El sistema político cubano ha consolidado en 2025 el ascenso de Óscar Pérez-Oliva Fraga, una figura que, en un periodo de 22 meses, ha transitado desde puestos técnicos hasta la cúspide del Poder Ejecutivo.
Al ostentar la condición de diputado, el régimen habilita su nombre para la presidencia del país en futuros procesos de renovación
El sistema político cubano ha consolidado en 2025 el ascenso de Óscar Pérez-Oliva Fraga, una figura que, en un periodo de 22 meses, ha transitado desde puestos técnicos hasta la cúspide del Poder Ejecutivo.
Su reciente designación como diputado a la Asamblea Nacional del Poder Popular elimina el último obstáculo formal para una eventual llegada a la presidencia de la República, cargo que exige por ley la condición de parlamentario.
Pérez-Oliva Fraga, de 54 años, pertenece al núcleo directo de la familia que ha mantenido en dictadura a Cuba desde 1959. Es hijo de Mirsa Fraga Castro y nieto de Ángela Castro, la hermana mayor de Fidel y Raúl Castro. Su tío, José Antonio Fraga Castro, dirigió el grupo empresarial BioCubaFarma hasta el año 2014, reseña el portal web Martí Noticias.
Aunque su nombre público omite el apellido Castro, su genealogía lo sitúa como un hombre de máxima confianza para la élite histórica. Analistas coinciden en que esta ausencia del apellido principal en el registro oficial busca reducir el desgaste simbólico ante la opinión pública, manteniendo la lealtad familiar en la gestión del Estado.
Ingeniero electrónico de formación, su carrera se ha desarrollado en áreas estratégicas vinculadas a la captación de divisas y el comercio exterior. Los pasos que han marcado su ascenso incluyen:
Dirección de Maquimport: gestión en empresas estatales de importación.
Zona Especial de Desarrollo Mariel (ZEDM): enclave bajo control del conglomerado militar GAESA.
Viceministro y Ministro de Comercio Exterior e Inversión Extranjera: sustituyó en la cartera a Rodrigo Malmierca y asumió funciones que antes desempeñaba Ricardo Cabrisas.
Viceprimer ministro: nombrado en octubre de 2025 como miembro del Consejo de Ministros.
Su promoción no ha estado vinculada a resultados públicos de crecimiento económico, sino a un posicionamiento dentro de la estructura de poder en un contexto de crisis financiera, caída de exportaciones y deudas con socios estratégicos como China y Rusia.
La entrada de Pérez-Oliva Fraga en la Asamblea Nacional no se interpreta como una formalidad administrativa, sino como un movimiento calculado. Al ostentar la condición de diputado, el régimen habilita su nombre para la presidencia del país en futuros procesos de renovación de mandatos.
Su perfil combina la formación técnica con la disciplina partidista, presentándose como una ficha de recambio generacional que garantiza la continuidad del sistema actual. Sin trayectoria previa en el aparato del Partido Comunista, su capital político reside en su procedencia familiar y su gestión en el manejo de las finanzas del Estado bajo la supervisión de la vieja guardia.
FUENTE: Con información de Martí Noticia
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