CARACAS.– Al menos cinco personas privadas de libertad murieron tras un motín registrado en el centro penitenciario Yare III, en el estado Miranda, según confirmó este martes el servicio penitenciario controlado por el régimen venezolano.
El motín ocurrió en el penal Yare III, en medio de denuncias de familiares por falta de información, suspensión de visitas y graves condiciones de reclusión
CARACAS.– Al menos cinco personas privadas de libertad murieron tras un motín registrado en el centro penitenciario Yare III, en el estado Miranda, según confirmó este martes el servicio penitenciario controlado por el régimen venezolano.
CARACAS — De acuerdo con el comunicado oficial, los hechos se originaron a partir de una “riña entre privados de libertad” que derivó en un motín dentro del recinto. El Ministerio Público anunció la apertura de una investigación para determinar las circunstancias de lo ocurrido, sin ofrecer detalles adicionales sobre posibles heridos.
La situación comenzó a trascender públicamente luego de que familiares de reclusos denunciaran irregularidades en el complejo carcelario de Yare, ubicado a unas dos horas de Caracas. Según testimonios, las visitas fueron suspendidas sin previo aviso, lo que generó alarma entre quienes acudían a entregar alimentos y suministros.
Durante la jornada, familiares se concentraron en las afueras del penal exigiendo información sobre sus allegados, en medio de un fuerte hermetismo por parte de las autoridades. De acuerdo con versiones recogidas en el lugar, los visitantes lograron entregar paquetería, pero no obtuvieron acceso a los internos ni confirmación sobre su estado.
Algunas denuncias extraoficiales apuntan a la existencia de múltiples heridos, aunque el balance oficial no incluyó cifras en ese sentido. La falta de comunicación incrementó la tensión y derivó en protestas espontáneas en los alrededores del recinto penitenciario, reseñó el portal de noticias NTN24.
El motín ocurre en un contexto de reiteradas denuncias sobre el deterioro del sistema carcelario venezolano. Organizaciones como el Observatorio Venezolano de Prisiones han documentado problemas persistentes como hacinamiento, deficiencias en la alimentación, falta de atención médica y restricciones a las visitas familiares.
Estas condiciones, según expertos, generan un entorno propicio para episodios de violencia dentro de los centros de reclusión, donde la población penitenciaria supera ampliamente la capacidad instalada.
En paralelo, se reportaron otras dos muertes en el complejo penitenciario El Rodeo, también en el estado Miranda. Según denuncias de organizaciones civiles, los fallecidos —identificados como David Enrique García y Ovidio José Madrid Mendoza— habrían muerto por complicaciones de salud sin recibir atención médica oportuna.
Estas muertes, ocurridas en un lapso menor a 24 horas, fueron señaladas como evidencia de un “patrón sistemático de abandono” dentro de los centros de detención bajo control del régimen.
La situación genera especial inquietud debido a la presencia de presos políticos en cárceles venezolanas, quienes en muchos casos comparten espacios con reclusos comunes. Organizaciones de derechos humanos han advertido sobre los riesgos adicionales que esto implica, especialmente en escenarios de violencia interna como el ocurrido en Yare III.
Hasta el momento, las autoridades no han ofrecido un balance detallado de la situación ni información específica sobre la identidad de las víctimas, mientras crecen los cuestionamientos sobre las condiciones de reclusión en el país.
FUENTE: Con información de NTN24 y Redes Sociales
