miércoles 12  de  junio 2024
Nicaragua

Ortega arrecia represión y ataca a la Iglesia en Nicaragua

Todd Robinson, consejero para asuntos de América Central en el Departamento de Estado, dijo que EEUU responsabiliza a la pareja presidencial nicaragüense de armar a los paramilitares que agreden a civiles en las protestas
Por JUDITH FLORES

@FloresJudith7

MIAMI.- A medida que pasan los días, el régimen de Daniel Ortega incrementa la represión contra manifestantes que demandan su salida del poder, los grupos paramilitares que operan junto a las fuerzas de la Policía Nacional siembran el terror en las calles. Uno ejemplo es Monimbó, la comunidad indígena en Masaya, donde los tranques y barricadas fueron desmantelados con el uso de armas de guerra, poco les importaron a los militares los gritos de niños y mujeres.

Desde hace tres meses los nicaragüenses se han mantenido realizando protestas en todo el país para exigir la salida del poder de Ortega y su esposa y vicepresidenta, Rosario Murillo.

El secretario de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), Paulo Abrao, dijo que la represion registra al menos 285 muertos en tres meses de protestas contra el gobierno de Daniel Ortega, pero otros organismos como la Asociación Nicaragüense Pro Derechos Humanos (ANPDH), revelan que las cifras de muertos supera ya los 350.

Los paramilitares progubernamentales están armados con fusiles Ak, ametralladoras PKM, M16, cohetes antitanques RPG-7, fusiles Dragunov, utilizado por francotiradores, escopetas y granadas, armamento que ha sido grabado y fotografiado por la población y por los mismos paramilitares que exhiben el armamento, pero con el rostro cubierto. El objetivo es amedrentar a la población.

El embajador Todd Robinson, consejero para asuntos de América Central del Departamento de Estado, afirmó que Estados Unidos sabe que los grupos armados y violentos que han surgido en Nicaragua a raíz de las protestas cívicas, son armados por Daniel Ortega y Rosario Murillo.

El diplomático apuntó que el ataque perpetrado por los paramilitares y la Policía en Masaya, que dejó un saldo de tres muertos y varias personas heridas, es otro ejemplo de las manifestaciones de violencia que promueve el gobierno de Ortega.

La CIDH dijo en su último comunicado de prensa publicado el 19 de julio, haber constatado en el terreno la intensificación de la represión y los operativos desplegados en todo el país por agentes de la Policía Nacional y grupos parapoliciales con el objetivo de desmantelar los tranques ubicados en diferentes ciudades, una información verificada por el Mecanismo Especial de Seguimiento para Nicaragua (MESENI).

“El MESENI constató y documentó el despliegue de operativos y actos de represión en contra de la población de diferentes ciudades con las que se mantenía un diálogo para alcanzar próximamente una disolución espontánea y pacífica de tranques como Diriá y Diriomo, en Granada; Niquinohomo, Catarina, La Concepción y Monimbó, en Masaya; Lóvago, en Chontales, entre otras. La CIDH lamenta y condena que el Estado haya recurrido a la violencia en lugar de continuar con el diálogo en la búsqueda de una solución pacífica a la crisis”, expresa el comunicado.

Robinson dijo que la única salida a la crisis política que atraviesa Nicaragua es a través de elecciones anticipadas, justas y transparentes, una solución que, a su juicio, está en manos del gobierno de Daniel Ortega.

El Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA), aprobó con 21 votos a favor, una resolución que condena enérgicamente al estado de Nicaragua por los actos de violencia, represión, violaciones de derechos humanos y abusos cometidos por la Policía, grupos parapoliciales y otros actores contra el pueblo de Nicaragua, y exige el desarme de los paramilitares.

El organismo se pronunció también a favor de elecciones anticipadas como salida a la crisis.

Mientras un grupo bipartidista de senadores presentó el proyecto de “Ley de 2018, para los derechos humanos y la lucha contra la corrupción en Nicaragua”, una iniciativa que contempla sanciones contra funcionarios del gobierno de Daniel Ortega, que incluye a cómplices involucrados en actos de corrupción y las muertes de personas producto de la represión desatada por el gobierno de Nicaragua, durante las protestas.

El proyecto también propone una solución negociada a la crisis política que vive el país, eso incluye la realización de elecciones anticipadas.

Pero Ortega no parece estar interesado en una salida pacífica del poder. El Diálogo Nacional que solicitó le ha servido para ganar tiempo y armar a los paramilitares.

Este 19 de julio, día en que se celebra la llamada revolución sandinista, Ortega en su discurso atacó abiertamente a los obispos de Nicaragua, a quienes acusa de golpistas y los descalificó como mediadores del Diálogo Nacional que él pidió a la nación durante el inicio de las protestas.

El gobernante lanzó serias acusaciones a la iglesia católica de ser cómplices de los actos de violencia, asegurando que las iglesias fueron ocupadas “para guardar bombas para salir atacar y asesinar”.

Ortega dijo que no se va del poder y que va a reforzar sus mecanismos de autodefensa para que no sean asesinadas las familias sandinistas, una abierta amenaza contra la población que demanda su salida.

El mandatario utilizó la misma estrategia que viene promoviendo de “victimizar” a su régimen que posee las armas, el control de las instituciones del estado y que promueve el paramilitarismo.

Tras el ataque, el vicario de la Arquidiócesis de Managua, monseñor Silvio José Báez, escribió en su cuenta de Twitter que “la Iglesia no sufre por ser calumniada, agredida y perseguida. Sufre por quienes han sido asesinados, por las familias que lloran, por los detenidos injustamente y por quienes huyen de la represión. Rezamos y estaremos a su lado siempre en nombre de Jesús.

Ortega se burló de la jornada de oración de exorcismo y ayuno que promueve la Conferencia Episcopal. “Que exorcicen a los demonios que tienen ahí, que les digan para restablecer la paz y la estabilidad, para que el país siga creciendo”, afirmó.

El diplomático destacó la labor de la iglesia como mediadora del Dialogo Nacional, y dijo que Estados Unidos continúa apoyando el esfuerzo de la conferencia episcopal.

Nuevas sanciones

Estados Unidos ha sancionado a cuatro funcionarios a través de la Ley Global Magnitsky por violaciones a los derechos humanos y por corrupción. Además, el Departamento de Estado ha revocado las visas a funcionarios de Ortega, que gustan de viajar de vacaciones y compras a Estados Unidos.

El embajador Robinson aseguró que su gobierno utilizará todas las herramientas que tienen para seguir presionando al gobierno de Daniel Ortega y Rosario Murillo.

En ese sentido, dijo que están investigando una lista de funcionarios y evaluando las posibles sanciones. A su juicio, el tema más importante es que los responsables de actos de corrupcion y de violaciones a los derechos humanos van a tener que responder por sus acciones (ante la justicia).

“Vamos a seguir investigando y revisando nuestras listas y lo vamos a seguir haciendo en conjunto con la comunidad internacional y la embajada (de Estados Unidos) en Managua”, afirmó.

Robinson expresó que resulta irónico y cínico que, en el 39 aniversario de la revolución sandinista, que celebra la caída de la dictadura somocista, Ortega este aplastando a su gente.

El diplomático responsabilizó al gobierno de Ortega y Murillo de la violencia contra la población, la iglesia católica y los estudiantes, y apuntó que han provocado la muerte de 300 personas.

Señaló que la opinión del Departamento de Estado es que son civiles los que se manifiestan contra el gobierno, un acto al que tienen derecho constitucional, y considera es una lástima que el gobierno utilice la violencia contra sus ciudadanos.

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