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MIAMI.- Un hecho común es que un alto por ciento personas mayores acuda al médico lo hagan aquejándose de reacciones ocasionadas por algún medicamento. Estudios recientes sostienen que cerca del 30% las personas mayores son consumidores de más de cinco fármacos diarios.

En medicina existe un término para definir el uso de múltiples medicamentos por un paciente, es la polifarmacia. A la que la medicina geriátrica le debe prestar especial atención ya que el uso simultáneo excesivo de medicamentos puede conllevar a una interacción medicamentosa no deseada.

“Cada día tomo 11 medicamentos diferentes, dice Blanca González, residente de Hialeah de 69 años. “El médico me recetó Amlodipine para la presión, hidrocortisona para la pituitaria, rosuvastatin para el colesterol, famotidine para el estómago, carvedilol y clopidogrel para el corazón, dos pastillas de calcio, vitamina D2, Metformin para la diabetes, gabapentin para los dolores de columna y una aspirina de 82 miligramos, diaria”.

El ejemplo de González no es una rareza, cerca del 25% de las personas entre 60 y 69 años consume más de cinco medicamentos de forma rutinaria para mejorar sus dolencias.

El círculo

Las personas mayores, debido al normal declive de la función de algunos de sus órganos, son propensas a padecer reacciones adversas, sobre todo, cuando se someten a la acción simultánea de varios fármacos. Estas reacciones ocasionan más visitas a los médicos y la aparición de nuevas dolencias. Así se crea un círculo vicioso en el cual intervienen cada vez más medicamentos.

González explicó que todos los médicos que ella visita revisan su listado de fármacos. “Ellos me piden la lista de todos los medicamentos que estoy tomando, la leen y solo después me recetan alguno nuevo. Nunca me han dicho si estos medicamentos pueden interactuar entre sí y no he notado ninguna alarma por el hecho de que yo esté consumiendo once medicamentos al día”.

DIARIO LAS AMERICAS trató de conversar con varios doctores que trabajan en clínicas que trabajan con HMO pero declinaron emitir ninguna opinión acerca del uso excesivo de los medicamentos por las personas mayores. Quien sí nos recibió en su consulta fue el doctor José Fernando Lora, especialista en cirugía general, cirugía cardiovascular, familiarizado con temas de arteriosclerosis, hipertensión, diabetes, obesidad, y anorexia.

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José Fernando Lora, especialista en Cirugía General.
José Fernando Lora, especialista en Cirugía General.

“Para hablar del uso excesivo de medicamentos por las personas mayores no deberíamos hacerlo sin mencionar la forma de vida en nuestros países. En EEUU mucha gente trabaja para pagar los billes y mantener a la familia. En mi opinión el objetivo del trabajo debería ser incrementar y mantener la salud. No creo que tenga mucho sentido sacrificarse para comprar un Iphone a $1.200, o un carro nuevo, o una casa a costa de la salud. Como consecuencia de ese trabajo excesivo después de 30 años, las personas enferman y cuando van al médico este es incapaz de solucionar un problema que se ha venido arrastrando por 30 años”.

“Entonces los médicos lo que hacen es dar un tratamiento perentorio. Tratan los síntomas, pero no ocupan de la etiología del problema [la causa]. Así es como una persona de 50 años va médico porque sufre de dolor de cabeza y le recetan una aspirina. Pero la aspirina produce dolor de estómago. Entonces el paciente ya no solo tiene solo dolor de cabeza sino ahora le duele el estómago. Entonces el doctor receta la mylanta para que neutralice la acidez de la aspirina y por consecuencia ahora el paciente sufre de estreñimiento y deberá tomar leche de magnesia”.

Ciertamente toda la medicina sana, pero tiene efectos secundarios, más agudos en las personas mayores. La consecuencia de este caso hipotético es que el paciente no se cura de la enfermedad original porque no se ha ido a la etiología, al origen de la dolencia sin embargo está tomando, aspirina, mylanta, y leche de magnesia”.

Ignorancia

“La medicina de EEUU y quizás de todo el mundo occidental se focaliza en los síntomas. Cuando alguien sufre un accidente de tráfico se produce una especie de estiramiento o esguince. Es una ruptura de los músculos que el organismo trata de cicatrizar. En esta caso el dolor es el mejor aliado del paciente, surge para que éste haga reposo e inmovilice la zona dañada para poderla reparar. Sin embargo, el 90% de los médicos receta un analgésico contra el dolor y un relajante muscular. Claro el paciente tiene que trabajar, pero de hacerlo, debería ir con muletas o enyesado sin mover el área afectada. Pero lo normal es que suministren dos medicamentos y ya sabemos su daños colaterales. Estamos quitando el dolor pero el dolor no es el origen, la causa es la ruptura y esta se cura con reposo. Si el paciente utiliza el músculo afectado se va a dilatar el período de sanación y estará más tiempo consumiendo medicamentos con todos sus efectos colaterales”.

Los fármacos más recetados

“Los medicamentos más recetados son aquellos para mejorar la hipertensión, después los antidepresivos, más adelante los ansiolíticos, los digestivos, los destinados a regular la diabetes, y aquellos para bajar el colesterol”.

“Sobre este último se dicen cosas muy falsas. No hay necesidad de bajar el colesterol. Y explico con palabras sencillas. Si vemos muchas golondrinas en el cielo eso significa que va a venir la primavera. No podemos impedir que venga la primavera matando a las golondrinas. Llegará porque la causa es la traslación de la tierra alrededor del Sol, no las golondrinas. Pues lo mismo pasa con el colesterol que nada tiene que ver ni con las enfermedades del corazón, ni con la diabetes, ni con el alzhéimer, absolutamente nada. Lo que sucede es que cuando hay una enfermedad en el corazón el colesterol está elevado porque es una manifestación de que el paciente está enfermo. No se debe al consumo de mucha grasa, incluso puede ser originado por el consumo de mucho carbohidrato. Entonces la enfermedad del corazón la causa el carbohidrato. En realidad el organismo eleva el colesterol para disminuir la cantidad de glucosa en sangre producida por el carbohidrato, porque la glucosa es muy tóxica para el cerebro”.

El 15% de los adultos mayores va a consulta por problemas originados por medicamentos

El Dr. Lora confiesa que asiste cada año a 3 o 4 congresos médicos. Es un entusiasta estudioso de la medicina. “Todos los días de mi vida estudio medicina porque me apasiona.”

“No me gustan las estadísticas. Creo que los resultados dependen de quién esté financiando tal o mas cual estudio y a eso le llaman basado en evidencias médicas”.

“Te pongo otro ejemplo para ilustrar. Muchos médicos recetan a las personas mayores una aspirina infantil diaria para prevenir los accidentes cardiovasculares. Creen que así evitan la obstrucción que pudiera producir los coágulos de sangre. Eso es una verdad científica. Y tienen razón, pero a riesgo de qué. Porque se sabe que el uso rutinario de aspirina tiene gran influencia en los derrames cerebrales. Resulta que cuando movemos la cabeza o recibimos golpes se producen pequeñas rupturas capilares en el cerebro. Al estar nuestra coagulación perfecta, cuando no tomamos aspirina, las rupturas se reparan inmediatamente evitando que se produzca una hemorragia. Pero cuando se consume aspirina de forma rutinaria estas pequeñas rupturas no se coagulan y pueden originar un accidente cerebrovascular. La elección es fácil para un médico instruido es fácil: entre ataque al corazón y hemorragia cerebral, prefiero enfrentarme a un ataque al corazón y no recetar una aspirina preventiva”.

“Yo creo que lo más importante de esta conversación es que sepan que muchas veces las instituciones farmacéuticas, las compañías de seguro o los institutos como el Cholesterol Education Institut nos recomiendan por ejemplo, darle al paciente algo para bajar el colesterol. Y esto es igual a querer evitar la primavera matando golondrinas.

Para evitar la polifarmacia hay que educar a los médicos en la importancia de la nutrición. Creo que casi la mayor parte de nuestras enfermedades se pueden curar con una buena dieta y en consecuencia no habría que suministrar ninguna medicina.

Blanca Gonzalez me contó algo que me dejó pensativo después de escuchar al Dr. Lora. “Los médicos míos me atienden con gran esmero. Pero debo confesar que la hidrocortisona me provocó la diabetes que ahora padezco. Claro, tengo que tomar la hidrocortisona de por vida porque tengo problemas en la suprarrenal y las glándulas pituitarias no me funcionan. Las medicinas curan una cosa pero nos afectan otra”, dijo con resignación.

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