CARACAS. - La ONG Foro Penal informó que el régimen chavista mantiene 508 presos políticos. De acuerdo con la verificación de la organización, tras las excarcelaciones hechas desde enero, permanecen 329 civiles y 179 militares en prisión.
Xiomara Ortíz Rivero, activista de Vente Venezuela, fue excarcelada, dijo el Foro Penal. Estaba detenida desde octubre de 2025 y fue sometida a torturas
CARACAS. - La ONG Foro Penal informó que el régimen chavista mantiene 508 presos políticos. De acuerdo con la verificación de la organización, tras las excarcelaciones hechas desde enero, permanecen 329 civiles y 179 militares en prisión.
En el grupo de detenidos está un adolescente, así como 454 hombres y 54 mujeres. De acuerdo con la ONG, quedan 44 presos políticos con nacionalidad extranjera y se desconoce el paradero de cinco de los detenidos.
Este miércoles 11 de marzo, el Foro Penal confirmó la excarcelación de Xiomara Ortiz Rivero de Parada, de 63 años y coordinadora de Vente Venezuela en la parroquia Santa Ana de Barquisimeto, estado Lara, en el occidente del país.
La activista fue detenida arbitrariamente desde el 13 de octubre de 2025 cuando funcionarios policiales "ingresaron violentamente a su vivienda bajo el engaño de entregar un obsequio y la sustrajeron de su hogar. Tras el procedimiento, permaneció en desaparición forzada hasta el 5 de noviembre, cuando finalmente se conoció su paradero".
Justicia, Encuentro y Perdón señaló que la libertad de Xiomara Ortiz Rivero de Parada "nos recuerda la importancia de la defensa inquebrantable de los derechos humanos y la necesidad de que la justicia prevalezca siempre sobre la arbitrariedad".
La organización dijo que la mujer no es una figura pública, "sino una ciudadana dedicada al activismo social y al acompañamiento comunitario, quien además ejerce la custodia legal de tres menores de edad".
Señalaron que el arresto de Ortíz Rivero, ejecutado sin las debidas garantías procesales, "marcó el inicio de un ciclo de violaciones sistemáticas a sus derechos fundamentales, incluyendo un periodo inicial de desaparición forzada y la posterior denuncia de actos de tortura física y psicológica que han dejado secuelas profundas y visibles en su integridad".
La ONG alertó sobre los problemas de salud de la activista "como sangrados internos y pérdida del equilibrio".
FUENTE: Con información del Foro Penal/ Justicia, Encuentro y Perdón
