La preocupación estriba en que fallas en el control fronterizo y la cooperación estatal con estos grupos narcoterroristas representan un riesgo para la seguridad de todo el continente, especialmente al utilizar rutas migratorias y financieras que pueden evadir los sistemas de inteligencia tradicionales.
Sin embargo, analistas opinan que el debilitamiento de Hezbolá y Hamas viene más por las acciones de EEUU e Israel que le han dado duros golpes desde finales de febrero cuando se realizó la Operación Furia Épica.
La historia fue documentada en 2025
Un grupo de expertos en terrorismo internacional instó al Senado de Estados Unidos en octubre de 2025, a prestar mayor atención al crecimiento de la influencia del grupo terrorista libanés Hezbolá en América Latina e hicieron especial énfasis en el aumento de su presencia en Venezuela desde la llegada al poder del dictador Nicolás Maduro en 2013.
Durante una audiencia celebrada ante el Caucus del Senado sobre Narcóticos Internacionales y Control, los especialistas advirtieron sobre el impacto regional de las redes de financiamiento y actividades criminales del movimiento islamista libanés.
Marshall Billinglea, exsubsecretario para la para la Financiación del Terrorismo del Departamento del Tesoro de Estados Unidos durante la administración de Donald Trump, presentó el dossier mediante el cual se comprobaba que el régimen venezolano ya adjudicaba contratos a empresas fachada vinculadas a Hezbolá desde 2001, cuando fungía como Diputados y luego, tras la llegada al poder, “la extensión y profundidad de la presencia de Hezbolá en Venezuela se amplió drásticamente”. Estas declaraciones constan en el testimonio oficial brindado ante noel Senado.
La situación empeoró, de acuerdo con Billingslea porque Venezuela permitió al grupo establecer un “centro de entrenamiento paramilitar en la isla Margarita” y aseguró el Servicio Autónomo de Identificación y Extranjería (SAIME) facilitó la expedición de “un gran número de pasaportes a miembros de Hezbolá y Hamas”.
El exfuncionario advirtió que algunas de estas personas lograron trasladarse a Estados Unidos y mantuvieron vínculos directos con Hezbolá, de acuerdo con su declaración ante los legisladores estadounidenses.
Otros informes
Informes de la prensa saudí, también de octubre de 2025, citados por Billingslea, indican que aproximadamente 400 comandantes de Hezbolá fueron enviados de Líbano a Sudamérica, principalmente a Venezuela, en 2025 como medida preventiva ante un posible desmantelamiento del grupo por parte del gobierno libanés.
El exsubsecretario sostuvo que, aunque no dispone de datos precisos sobre la emisión de pasaportes venezolanos a estos comandantes, la conducta previa del régimen sugiere que podría facilitar este proceso.
El exfuncionario recordó que Tareck El Aissami, quien fue nombrado en diversos puestos de importancia dentro del régimen venezolano, desempeñó un papel clave al frente de la agencia nacional de pasaportes. Y señaló que, desde esa posición, organizó y facilitó la entrega de documentos de identidad y pasaportes a integrantes de Hezbolá y el grupo terrorista palestino Hamas, permitiendo su desplazamiento internacional y las operaciones del grupo en la región.
El Aissami purga prisión en Venezuela por estar vinculado al hecho más grave de corrupción a través de criptomonedas que perpetró en contra de la estatal Petróleos de Venezuela PDVSA).
Más de 10,000 pasaportes en manos del enemigo
Remarcó que datos provistos por sectores de la oposición venezolana revelaron que hasta 2019 se habrían concedido más de 10,400 pasaportes venezolanos a ciudadanos procedentes de Siria, Líbano e Irán.
Se ha documentado, además, que parte de estos titulares logró ingresar a Estados Unidos y que algunos de ellos presentan conexiones directas con actividades de Hezbolá.
El terrorismo en América Latina
La comparecencia en el Senado de EEUU abordó también la evolución de Hezbolá en América Latina en las últimas tres décadas. Billingslea recordó que los primeros atentados ejecutados por el grupo fuera de Medio Oriente ocurrieron en Argentina, con los ataques de 1992 y 1994 contra la Embajada de Israel y la mutual judía AMIA, que dejaron un saldo de 114 muertos y cientos de heridos. Posteriormente, la organización consolidó su infraestructura en la región, aprovechando la debilidad de la gobernanza local, la corrupción y la existencia de comunidades de origen libanés.
“La triple frontera entre Paraguay, Brasil y Argentina, así como Colombia y en años recientes Venezuela, han sido puntos clave para la expansión de Hezbolá”, indicó Billingslea, el año pasado.
En Colombia, el grupo utilizó canales legales y fraudulentos para la obtención de documentos de identidad, aumentando su movilidad y facilitando operaciones. Individuos como Salman Raouf Salman, uno de los autores intelectuales del atentado a la AMIA, y su hermano actuaron con identidades falsas colombianas durante años.
En Paraguay, especialmente en Ciudad del Este, Hezbolá instaló redes de blanqueo de dinero a través de comercios controlados por clanes tales como los Barakat, mientras profundizaba sus vínculos con el narcotráfico a nivel regional. Billingslea destacó que, desde 2018, hasta un tercio de los fondos de Hezbolá podrían proceder de América del Sur, es decir, alrededor de 200 millones de dólares anuales, según estimaciones de expertos.
El exfuncionario estadounidense subrayó que “con el deterioro de la infraestructura del grupo en El Líbano y las crecientes presiones económicas sobre Irán, América Latina ha adquirido mayor centralidad como fuente de financiamiento para Hezbolá”.
Los expertos que participaron en la audiencia también hicieron referencia a la situación en Colombia. Matthew Levitt, ex subsecretario de Inteligencia y Análisis del Tesoro, fue consultado por el senador republicano Bernie Moreno sobre la estrategia seguida por el gobierno del presidente Gustavo Petro y señaló que “antes de esta administración (de Petro) había mucho más esfuerzo conjunto... para atajar el problema” en cooperación con Estados Unidos y otras naciones.
Un nuevo panorama
La cooperación de Colombia con EEUU se estrechará dado que el presidente electo, Abelardo De la Espriella ya anunció su combate sin cuartel contra los grupos narcoterroristas.
Billingslea resaltó, en su momento, la colaboración de funcionarios venezolanos en la provisión de pasaportes y documentos de ciudadanía a miembros de Hezbolá, Hamas y otras personas provenientes del Líbano, Siria e Irán entre 2010 y 2019, sumando más de 10.400 trámites. Fuentes de la oposición venezolana elevaron esa cifra a más de 20.000 personas actualmente.
En su intervención, Billingslea advirtió sobre el riesgo de que Venezuela se convierta en un “centro de operaciones terroristas y de financiamiento ilícito” para Hezbolá, relacionando esta expansión con el auge de redes de narcotráfico transnacional.
El exsubsecretario concluyó que “el régimen venezolano se ha transformado en jugador central no sólo en el tráfico internacional de cocaína hacia Estados Unidos, sino como refugio seguro para la organización terrorista extranjera más peligrosa del mundo”.
El panorama cambió, a partir de 3 de enero de este año, tras la extracción de Maduro y su esposa, Cilia Flores, por fuerzas militares de EEUU que los trasladaron a Nueva York, donde enfrentan juicio acusados, entre otros, delitos de tráfico de drogas, conspiración para cometer narcoterrorismo, posesión y uso de armas letales para acciones de tráfico de drogas,
FUENTE: on información de Infobae