios de comunicación independiente. En lo que va del año el régimen venezolano ha bloqueado selectivamente el acceso a los portales El Pitazo, Runrunes, Armado.Info o Crónica Uno. Todos especializados en periodismo de investigación y en publicar reportajes sobre los principales hechos de corrupción en los que se ve envuelto el régimen venezolano. También se ha ordenado el bloqueo al acceso a canales de televisión digitales que transmiten en tiempo real como ocurre con Vivoplay.net.

No solo la censura a portales informativos dificulta que los venezolanos se refugien en Internet. De acuerdo a un informe publicado en 2016 por la Comisión Económica para América Latina (CEPAL) la velocidad de acceso en Venezuela es de apenas 1,9 Mbps (megabytes por segundo), por debajo del promedio de la región (4,7 Mbps).

A pesar de las crecientes restricciones casi la mitad de los ciudadanos trata de evitar la obligatoriedad de escuchar y ver a Maduro en sus apariciones públicas. No obstante, el estudio de Delphos y Medianálisis revela que 21% de los ciudadanos sostienen que atienden parcialmente las transmisiones oficiales, mientras el 23% reconoce que ven o escuchan la totalidad de la cadena. Esto implica, en promedio, escuchar y ver a Maduro en sus transmisiones 28 minutos cada día desde que asumió como gobernante desde 2013.

Los abuelos son los más interesados

Los ciudadanos mayores de 50 años son los principales consumidores de la información oficial o las principales víctimas de la hegemonía comunicacional de la Revolución Bolivariana.

40% de los venezolanos mayores de 50 años entran en el grupo de quienes aseguran ver "toda o casi toda" cada transmisión oficial de Maduro. A medida que disminuye la edad, también baja significativamente la cantidad de espectadores de las cadenas de radio y televisión.

En el caso de los venezolanos que se ubican entre 18 y 24 años apenas 9% asegura ver "toda o casi toda" cada transmisión oficial.

Como es de suponer, el segmento más joven es el que mayoritariamente se refugia en internet o en la televisión por cable para escapar de Maduro. 25% de los venezolanos menores de 24 años aseguran que al iniciarse una "cadena" hacen uso de internet, especialmente de las redes sociales, mientras 27,4% explica que emplea la televisión por cable.

No obstante, si se divide a los venezolanos entre los que aseguran tener el Carnet de la Patria y aquellos que lo niegan, los datos de consumo de las transmisiones oficiales cambian.

Entre quienes aseguran o reconocen que han obtenido el Carnet de la Patria el porcentaje de quienes sostiene que ven "toda o casi toda" cada transmisión oficial de Maduro sube hasta 31%, mientras 24% dice que escucha lo que considera de interés de las transmisiones.

Entre quienes admiten tener Carnet de la Patria, solo el 16% dice que apaga el televisor o la radio cuando se inicia una transmisión obligatoria de Maduro, mientras el 17% asegura que hace uso de las redes sociales.

Apenas el 10,6% de quienes tienen el Carnet de la Patria dicen que usan internet o las redes sociales para no escuchar a Maduro.

¿Por que escuchan a Maduro?

Entre el grupo de venezolanos que admiten ver las "cadenas", el 32% asegura que se mantiene frente a la televisión o radio porque "le gusta lo que dicen", mientras 47,6% sostiene que el principal motivo es que se trata de un mensaje de las "autoridades" del país.

Apenas un 7% reconoce que escucha las transmisiones oficiales de radio y televisión porque no tiene "nada más que hacer" y menos del 1% dice que es espectador de las transmisiones para evitar posibles consecuencias en su trabajo.

Para el director de Medianálisis, Andrés Cañizales, deben analizarse con cuidado las razones para que casi una cuarta parte de los venezolanos diga que ve en su totalidad las cadenas presidenciales.

"No es una cifra insignificante" -advierte Cañizales- para esos venezolanos la narrativa oficial podría ser casi su única narrativa". Al analizar el estudio realizado en conjunto por su organización y Delphos, Cañizales argumenta que si se da como cierto que el 30% de los ciudadanos no tiene acceso a internet o a la televisión por cable, "razonablemente podría asumirse que allí está el público al cual se dirige el mensaje gubernamental: el voto duro y leal del chavismo".

Un sector que no tiene "mensajes de contraste ante lo que le cuenta y le explica" el régimen de Maduro, advierte el director de Medianálisis.

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