sábado 15  de  agosto 2026
VENEZUELA

¿Qué puede esperarse tras la resolución bipartidista del Senado?

Mientras la iniciativa de republicanos y demócratas exige elecciones con condiciones creíbles, Delcy Rodríguez entorpece la transición democrática, dice experta

Por María Inés Lombardi

ESPECIAL.-En medio de la compleja situación de Venezuela tutelada por el gobierno de EEUU, la resolución bipartidista del Senado estadounidense, que exige elecciones y una transición inmediata en el país, responde a un mecanismo de presión política del poder Legislativo hacia el poder Ejecutivo, típica en las democracias.

Lo afirma la internacionalista María Alejandra Aristeguieta. No percibe otra pretensión real.

“Se trata de una acción que en una democracia funciona. El Congreso de EEUU no le da o deja de darle legitimidad jurídica a la salida de la crisis política en el país, porque no tiene atribución para hacerlo y porque la legitimidad reside en la soberanía popular venezolana, pero sí le da legitimidad moral y política”, asegura la experta.

Y añade: “Lo mismo sucede con el regreso de Edmundo González Urrutia y María Corina Machado”.

“El régimen quebranta la ley venezolana y la propia Declaración Universal de los DDHH al expulsar o impedir el regreso de los ciudadanos que decidan hacerlo. EEUU no puede imponer legalmente que regresen porque no tiene atribución para hacerlo, pero tiene el poder político para impedir que regresen o facilitar su regreso”, explica.

Resolución del Senado

Aristeguieta, diplomática experta en políticas internacionales, en gobernanza y derechos humanos, analiza el contexto venezolano en el que se da a conocer la resolución bipartidista suscrita por los senadores Ted Cruz (republicano) y Jeanne Shaheen (demócrata), el 4 de agosto pasado, una iniciativa inusual durante la administración Trump.

El texto, que contó con el respaldo de los senadores Rick Scott, Tim Kaine, Dick Durbin, Adam Schiff y Jacky Rosen expresó la preocupación por Venezuela y planteó que el régimen a cargo de Delcy Rodríguez convoque comicios “justos y libres” y que existan condiciones democráticas “creíbles” para iniciar cualquier proceso político en el país.

Para ello, exigió la participación libre de todos los actores políticos, incluida Machado y garantías de su integridad, así como la libertad de todos los presos políticos.

“Cualquier daño grave sufrido por cualquier persona que aspire a un cargo público, incluyendo a María Corina Machado, deslegitimaría esas elecciones y EEUU presumirá que el gobierno venezolano fue cómplice de dicho daño”, puntualiza.

La iniciativa bipartidista, emitida días después de que el presidente del Comité de Relaciones Exteriores del Senado, Jim Risch, expresara su apoyo a las conversaciones entre opositores y chavistas para llegar a una agenda electoral, se dio luego de otro de los frecuentes comentarios favorables de Trump hacia la gestión de Rodríguez.

El 24 de julio pasado, afirmó que “Venezuela no está lista para celebrar elecciones” y calificó el trabajo de la jefa encargada de “fantástico”, tras resaltar los avances económicos impulsados desde su administración.

Ante una transición

En su análisis para DIARIO LAS AMÉRICAS, Aristeguieta es tajante sobre la situación venezolana.

“Todos esperábamos que el proceso de desmantelamiento de la dictadura fuese más expedito y dirigido, pero no es o no se ve así. Cada día que pasa, Delcy Rodríguez va poniendo piezas en distintas partes que dificultan esa transición”, dice, y da ejemplos claros:

“Con esos nuevos nombramientos en el mundo militar, hay una claridad absoluta de que está comprando lealtades que seguramente van a cobrar después de noviembre, cuando hayan pasado las elecciones de medio término del Congreso de los Estados Unidos y, según la apuesta del régimen, Trump salga debilitado”.

Asegura que con el presidente estadounidense con más limitaciones en sus atribuciones la política del chavismo se endurecería, y eso sin contar hasta cuándo puede EEUU seguir tutelando a Venezuela y si persistirá en su plan de tres fases hacia la transición.

“Podrán incurrir en más represión, en más corrupción y en un endurecimiento de la dictadura. Si eso lo juntas con los riesgos cada vez más altos de un estallido social por hambre y desesperanza, el riesgo a un evento similar a la represión del 2017 está a la vista”, subraya con base a certezas de dos décadas.

Iniciativa bipartidista

En el actual contexto venezolano, la experta sopesa la resolución bipartidista, incluso apoyada por demócratas de línea dura, como una iniciativa importante dirigida más hacia lo interno que hacia el tema venezolano.

“La resolución responde a un momento particularmente importante en EEUU, porque están en plena campaña electoral para la renovación del Congreso en noviembre próximo, y los latinos son un electorado grande, son la primera minoría de EEUU con un 20% de la población aproximadamente. El tema de Venezuela es seguido de cerca por los latinos en general, y hay una apuesta clara a una redemocratización, en especial en quienes también llegaron huyendo de dictaduras o gobiernos empobrecedores de izquierda”.

Además, agrega que del lado demócrata “hay una crítica clara a la política de EEUU hacia Venezuela”, en tanto que del lado republicano tiene más que ver con los representantes de Florida “que conocen de primera fuente lo que está sucediendo en Venezuela y que tienen contactos con dirigentes de oposición”.

Considera que el reciente trabajo de Machado en Washington “también sugiere una iniciativa como esta”.

A quién habla Trump

Aristeguieta explica sin medias tintas lo que no alcanzan aún a comprender los venezolanos: ¿cómo puede interpretarse la exigencia de la resolución a Rodríguez de terminar con su cuestionado mandato, mientras persisten los halagos presidenciales a su gestión considerada una prolongación del régimen del depuesto Nicolás Maduro, procesado por la justicia de EEUU?

“Eso se lo tendrías que preguntar al presidente Trump”, responde la experta con humor. Pero destraba cualquier confusión.

“Trump está hablando a su electorado y mostrando la incursión en Venezuela para apresar a Maduro como un éxito, que realmente lo fue. Se hizo una operación impecable. Pero ante las críticas sobre la legitimidad de tal acción y su costo, él responde que se ha cobrado el precio de la incursión y que los venezolanos estamos felices”. Y prosigue:

“Los halagos a Delcy Rodríguez, en cambio, no los entiendo, no sé si es para que ella siga haciendo lo que le mandan a hacer o si es por otra razón. En cualquier caso, uno tiene que seguir el consejo de Marco Rubio cuando dijo que hay que tomar a Trump en serio, pero no de manera literal”.

FUENTE: Entrevista con la internacionalista María Alejandra Aristeguieta, experta en políticas internacionales

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