MIAMI.- Analistas y expertos en política internacional consideran que cualquier eventual acuerdo entre Estados Unidos y Cuba para impulsar cambios políticos y económicos en la isla requeriría compromisos por ambas partes, en un momento en que la administración del presidente Donald Trump incrementa la presión sobre el régimen cubano.
Durante un panel organizado por el centro de estudios Inter-American Dialogue, especialistas señalaron que el deterioro económico de Cuba y el endurecimiento de las medidas estadounidenses han colocado al régimen en una posición cada vez más compleja, mientras Washington insiste en la necesidad de reformas profundas y mayores libertades para los cubanos.
Crece la presión sobre el régimen cubano
José Cárdenas, exfuncionario estadounidense para América Latina, sostuvo que cualquier proceso de transición política implicaría decisiones complejas para ambas partes.
“Habrá que tomar decisiones difíciles y hacer concesiones para alcanzar el objetivo final: una transición estable y pacífica hacia algo mucho mejor”, afirmó.
Cárdenas destacó que diversos factores internos y externos continúan aumentando la presión sobre el régimen de La Habana, que enfrenta una de las crisis económicas y sociales más severas de las últimas décadas.
La administración Trump ha reforzado en los últimos meses las sanciones contra la estructura de poder cubana, incluyendo medidas dirigidas contra el conglomerado militar GAESA, restricciones financieras y acciones contra altos funcionarios del régimen.
Las exigencias de Washington
Emily Mendrala, exfuncionaria de la administración de Joe Biden y especialista en política exterior para América Latina, consideró que cualquier acercamiento entre Washington y La Habana estaría condicionado por una serie de demandas que históricamente han formado parte de las preocupaciones de Estados Unidos respecto a Cuba.
Entre los elementos que, a su juicio, podrían formar parte de una eventual negociación, mencionó la liberación de los presos políticos, una mayor apertura económica para los ciudadanos cubanos y una reducción de la presencia de Rusia y China en sectores estratégicos de la isla.
Según Mendrala, Washington también buscaría limitar la cooperación de Cuba con gobiernos y actores considerados adversarios de Estados Unidos en materia de inteligencia y seguridad.
La especialista señaló que eventuales avances verificables en materia de libertades políticas y reformas estructurales podrían abrir espacio para que Estados Unidos evalúe flexibilizaciones de algunas sanciones económicas.
Contactos sin resultados visibles
En las últimas semanas se han producido contactos entre representantes de ambos países en ámbitos diplomáticos, militares y de inteligencia, aunque hasta ahora no se han anunciado acuerdos concretos.
El escenario coincide con una nueva escalada de tensiones entre Washington y La Habana, marcada por sanciones contra Miguel Díaz-Canel, miembros de la familia Castro y otros altos funcionarios del régimen cubano.
Las medidas estadounidenses también han incluido acciones dirigidas a empresas extranjeras que mantienen vínculos comerciales con estructuras controladas por el aparato militar cubano.
El debate sobre el futuro de Cuba
El economista cubano Ricardo Torres consideró que la isla se encuentra en un momento decisivo debido al agotamiento de su modelo económico.
“Los sistemas económicos centralizados no funcionan”, afirmó durante el panel, al recordar que países como China y Vietnam abandonaron hace años ese esquema para introducir reformas orientadas al mercado.
Torres sostuvo, además, que cualquier transformación duradera deberá estar acompañada por mecanismos de rendición de cuentas y mayores espacios de participación ciudadana.
Los expertos coincidieron en que la crisis económica, los apagones, la escasez de alimentos y el creciente éxodo migratorio continúan incrementando la presión sobre el régimen cubano, mientras la comunidad internacional observa con atención la evolución de la situación en la isla.
FUENTE: Con información de EFE