BOGOTÁ.- Un colombiano de 55 años caminó cerca de dos kilómetros hasta su casa en busca de ayuda después de que un asaltante le dejara un fragmento de un cuchillo incrustado en la cabeza, informaron hoy medios de prensa de Bogotá.

El caso ocurrió el 19 de septiembre, pero apenas salió hoy a la luz pública, cuando médicos del Hospital de Kennedy dijeron que la víctima del robo pudo recuperarse y no quedó con secuelas de la grave herida.

Cristóbal Arias relató que fue asaltado por dos sujetos cuando caminaba por un sector del sur de Bogotá y que uno de ellos le dio un golpe en la cabeza tras robarle unas pocas pertenencias.

Arias notó que tenía algo incrustado en la cabeza y decidió entonces dirigirse a su casa, situada a unos dos kilómetros, en el distrito bogotano de Bosa. El cuchillo se rompió y una parte quedó incrustada en el cráneo.

Un hermano lo llevó a un hospital cercano, pero los médicos ordenaron trasladarlo a una clínica del distrito de Kennedy donde podían atender mejor el caso.

"El paciente sufrió una herida que le comprometía el seno longitudinal superior, por lo que debió realizarse una craneotomía para retirar el fragmento metálico y luego reparar el seno dural por donde pasa el 20 por ciento de la sangre que va al cerebro en un minuto", dijo al diario "El Tiempo" el neurocirujano Julio César Sánchez.

"Es importante considerar que este tipo de heridas puede causar lesiones irreversibles que afectan la calidad de vida de las personas que viven una situación similar. En este caso la oportunidad en la atención fue la clave para este resultado exitoso", añadió Sánchez.

Arias dijo a la cadena de radio Caracol que se siente bien y que cree que sigue vivo por un milagro.

"Hoy no solo creo que me salvé de milagro, sino que tras este hecho la vida me va a traer algo bueno", dijo el hombre.

FUENTE: dpa

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